sábado, 11 de diciembre de 2021

“Cambio climático en Colombia, evidencias desde la ciencia”, nuevo Especial transmedia de Periódico UNAL

 


Portada del Especial “Cambio climático en Colombia, evidencias desde la ciencia”, desarrollado por Unimedios y disponible en Periódico UNAL.


El cambio climático ya es evidente en el país, por lo que la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) lo ha declarado como “un asunto prioritario de gestión universitaria”. Para aportar al debate con acciones frente a este fenómeno, Periódico UNAL presenta un nuevo Especial que aborda sus efectos desde la evidencia científica: análisis, podcast, videos y más.


De la mano de expertos e investigadores se presenta un recorrido que muestra el impacto de esta emergencia en el país: cómo los ríos, océanos, bosques y glaciares han sido víctimas del cambio climático, sus efectos directos en la fauna y la flora, y por último la afectación de este fenómeno sobre la vida de los colombianos.

Con el Especial transmedia “Cambio climático en Colombia, evidencias desde la ciencia” –disponible en https://cambio-climatico.unal.edu.co/– la academia busca incentivar medidas urgentes y drásticas tanto para mitigar el impacto causado como para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El nuevo trabajo conjunto de la Unidad de Medios de Comunicación (Unimedios) se estructuró en cuatro ejes que muestran: la situación en ríos, mares y océanos de Colombia; el avance de la contaminación del aire; las afectaciones sobre la Tierra; y los efectos directos del cambio climático en los seres humanos, su forma de vivir y su salud.

En el primer eje se abordan investigaciones que muestran porqué las cuencas hidrográficas y los ríos son las víctimas olvidadas de este fenómeno; cómo perciben las comunidades indígenas de la Amazonia las alteraciones del clima en su región; la forma en que la acidificación, el calentamiento y el aumento del nivel del mar y el impacto de huracanes, son amenazas para un futuro cercano, y la importancia de los manglares en su tarea de mitigación natural del cambio climático en el Archipiélago de San Andrés y Providencia.

El segundo eje es un podcast –desarrollado por Podcast UNAL– sobre la manera como la contaminación del aire en las ciudades contribuye al cambio climático, con un enemigo común: el CO2.

El tercero aborda todo lo relacionado con la tierra, por lo que incluye una investigación que muestra cómo los incendios forestales, la fragmentación de bosques y las alteraciones climáticas estarían poniendo en peligro de extinción a especies como peces, anfibios y pequeños mamíferos en el corto plazo, y un análisis con expertos sobre los bosques y en general la capa vegetal que pierde el planeta, que lo deja sin su principal escudo protector frente a los gases de efecto invernadero (GEI) asociados con el calentamiento global.

Por último, un podcast sobre los glaciares que muestra que el Volcán Nevado Santa Isabel y la montaña Chacaltaya han entrado en un proceso de retracción o reducción progresiva debido a las precipitaciones y la temperatura.

El cuarto y último eje muestra cuál ha sido el efecto del cambio climático en los seres humanos, no solo en cuanto a salud pública sino también en la necesidad de incluir las categorías de “refugiados y desplazados ambientales” para proteger a las comunidades que deben salir de sus territorios por cuenta de dicho fenómeno.

A este se suma la discusión con un panel de expertos que plantea un panorama preocupante pues las comunidades rurales están recibiendo “paños de agua tibia” y se está priorizando el modelo de desarrollo consumista sobre la defensa de los territorios protegidos, las rondas hídricas y las reservas naturales, corriendo el riesgo de perder la biodiversidad en gran parte del país.

Propuestas de mitigación

El Especial también incluye un video en el cual el profesor Germán Poveda, del Departamento de Geociencias y Medioambiente de la UNAL Sede Medellín, responde preguntas sobre cambio y variabilidad climática, el papel de Colombia en el escenario climático mundial y cuáles son las iniciativas que adelanta la Universidad para mitigar los efectos del cambio climático.

