lunes, 17 de febrero de 2014

SI LOS DEJAN...

Genial el publicista que resolvió lo del logo-símbolo del Movimiento Centro Democrático para el tarjetón electoral. La silueta representa perfectamente a Uribe, es una sombra que cualquiera completa o “ajusta” mentalmente pues  la imagen del exmandatario está tan posicionada que no se necesita más para “verlo ahí”. Del lema ¡ni hablar! todo colombiano sabe con quien se asocia.

“Mano firme, corazón grande” indudablemente encierra  más allá de un programa o un plan de gobierno circunstancial, puede perfectamente mantenerse en el tiempo asegurando que encierra una ideología política; que sea cierto o no, es otra cosa.

No sabemos de ningún partido político cuyo logo-símbolo sea una persona, se supone que todos son la representación gráfica y muy bien sintetizada de una ideología; los uribistas querían a toda costa que fuera la foto del expresidente o por lo menos su apellido, y desde luego que el CNE no podía aceptarlo pues es dar una ventaja que riñe con  lo reglamentado, así que la manera de resolver el tropiezo no pudo haber sido mejor.  
·         Dice Gabriel Silva Luján, en un artículo suyo titulado “El ave fénix: “Hoy, el liberalismo es la mejor opción para construir un camino de cambio social, de paz y de justicia”. Estamos totalmente de acuerdo con él, y lo afirmábamos  en este blog hace algunos meses al señalar que sentíamos muy fortalecido el Partido Liberal; y al referirnos a cómo lo veíamos en Antioquia le dábamos  los créditos a sus orientadores en este Departamento, actualmente, Néstor Hincapié Vargas y Eugenio Prieto Soto. (Hasta al Dr. Bernardo Guerra Serna, haciendo una cuña proselitista en la campaña para las elecciones del 9 de marzo lo sentimos como en sus mejores épocas de líder indiscutible).
·         El artículo en mención, de El Tiempo,  debe ser reconfortante para el PL, pero de nada sirve si ese resurgimiento no es  para  defender una ideología que hoy más que nunca para Colombia se hace necesaria en su aplicación; que no sea para que las amangualas de liberales y conservadores en beneficio de ellos mismos y no del pueblo, continúen  agudizando la pobreza de los más aporreados social y económicamente,  fortaleciendo la riqueza de los  poderosos.

·         Como lo dice el artículo, “…el liberalismo es la mejor opción para construir un camino de cambio social, de paz y de justicia…”. Y yo agrego,   hay miembros del PL como Juan Manuel Galán que merecen  sin lugar a dudas continuar en el Congreso; así como es cierto que el papel de Simón Gaviria ha sido determinante para ese resurgimiento del Partido Liberal. Ojalá lleguen al Congreso figuras nuevas, con buenas intenciones, preparados y férreos ante las tentaciones para que trabajen bajo las banderas del PL en lo que señala Gabriel Silva, la construcción del camino para el cambio social, la paz y la justicia. Si los dejan…

sábado, 15 de febrero de 2014

Clara López y Marta Lucía Ramírez

Dos mujeres con posturas ideológicas muy distintas,  en orillas opuestas políticamente, ambas estructuradas, de personalidad férrea, preparadas e  inteligentes: Clara López y Marta Lucía Ramírez, candidatas a la presidencia de nuestro país. En mi opinión, para las circunstancias actuales que padecemos en las ciudades y el campo,  que no son nuevas, por el contrario, vienen de años atrás y empeorando, Clara López le vendría mejor a Colombia.

Ninguna de las dos le ganaría la Presidencia a uno de los hombres en la contienda actualmente; pero poniendo a jugar la imaginación, supongo dos  escenarios políticos para ellas en momentos hipotéticos:

1.      1. Antes de la primera vuelta “hacen” juntar a Oscar Iván Zuluaga con Marta Lucía Ramírez a favor de ésta; conservadores y uribistas votan todos muy juiciosos y ella  entonces resulta pasando a segunda vuelta  para disputarle  la Presidencia  a Santos. Gana Santos.

(En este hipotético escenario si ponemos a jugar  a Peñalosa con Marta Lucía y Oscar Iván  las cosas cambian totalmente para todos, incluyendo a Santos; teniendo en cuenta que los votos de Peñalosa son de opinión más que de los verdes y  en ese sentido se mueven  según con quien él esté jugando, o de acuerdo con las formulas vice- presidenciales que cuentan mucho en segunda vuelta, entonces el asunto se pone de otro color).

2.       2. Este es el escenario hipotético que me encanta: Clara López y Marta Lucía Ramírez en una segunda vuelta. No lo veremos en la realidad  pero nada cuesta soñar.

Indiscutiblemente, en particular, me iría con la candidata de la izquierda. ¿Y por qué? Porque Colombia merece, necesita, urge de un mandato  con alta y verdadera sensibilidad social, ideas renovadoras y visión amplia; cualidades indispensables en una candidata que además cuente con  inteligencia deslumbrante; pero por sobre todo, con conciencia moral y carácter tan firme, que  los corruptos, hombres y mujeres de la clase política y otras esferas de poder,  no sean capaces de  manipular. 

·         Sobre las consecuencias del voto en  blanco, bien sea para cuerpos colegiados o  bien  para elecciones unipersonales (Presidente, gobernadores y alcaldes) se me hace que falta mucha pedagogía. En Antioquia tenemos claridad con respecto a elecciones en las que el voto en blanco supera los alcanzados por candidatos a una alcaldía  porque se vivió la experiencia en Bello, y sabemos que se repitieron las elecciones al ganar el voto en blanco, por lo tanto ninguno de los aspirantes a ser la primera autoridad en esa localidad pudo volver a presentarse en la segunda jornada.  Lo anterior puede asimilarse para elegir gobernadores y presidente.

