Con respecto a las elecciones
del 25 de octubre no hay plena claridad todavía a cuáles precandidatos darán el
aval los partidos políticos para competir por la Alcaldía de Medellín y la Gobernación
de Antioquia.
Lo cierto es que aspirantes
de arraigo en los partidos tradicionales y hasta en los movimientos más nuevos,
declaran que le darán la bienvenida a los apoyos que vengan desde corrientes
distintas, una vez consigan el aval u obtengan las firmas exigidas; lo que está
en consonancia con el elector de hoy, pues a la hora de votar, los ciudadanos
están prefiriendo el candidato que les
simpatiza, que los mueve, que los seduce, en muchos casos entonces
independientemente de qué partido los avala o si van por movimientos
significativos de ciudadanos o firmas.
A excepción tal vez de Federico Restrepo, indiscutiblemente
fajardista, es decir, que se ajusta exclusivamente al estilo y posturas de su
amigo y quien en ese sentido va en busca de conquistar los votos del actual Gobernador
de Antioquia (que son más de los que sus opositores creen) y Bernardo Alejandro
Guerra que quiere ser el candidato único del Partido Liberal y salir triunfador
con los liberales fieles y sus simpatizantes, los demás no desprecian oportunidad para decir
que están abiertos a recibir apoyos de otras tendencias llegando el momento. Veamos:
Liliana Rendòn, de
extracción conservadora, hoy firme apostándole a la Gobernación de Antioquia y sintiéndose
muy segura porque ya ha mostrado que tiene numerosos incondicionales e
importantes apoyos, se inscribió como precandidata para el primer cargo del Departamento por el CD,
sin embargo sabemos que ella recoge también tendencias de otras corrientes.
Andrès Guerra Hoyos, quien
ostentó curul en la Asamblea de Antioquia por la U, claramente tiene seguidores
de ese Partido que ahora lo acompañan en su aspiración como precandidato del Centro
Democrático.
El exrector de la
Universidad de Antioquia, Jaime Restrepo Cuartas, quien perteneciera en los
principios de su vida pública al MOIR y finalmente se convirtiera en convencido
uribista, atrae votos de opinión y de un importante sector del CD que no está
con la señora Rendón y tampoco con Guerra.
Por su parte el Dr. Luis
Fernando Correa Peláez, quien también se inscribió como precandidato a la
Gobernación de Antioquia por el CD, es de un corte muy diferente a los antes
señalados dentro de esa corriente, así
que sus amigos también son otros muy distintos y no le compiten a los
simpatizantes de Rendón, Jaime Restrepo o Andrés Guerra.
En conclusión, por el lado
uribista, con aspiraciones a gobernación, todos tienen seguidores propios y no
se puede asegurar que son de los que votan en masa, incondicionalmente, por el candidato que finalmente diga una
consulta interna o mecanismo resolutivo para sacar el candidato único.
Federico Restrepo, con todo
y los inconvenientes generados por la resistencia que tiene en Compromiso
Ciudadano su fórmula Federico Gutiérrez para la Alcaldía, parece que goza del
teflón que lo protege frente a esa calentura, su aspiración cuenta con el respaldo
de la clase dirigente antioqueña que
pesa tanto, además prácticamente todos los militantes de su movimiento y una
importante franja de opinión; no así
Gutiérrez que va perdiendo puntos ante la acogida de Alonso Salazar que es quien disfruta de las
legitimidades de la corriente que nació con él y Fajardo; el exalcalde tendrá
entonces que recoger firmas y contar también, según parece, con el apoyo de Claudia Restrepo que se haría
a un lado con su propia aspiración para apoyarlo decididamente.
Lo anterior, sin desconocer
que Federico Gutiérrez tiene a favor acogida en la clase dirigente y reconocimiento
de la opinión pública. (Se dice que en el fondo es más uribista que los del Centro
Democrático, lo que le puede convenir o no, pues su
postura frente a las conversaciones de paz lo alejan de los amigos del dialogo).