“La Nacional es una universidad de la nación colombiana y por lo tanto tiene muchas actividades relacionadas con el cambio climático, además de proyecciones hacia el futuro”, expresa el profesor Poveda.

Cabe recordar que el pasado 9 de noviembre la UNAL planteó 11 acciones frente a la emergencia climática y que cumplen con los ODS, una de las cuales es que la Institución logre reducir la emisión de gases efecto invernadero, lo que incluye el cambio de políticas y programas hacia la conservación de la energía, acciones para aumentar la eficiencia energética y ser carbono cero a 2030, además de soluciones de energías renovables y alternativas. Otras acciones están relacionadas con la gestión de los residuos y recursos hídricos, y la movilidad sostenible, entre otras.

El Especial también cuenta con un repositorio de investigaciones relacionadas con el cambio climático realizadas por la UNAL, que son la base de esta propuesta transmedia con la que se quieren resaltar las propuestas hechas desde la academia para mitigar este fenómeno mundial.


Fuente: Unidad de Comunicaciones de la Universidad Nacional de Colombia

viernes, 15 de octubre de 2021

Cannabis medicinal es más efectivo en dolores crónicos

 

Dolor crónico de algunas enfermedades, náuseas y vómito, algunos tipos de epilepsias, párkinson y enfermedades mentales como esquizofrenia, trastorno de estrés postraumático, adicciones y trastornos de ansiedad, entre otros, son los escenarios en los que se ha demostrado científicamente que el uso terapéutico del cannabis tiene buenos resultados.


 

Cannabis es el nombre científico de la marihuana, y cuando se refiere al uso medicinal corresponde a la utilización de toda la planta sin procesar o de sus extractos básicos para tratar ciertos síntomas de enfermedad y otros trastornos.

El doctor William Quevedo Buitrago, médico cirujano, magíster en Toxicología, especialista en adicciones y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), aclara que aunque en la evidencia médica y la literatura se ha encontrado sobre la efectividad en algunas de estas patologías, también aclara que el cannabis no se usa para todo, como suele creerse.

“Se han realizado estudios en células y estudios animales y en pacientes humanos que han evidenciado su efectividad, sobre todo en dolores crónicos, donde los cannabinoides comienzan a hacer efecto 8 horas después, por lo que no funcionan con dolores agudos, como los que aparecen tras una cirugía o un golpe”.

Según el especialista, en algunos dolores complejos como los neuropáticos (daños en los nervios), reumáticos y osteomusculares, la artritis reumatoidea, el cáncer y la esclerosis múltiple, el uso terapéutico con cannabinoides resulta efectivo.

También han mostrado eficacia para el manejo de las náuseas y el vómito en tratamientos con quimioterapia, donde resultan ser cuatro veces más efectivos que el placebo.

Otros de sus usos son el manejo terapéutico del dolor en pacientes con esclerosis múltiple y en dos tipos de epilepsia (los síndromes de Lennox-Gastaut y de Dravet) en donde los niños entre los 2 y 3 años comienzan a convulsionar de forma masiva a lo largo del día, lo que les provoca un daño cerebral severo.

“Allí se ha encontrado que el CBD (uno de los cannabinoides que produce la planta de marihuana), como coadyuvante con otros antiepilépticos, controla mucho las convulsiones y tiene mejor funcionamiento. Sin embargo, para otro tipo de epilepsias no existe evidencia suficiente que confirme esa utilidad”.

El doctor Quevedo señala que en Estados Unidos se ha aprobado para el tratamiento de enfermedades mentales, estrés postraumático, agitación por alzheimer y síndrome de Tourette (movimientos repetitivos o sonidos no deseados –tics– que no se pueden controlar).

El especialista también aclara que aunque se han dado avances para pacientes con cáncer, estás pruebas han sido in vitro, es decir en especies celulares que al agregarles cannabinoides se destruyen. Sin embargo, aún falta tiempo para que estas pruebas se puedan aplicar en pacientes.

