Nota de Philippe Leruth, Vicepresidente de la Federación Europea de
Periodistas sobre comunicado de la FIP en caso Wikileaks
La libertad de expresión es la libertad de contar todo, pero no contar
cualquier cosa... Tengo varias inquietudes con este comunicado (De la FIP)
sobre Wikileaks por los siguientes motivos: ¿Podemos defender a Julian
Assange y WikiLeaks, invocando la "libertad de expresión"? Mi concepción
sobre la libertad de expresión podría estar errada, pero cuando la quiero
describir, siempre apelo a la famosa frase de Voltaire "No estoy de acuerdo
con sus ideas, pero defenderé hasta la muerte su derecho a expresarlas".
Puede ser que se me haya pasado algún detalle, pero hasta hoy no he leído o
escuchado opinión alguna de Assange. Wikileaks reveló toneladas de
documentos secretos, pero nunca manifestó algún comentario. ¿Podríamos
entonces invocar a la "libertad de expresión" para defenderlos? Obviamente
por principio defiendo el libre acceso a los documentos, que es un frente
que la FIP y la FEP vienen luchando hace bastantes años. Pero nuestro
trabajo como periodistas no es publicar todos los documentos a los que
tenemos acceso. Nuestro trabajo es considerarlos, revisarlos, verificar si
son socialmente relevantes, etc, dentro del respeto irrestricto hacia
nuestros parámetros éticos. Este es el tipo de trabajo que el Sr.Assange y
Wikileaks no realizan.
Un ejemplo de esto: Hace unas pocas semanas, Wikileaks divulgó un documento
supuestamente "muy secreto" en relación al caso Dutroux en Bélgica. Este
era un documento policial preliminar, donde los nombres de personas
involucradas fueron en algún momento sospechosos de tener en algún punto
vínculos con Marc Dutroux y posiblemente haber participado en sus crímenes.
Después, aparentemente estas conexiones no existieron. Los periodistas que
cubrieron el caso Dutroux y siguieron el proceso conocían ese documento y no
lo publicaron o revelaron. Wikileaks sí. Solo porque fue presentado como
un documento confidencial...
Como periodistas, doy la bienvenida a recibir documentos confidenciales que
me ayuden a comprender, explicar, o denunciar una situación. La cantidad
considerable de documentos secretos que Wikileaks divulgó con certeza
ayudarán a periodistas a realizar su trabajo. Una vez más, con respeto por
las normas éticas, algo que Wikileaks no maneja.
Julian Assange y Wikileaks no ejercen periodismo. Si ayudan a los
periodistas a realizar su deber en esta fase, inevitablemente su actividad
tendrá consecuencias negativas para los periodistas en un futuro cercano y
lejano.
En este aspecto, nuestros esfuerzos por garantizar la protección de las
fuentes de información será más dificil ahora que hace unos meses. Y no
debemos ser ingenuos: la amplia protección hacia las fuentes de información
que gozamos en algunos países será atacada. Una vez más esto demuestra, a
mi modo de ver, que debemos hacer una clara distinción entre los periodistas
que trabajan profesionalmente y de manera ética y activistas de la web que
ocasionalmente podrán ser nuestros aliados, pero que no tienen respeto
alguno hacia reglamentos éticos o límites.
Esto nos debe llevar nuevamente a pensar en una definición necesaria sobre
quien es periodista. Sé que es un debate dificil de realizar dentro de
nuestras federaciones. Sin embargo, considero que hubo muchos sindicatos
que apoyaron un documento borrador que presenté en el Congreso de la FEP en
Estambul, donde fui elegido Vicepresidente de la federación europea, tras
reafirmar que continuaré trabajando por esta definición necesaria. Las
circunstancias me motivan a retomarlo más pronto de lo que pensé.