Luis Pérez para la
Gobernación es un gallo fuerte, tanto así que Eugenio Prieto ante la posibilidad
de esa carta, mejor se decidió por la Alcaldía de Medellín pues según se afirma
cuenta con los Gaviria y seguramente con
los poderosos de la Unidad Nacional; mirando el paisaje electoral desde esa
perspectiva, Luis Pérez para la
Gobernación y Eugenio Prieto para la Alcaldía, ambos con el guiño de Bogotá,
serían huesos duros de roer para aquellos que finalmente sean los escogidos por el Centro Democrático y para Federico
Restrepo que es la apreciable carta del fajardismo.
Para analizar las preferencias
que se van perfilando y visualizar más
claramente el panorama, habrá que
esperar que los militantes del Centro Democrático
tomen decisiones, y la dirigencia de otras colectividades resuelva el asunto de
sus respectivos avales. Por su parte Juan
Carlos Vélez le lleva distancia en muchos sentidos a Juan Fernando Jaramillo
Galvis, quien aunque ha estado vinculado a varias campañas de manera intensa, además
muy activo en las del CD, aparte de
haber sido cuota burocrática de Ramos Botero como su puente directo con los
diputados, no goza del grado de recordación
de Vélez, así su señor padre, el gran intelectual Jaime Jaramillo Panesso, no
dude en prestarle todo su respaldo.
El
Partido Liberal deberá decidir cuanto antes entre sus precandidatos a la Alcaldía
de Medellín, Bernardo Alejandro Guerra, Eugenio
Prieto, Aura Marleny Arcila y
Libardo Álvarez, para el correspondiente aval. Aparece entonces la inquietud entre los electores inamovibles del
PL: ¿cómo resuelven por ejemplo, una
candidatura de Eugenio Prieto quien fuera Senador gracias al liberalismo, para
que ahora aparezca representando a todos los partidos de la Unidad Nacional? De
ahí que los liberales de raca mandaca reclamen la candidatura de Guerra como la
mejor opción de su partido, sin alianzas
oportunistas según ellos, pues el hijo de Guerra Serna recoge a los rojos y una
favorable opinión que se ha ganado por su trabajo.
Esa misma pregunta se hacen los conservadores puros a quienes hay que decirles que los
candidatos por el Partido Conservador y por el PL, tendrán que hacer alianzas
pues es muy difícil alcanzar el triunfo sin recoger otras vertientes; una cosa
es el aval y otra las uniones que le
siguen a la proclamación de candidatos definitivos por cada partido.
Entre los matices conservadores –que no pertenecen abiertamente
al uribismo- se postulan los nombres de Carlos Mario
Montoya, César Eugenio Martínez y Marta Ramírez, para la Gobernación. Parece que esta última es la
más apegada a su partido y principios, aseguran sus simpatizantes; los mismos señalan
a César Eugenio como cercano a los uribistas y a Montoya como afecto a la Unidad Nacional. Indudablemente es el
exdirector del Área Metropolitana quien más apoyos cuenta en su haber por el
lado de los azules. Según comentarios que recién circulan, Carlos Alberto Zuluaga se une al abanico de
conservadores con vocación de poder, pero no para la gobernación sino para la
Alcaldía de Medellín.
A Gabriel Jaime Rico se le
reconoce su preparación para el primer cargo de la capital antioqueña, sus capacidades demostradas para proyectar la ciudad y la construcción
de una propuesta seria; sin embargo,
parece que la dirigencia política, por alguna razón extraña que sus amigos
señalan como el prurito que levanta por su correcto y decente proceder (¡increíble!)
lo sacan de sus abanicos electorales.
Rico por firmas, y Luis Bernardo Vélez
por la ASI, no aparecen hasta la fecha
en alianza con ningún candidato para Gobernación, lo que los pone en
desventaja según los entendidos; así se trate de dos candidatos con impecable hoja
de vida, trabajo destacado desde sus frentes de desempeño público que son bien
distintos pero igualmente valioso, y sinceras ganas de gobernar de cara a la ciudad
y sus habitantes y no según dictámenes de las clases dominantes.
No se puede negar que en este
momento hay aspirantes y precandidatos para todos los gustos.