Administración oral

Según el experto, aunque se habla de varias formas de administración, la vía oral, que se da por la absorción de los cannabinoides por la mucosa, sería la única vía de administración aceptada en el país.

Se usa en preparaciones oleosas, ya que todos los cannabinoides son grasos y se administra directamente en la boca, donde el inicio del efecto puede demorar entre 6 y 8 horas. Una de las ventajas de esta vía de administración es que para los especialistas resulta más fácil controlar la dosis de los pacientes.

Según el doctor Quevedo, la vía tópica es otra de las más usadas para enfermedades específicas a nivel local, pues el producto se aplica directamente en el sitio y se espera que haga efecto solo en el punto donde se aplica.

Aunque también existe la vía inhalatoria, en la que la acción de los cannabinoides es mucho más rápida, el tiempo de acción termina siendo más corto, pero hasta el momento en Colombia no se contempla la aprobación de esta vía de administración.

Usos poco confiables

Una publicación del Invima de 2017 mostró que ese año se habían decomisado 3.600 productos ilegales a base de cannabis; también evidenció problemas en la venta de algunos de ellos que “prometen beneficios” para algunas patologías y terminan siendo fraudulentos, o que no tienen registros de calidad ni sanitarios válidos.

Según el experto, el problema más grande es en los productos en forma de pomadas que se venden a base de coca o marihuana, ya que si no tienen controles de calidad ni registro, estos componentes pueden venir contaminados. “Algunos contienen vaselina farmacéutica o industrial, que traen muchas impurezas y pueden entrar en la piel de la persona”, advierte.

Agrega que “estos productos pueden presentar varios escenarios: uno, cuando se fabrican con mala calidad pero no tienen productos dañinos para la salud, lo que los hace menos peligroso; otro sería que aunque tenga un efecto terapéutico este no sería constante en el tiempo, ya que el producto tiende a cambiar, y el escenario más peligroso es cuando tienen componentes con alto riesgo para la salud humana.

Fuente: Prensa de la Universidad Nacional de Colombia

 

 

 


miércoles, 1 de septiembre de 2021

EL OTRO PROBLEMA POR COMER MUCHA CARNE

 Por Claudia Posada

 Dentro de los gases más perjudiciales está el dióxido de carbono –que se produce especialmente por la quema de combustibles fósiles y la deforestación– y el gas metano, que se relaciona con la fermentación entérica de los rumiantes, es decir con el proceso digestivo de esta especie, por eso surge la necesidad de ser más conscientes del consumo de estos alimentos, y de que se requieren acciones individuales pero también colectivas”. Este planteamiento lo hace  la nutricionista y dietista Andrea Arango, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), candidata a doctora en Ciencias y Nutrición Poblacional, cuando  señala  porqué nuestra alimentación tiene mucho que ver con los Gases Efecto Invernadero (GEI).

Desde distintas disciplinas, profesionales y estudiosos del cambio climático, nos llaman la atención para que tomemos conciencia de cómo, en las generaciones de hoy, está la responsabilidad de fijar la mirada sobre el planeta que vivimos, que nos regala bienestar y nos ofrece la perfección de la naturaleza; pues, cruelmente, estamos afectando con fiereza y pésimas prácticas ambientales, las riquezas que nos rodean. Entre tales asuntos relacionados con los  hábitos que nos invitan asumir, está  la dieta sostenible, es decir, la que por su bajo impacto ambiental, contribuye a la seguridad alimentaria y nutricional, y a la vida sana de las generaciones presentes y futuras.

En tal sentido, la dietista Arango tocó un “pecado”, tal vez poco conocido,  en el que estamos cayendo desconsideradamente.  Sostiene ella que, “La producción de carne de origen animal es uno de los principales causantes del aumento de GEI, en especial las carnes rojas provenientes de rumiantes, pues causan el 19 % de las emisiones, y además el 70 % del suelo se usa para la producción ganadera”. En la charla “Dieta sostenible para la nutrición y la salud ambiental”, del programa #SaludUNALContigo, la nutricionista habló además,  sobre los inconvenientes del consumo excesivo de este tipo de carne para la salud humana, al tener en cuenta que  puede producir enfermedades crónicas como algunos tipos de cáncer, afecciones cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ganancia de peso; por lo que entendemos entonces que, mientras más demanda de carnes rojas haya, más crecerá el número de  hectáreas destinadas a la ganadería sin control, y el  resultado será, sin duda alguna, el aumento de gases efecto invernadero.  