         ¿Pero si acaso -lo que es muy difícil- ganara el voto en blanco para Senado o Cámara, por ejemplo, qué pasaría con los partidos y movimientos políticos, y con los aspirantes? Vale la pena que los periodistas en los distintos medios informen  sobre este tema a los potenciales electores, ilustrando claramente,  desde luego sin fundamentarse en supuestos o deseos, sino desde la norma explicada por expertos que no tengan intereses distorsionadores.


viernes, 7 de febrero de 2014

IMPLOSIÓN DE ILUSIONES

Debe ser muy  triste presenciar la implosión de un edificio en el que en segundos se esfuma el apartamento que, generalmente, se compra con un montón de ilusiones; cruel, muy cruel, que en segundos desaparezcan  los muebles que se eligieron, los cuadros que se colgaron y tantos otros elementos que, cuesten mucho o poco, son parte importante, en menor o mayor grado, de nuestras pertenencias. Y todo porque a un grupo, o a alguien, le dio por priorizar  perversamente sus ganancias por encima de trabajar a la luz del  camino de  la excelencia que es el que conduce a ofrecer, honestamente, calidad y belleza.

Corrupción en el estado, corrupción en los particulares, corruptela en las fuerzas armadas… ¡qué ejemplo para las generaciones nuevas!

Frente a las informaciones que se vienen dando, de un lado y otro, y desde distintas fuentes a partir del momento en el que estalló el escándalo de las supuestas “chuzadas” a las conversaciones de La Habana,  lo mejor es aceptar que la verdad no se va a conocer y que lo único cierto es que los colombianos vivimos  en un mundo de enredos.

Inteligencia hacen en casi la totalidad de las naciones del planeta, esa labor pretende complementar el trabajo de prevención y seguridad que realizan los organismos del estado para proteger a los ciudadanos y a los territorios. “Chuzar” es muy distinto, son  repudiables acciones de escudriñar para perjudicar, y podría decirse que por más pronunciamientos que oigamos, tal vez de ninguno podemos decir que es el que sostiene la verdad verdadera.

Y tan inútil como terciar a favor o en contra de este o aquel en el asunto de las “chuzadas”, es, guardadas proporciones,  asegurar que el Alcalde Medellín es el corrupto y debe renunciar a su cargo,  o que el sucio es Gallo Riaño y que tenía muy merecida la echada. No me explico cómo se atreven a dar declaraciones contundentes frente al tema, los amigos y enemigos de uno y otro, de  manera tan evidentemente sesgada. Y peor aún, por qué los periodistas juzgan y condenan  como si ello fuera parte de su labor.

El domingo próximo, 9 de febrero es nuestro día clásico; existe también el 4 de agosto para exaltar, oficialmente, la tarea de informar, pero en general nos quedamos celebrando la fecha tradicional.

Y cómo tantas veces, volvemos a encontrarnos con la inquietud de muchos: ¿Cuál es la diferencia entre periodista y comunicador? Respondemos dando un ejemplo que ilustra,  yéndonos a otro campo totalmente distinto.

Al sastre de oficio, le llevamos una tela para que nos haga un vestido, nos toma medidas y nos pide cierta información para confeccionarlo;  él nos dice –desde su experiencia— cuál es el diseño que considera adecuado, nos habla del corte, de los detalles accesorios y del resultado esperado.

La misma tela la llevamos a un diseñador profesional, es decir, a quien estudió los componentes de  la confección de un traje para vestir a alguien en particular, o para seguir una tendencia, él trabaja de acuerdo con las enseñanzas recibidas en la academia y su propia experiencia; es posible que éste nos haga las mismas preguntas que el sastre para finalmente entregarnos un vestido tan bonito, o no, como el del sastre empírico. ¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? La academia. ¿Quién es mejor? No hay respuesta precisa.

El comunicador social (el comunicador corporativo, o el comunicador – periodista, entre otros, según la universidad en donde se prepare) recibe un título que lo habilita para ejercer la profesión en sus distintas ramas.  Periodista, en cambio, es quien ejerce el oficio de informar, de manera independiente o vinculado laboralmente a un medio de comunicación, y no necesariamente hizo un estudio de pregrado específicamente que lo acredite como tal.

De ahí que existan cargos para periodistas (necesarios en tareas informativas o periodísticas puramente) y hay cargos en los que exigen el título de comunicador, porque es requerido para otras tareas que pertenecen a la formación académica de este tipo de profesionales.

En el caso de los sastres, de los periodistas, o de tantos otros oficios, la ley no está exigiendo profesionalización; como sí, por ejemplo, en el caso de quien está al frente de una farmacia. Antes el boticario era el dueño, vendía y hasta recetaba, ahora quien está al servicio de una droguería –con la responsabilidad del establecimiento- tiene que ser Regente de Farmacia, título que da un centro de formación superior.

Felicitaciones a mis colegas, en especial a quienes ejercen con la ética y la responsabilidad propias de tan delicada labor. Felicitaciones de todo corazón a quienes están el frente de las agremiaciones que aglutinan a los periodistas de Antioquia y del país, porque desde allí apoyan el ejercicio correcto de este oficio y lo defienden de quienes lo atacan  o agreden individual o colectivamente.


·         Sinceramente, en mi caso particular, no me mueve a votar la promesa de campaña que asegura que el candidato irá al Congreso a evitar que las llamadas a celular se caigan. Eso es como si el novio le promete a la novia que si se casa con él le asegura que en la vejez no le va a dar Alzheimer. Lo mejor de las promesas – y a todos nos gustan  por eso hay que hacerlas en campaña política, pero con la verdadera intención de cumplirlas- es que sean creíbles, lógicas, alcanzables, provechosas para los grupos menos favorecidos, novedosas…