sábado, 16 de marzo de 2013

Y LO MALO COGE VENTAJA



·         Cuando las cosas cogen ventaja hasta convertirse en problemas de extrema gravedad entonces ahí si se pronuncian los supuestos líderes de distintos sectores de la sociedad; algunos hasta se rasgan las vestiduras hipócritamente,  se echan culpas unos a otros y, ay! del que se atreva a denunciar acontecimientos que  hablan por sí solos de los aspectos negativos que nos golpean a los ciudadanos del común; peor aún si se trata de  publicaciones en el extranjero.

Sucedió con el tema de seguridad en Medellín: la prensa y los enemigos políticos aseguraban que lo que nos estaba pasando era única y exclusivamente culpa de Alonso Salazar, Alcalde en ese entonces de la capital antioqueña, y claro, tales posiciones lo único que hacen es distorsionar la realidad y retrasar decisiones ya de por sí bien complejas pues lo que estamos soportando viene de tiempo atrás.

·         Un artículo que publicamos por este mismo medio el domingo 28 de octubre de 2012 “Requiem por otro Ciclista” lo escribimos con mucho dolor, el mismo que sentimos hoy cuando leemos en El Colombiano que “El 21 de febrero murió el joven universitario Francisco Gaviria cuando se transportaba en su bicicleta”.

Y señala además la publicación de este sábado 16 de marzo: “Para recordarlo a él y a tres ciclistas más que han perdido la vida este año en Medellín, se gestan iniciativas en la web y en las calles, que llaman la atención sobre la seguridad de quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte”.


Señala el artículo además: “Utilizando Google Maps, Luis Fernando Pérez ha comenzado a construir un mapa donde ubica el lugar exacto en el que muere un ciclista y lo marca con su nombre, edad y hora del suceso”. ¿Si será que las autoridades municipales encargadas de la movilidad harán algo frente a lo que está pasando y que podrá  empeorar si no toman medidas cuanto antes?

·         De los niños asesinados hemos hablado en repetidas ocasiones y observamos con profunda tristeza que las cifras siguen en aumento; hemos escrito sobre la irresponsabilidad de los motociclistas que no respetan las señales de transito ni cumplen con las normas de movilidad y para ellos no hay sanciones drásticas; hemos manifestado con indignación la molestia que nos causan declaraciones airadas apoyando a los hombres que les pegan a las mujeres; llamamos la atención sobre legisladores que son muy obstinados y persistentes en asuntos que les comprometen su bolsillo pero no actúan con esa misma diligencia si se trata de temas que buscan mejorar a las mayorías.

·         Cuando hemos expresado preocupación frente a las consecuencias que acarrean diagnósticos faltos de idoneidad médica debido a que en muchos casos pesa más el criterio mercantilista que el científico, poco eco tienen tales denuncias que buscan prevenir más casos fatales y para algunos medios cuenta más lo farandulero que lo humano.

·         Como las cosas siguen igual o peores, no nos cansaremos de decir que somos muy pasivos como ciudadanos pues no exigimos lo suficiente a las autoridades de todo orden o estamos muy atemorizados porque sabemos que tras fuerzas oscuras se ocultan corruptos capaces de cualquier cosa con tal de seguir gozando de su “tajada”; cohonestamos con los malos políticos y sus pésimos prácticas pues seguimos votando neciamente.

·         Tenemos que decir, una vez más, que hay medios de comunicación genuflexos, algunos otros que se acomodan a su conveniencia  a la hora de informar, y no faltan los que con sus zalamerías o con sus silencios buscan privilegios personales; por lo tanto, no cumplen la misión social que nos corresponde. Quienes así obran deben tener su conciencia muy intranquila.

viernes, 1 de marzo de 2013

DECISIONES QUE SATISFACEN


·         Alegra la decisión que nos otorga el reconociendo de ser la ciudad más innovadora del mundo, reconocimiento que compitió Medellín con las ciudades de Tel Aviv y Nueva York. 

Es un premio ganado por los hechos de la gente que vive y sufre su ciudad, que trabaja aquí desde distintos frentes, se esfuerza por crecer, lucha por sacar adelante una familia “a lo bien”. Es un galardón gracias a los optimistas que no desmayan y son buenos a pesar de tantas dificultades. Es la gente emprendedora, estudiosa, sacrificada, juiciosa; la gente de la cultura, de los medios de comunicación, de las ONGs, de las comunidades organizadas, entre otros, la que hizo méritos para alcanzar el galardón.

También merecen sentirse orgullosos de la distinción, aquellos personajes que han sido alcaldes de Medellín y que en su conciencia saben que durante su gestión trabajaron con responsabilidad, honestidad y ganas; esas ganas que nacen del amor generoso que lleva al desvelo por mejorar las condiciones de vida de las comunidades más vulnerables.  

Igualmente  deben sentirse muy satisfechos con nuestro premio, aquellos políticos que muy en su interior saben que han luchado de verdad por la ciudad y sus gentes - se les haya reconocido o no- estos sí pueden sentirse contentos con el galardón pues aportaron su granito de arena para que Medellín alcance logros que nos enorgullecen.

A los mandatarios y políticos que han trabajado para incrementarse sus condiciones particulares de riqueza y llenar apetitos individuales, hay que decirles que se queden calladitos y no se las vengan a dar ahora de “aportantes” en el proceso innovador.

No hay felicidad completa, y la verdad sea dicha, en medio de la celebración hay una realidad inocultable que debe pesar en las conciencias de algunos representantes de los distintos poderes estatales, corporaciones públicas y fuerzas militares, pues tuvieron en sus manos la manera de hacer algo a tiempo para frenar los males desbocados que vienen creciendo en la ciudad y no lo hicieron. En Medellín  cogió aterradora ventaja el delito, la corrupción y toda esa mescolanza de maldades que nos azotan y que se tejen desde las mafias más azarosas que nos podamos imaginar.

  • ·         Nos satisfizo enormemente la decisión de la Sala Penal del Tribunal de Bogotá al ratificar la condena de 60 años de prisión, que la juez 27 penal de Bogotá le impuso el 25 de septiembre del año pasado al teniente Raúl Muñoz Linares por triple homicidio y doble acceso carnal violento; hechos relacionados con el crimen de los menores de Tame, Arauca, en octubre del 2010, dos niños y una niña, enterrados por el propio canalla quien luego de su infamia, regresó muy campante al trabajo, bañado y cambiado.