Cuando se habla de Dieta Sostenible, se hace referencia a “Una dieta con bajo impacto ambiental, que contribuye a la seguridad alimentaria y nutricional, y a la vida sana de las generaciones presentes y futuras”. Llevada a la práctica, se trata de una alimentación basada en leguminosas, tubérculos, cereales integrales, frutas, alimentos poco procesados,   pescado producido de forma sostenible y consumo moderado o nulo de carne de origen animal. Alimentarse así, contribuye en la reducción, tanto de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) como en el uso del suelo. Gracias a esta información, la que obtuvimos  desde la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) entendimos la estrecha relación entre las grandes extensiones ganaderas y los impactos al cambio climático.

En tal sentido, Andrea Arango indicó que “La producción de ganado ha aumentado de 4 a 5 veces, al pasar de 71 a 318 millones de toneladas entre 2014 y 2020, y se estima que seguirá creciendo hasta llegar a las 455 millones de toneladas en 2050”. ¿Por qué entonces no se debe desestimar la relación entre el cambio climático y nuestra alimentación? Existen distintos factores que afectan el medio ambiente, entre ellos están  los de tipo antropogénico (o de influencia humana) y entre éstos los relacionados con las emisiones de GEI –como gas metano, vapor de agua, óxido nitroso, gases florados y dióxido de carbono– los cuales empeoran cuando el alimento es de origen animal, por las razones arriba mencionadas, y  que se precisan así por parte de la investigadora nutricional Andrea Arango:

“La carne vacuna produce al menos 295 kg de dióxido de carbono por kilogramo de proteína, mientras que en otras carnes, como el pollo, la producción es menor. Además, por 1 kg de consumo de energía para la producción de carne de rumiante, como la de res, se usan casi 7.000 litros de agua, con la carne de cerdo 2.182 litros, y en carne de pollo 1.773. Sin embargo, lo recomendable es reducir el consumo de toda carne de origen animal”. Las sugerencias dadas por la estudiosa de la nutrición poblacional, Andrea Arango, para que ayudemos con nuestro estilo de alimentación, individual y colectivamente, al medio ambiente, y en consecuencia legar un mejor planeta a las generaciones futuras, son justamente las que favorecen  la disminución  del GEI. Ella nos  recomienda las dietas veganas principalmente,  seguidas de las vegetarianas o la mediterránea; las que además, dice,  hacen que se dé una reducción importante en el uso del suelo.

(Publicado el 29 de agosto 2021 en El Rebercero de Juan Paz y en Ifmnoticias)

 

lunes, 9 de agosto de 2021

Cambio de rumbo, desafío para Colombia

 


La pandemia transitó de las clases altas a las bajas, exacerbó las desigualdades entre centros y periferias y mostró la inconveniencia de privatizar la salud.

La pobreza, el hacinamiento en los hogares, la informalidad y la precariedad laboral, que explican la intensidad de la geografía socioterritorial de la pandemia, también indican el rumbo de las reformas de largo aliento que requiere el país para construir una sociedad más segura, solidaria y saludable.


Este es el primer aprendizaje que plantean los profesores Orlando Villabona y Darío Restrepo, editores del libro Cambio de rumbo: hacia una Colombia incluyente, equitativa y sustentable, en el que participan 22 grupos de investigación de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), y dos externos que forman parte del proyecto editorial de la “Red de centros de investigación en alternativas programáticas”.

“La pandemia desnudó una crisis de civilización. La crisis sanitaria y política visibiliza las fallas estructurales de nuestra construcción social y por ello abre un debate tanto sobre las reformas necesarias a emprender como sobre la transición deseable hacia una sociedad más incluyente y solidaria”, subrayan.

La emergencia sanitaria también centró la atención de la sociedad sobre los servicios médicos y el personal de la salud a los que se les reconoció su función esencial en la salvaguarda de la vida.

De esta experiencia surge una segunda lección a la hora de pensar en un cambio de rumbo nacional: la salud debe ser un derecho universal y no un negocio que condena a la mayoría de la población a atenciones remediales e insuficientes.

La tercera gran enseñanza de esta prolongada emergencia sanitaria es que aquellos sectores sociales cuyas labores se han despreciado, desconocido y estigmatizado –como el trabajo de los artesanos, de los campesinos y de las mujeres– aparecieron como sostén mismo de la vida en sociedad.

A partir de las lecciones mencionadas, el grupo lanza planteamientos como “abolir la inútil, costosa e inmoral intermediación financiera en la salud y desprivatizar la lógica articuladora del sistema es tan imperativo como descentralizarla para lograr coberturas sin discriminación por clase social, barrio, género, etnia y territorio en el que se habite”.

Quiebra de pequeños negocios

Frente al panorama social, los investigadores evidencian que los logros de las políticas de las últimas décadas se esfumaron en meses: volvió el desempleo, la pobreza, la miseria, se incrementó la flexibilidad laboral y aumentó de golpe la explotación del trabajo por medios virtuales.

Ante este desolador escenario, la alternativa para el Gobierno fue seguir la vieja política de “darle más a los que ya tenían más”, señalan los editores del libro, quienes recuerdan que el Gobierno decidió inyectar fondos de “emergencia y solidaridad” a través del sector financiero, “que se embolsilló más de 500.000 millones de pesos por el costo de intermediación de los créditos para las empresas”.

Agregan que el crédito lo concentraron una vez más las grandes empresas, porque a las pequeñas y medianas, las mayores creadoras de empleos e ingresos, los recursos estatales llegaron menguados, lo cual ocasionó la quiebra de cientos de miles de pequeños negocios.

Aldo parecido ocurrió con el apoyo al pago del 40 % de un salario mínimo de las nóminas, que también se quedó en las grandes empresas.

Reforma tributaria progresiva

Según el concepto académico, la agenda alternativa es clara: se requiere una reforma tributaria progresiva que demande más a los que más tienen, se deben bajar las tasas de interés para las empresas, en particular para las pequeñas y medianas, masificar una renta básica universal digna, disminuir al máximo los costos de intermediación del sector financiero y renegociar la deuda externa.

La proporción de ocupados es mucho mayor en la agricultura que en el sector minero-energético, el masivo empleo generado en la construcción es de los peores remunerados y los bancos crean muy poco empleo respecto de la cantidad de capital que mueven.

Ello los lleva a asegurar que “hemos edificado un modelo de crecimiento económico que flexibiliza y precariza el trabajo, a la vez que concentra socioterritorialmente el desarrollo económico”.

Para los investigadores de la UNAL “es imperativo incrementar los presupuestos en todo el ciclo educativo, en investigación en ciencia y tecnología, así como en la distribución de redes de conectividad, para apoyar la prevención y atención médica, el sistema educativo y el trabajo, el desarrollo y el goce efectivo de los derechos humanos”.

Tratar a la naturaleza como un conjunto de bienes a explotar –como veta, yacimiento, depósito, o recurso– violenta su funcionamiento sistémico del cual depende la vida humana, advierten y aseguran que los sistemas económicos, las instituciones y la organización de la sociedad deben asumir plenamente las consecuencias de ser parte de sistemas socioambientales.

“Seguir haciendo lo mismo de las últimas décadas no puede sino producir los mismos resultados de inequidad, pobreza y fragilidad del Estado de derecho; por eso es el momento de hacer un cambio de rumbo”, sentencian los editores del libro y aseguran que las propuestas presentadas no están dirigidas a un partido político o sector particular, sino a toda las personas y organizaciones que consideren anormal que Colombia sea uno de los países más inequitativos del mundo.

(Fuente: Unimedios. Universidad Nacional de Colombia)

sábado, 24 de julio de 2021

Derechos de los manifestantes se debe regular con ley estatutaria


Es urgente expedir una ley estatutaria que regule los derechos de los manifestantes y la actividad de la fuerza pública para controlar situaciones que son sumamente complejas.

Así lo considera el historiador Álvaro Tirado Mejía, profesor emérito de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien refiriéndose al informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la situación de Colombia, lo calificó de “acertado, serio y muy ajustado a la realidad que se vive en el país, como la distribución inequitativa de la riqueza y la falta de posibilidades”.

 

“Hay un problema social que no solo viene desde el gobierno del presidente Iván Duque, y mostrarlo no es negativo ni agresivo, simplemente es una realidad en la cual se trabaja y se han desarrollado varios debates”, indicó el docente Tirado, en el programa radial Análisis UNAL.

 

Al retomar el informe de la CIDH precisó que este apoya los derechos humanos y de esa forma hace un llamado de urgencia al Estado colombiano para que implemente un mecanismo legal que prohíba el uso de la fuerza local como recurso en las protestas.

 

“En Colombia la juventud seguirá con las manifestaciones sociales porque hay conflictos e inconformidades por resolver. Es un país con corrupción, en el que se violan los derechos de las mujeres, hombres y los grupos étnicos”.

 

Así lo afirmó por su parte Marco Romero Silva, director de Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES), profesor del Departamento de Ciencia Política de la UNAL, magíster en Ideas Políticas y la Comprensión del Mundo Contemporáneo, de la Université de Marne.

 

Mecanismos de seguimiento

 

Por otra parte, la CIDH continuará monitoreando el desarrollo de las protestas sociales, desde mecanismos de seguimientos sobre las recomendaciones propuestas y además un reporte por las entidades del Estado y la comunidad civil con las nuevas manifestaciones.

 

El docente Romero expresa que “Colombia estuvo en el capítulo cuatro (es donde aparecen los Estados que tenían el peor récord de derechos humanos de todas las Américas) de los informes anuales de la CIDH por varios años”.

 

Hasta 2012, el expresidente Juan Manuel Santos logró que la Comisión sacara a Colombia por la ley de víctimas y por los procesos que se estaban avanzando en busca de caminos de paz.

 

El docente agrega que “los niveles de violación de derechos humanos en el contexto de la protesta social son muy altos y graves y esto mismo lo dijo la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

 

“Lo importante, es que en el contexto de la paz y de la profundización de la democracia en Colombia, se tiene que reformar esa matriz histórica por un escenario en el cual las instituciones tienen que proteger la movilización social y no oponerse a ella dejando de estigmatizar todos los hechos vandálicos que incluso tratan de acabar los actos democráticos”.

 

Los docentes concluyen que “se debe buscar el espíritu de una manifestación no violenta, sino democrática, que sea la convivencia y los derechos humanos lo que prevalezca en las protestas por parte de la fuerza pública y la comunidad civil”.

 

Además se recomienda fortalecer esos espacios de democracia para que sirva como un camino en la solución de las problemáticas sociales, como está establecido en la Constitución Política de 1991.

 

(Fuente: UNIMEDIOS)

 

viernes, 23 de abril de 2021

La institución policial debe cambiar para recuperar legitimidad

 

         La insolidaridad, la indiferencia con los ciudadanos y la corrupción son los tres “monstruos” que destruirían la institución policial en cualquier país del mundo.

La insolidaridad se percibe cuando la Policía no ayuda al ciudadano, no se siente parte de este, y, por el contrario, se presenta con arrogancia o indolencia.

 

La indiferencia aparece cuando a la Policía la embarga la displicencia y la frialdad, que incluso la lleva a ejercer sus funciones con desdén o desafecto, de alto impacto negativo para el ciudadano.

 

La corrupción se evidencia al vulnerar el interés general en función del particular, o cuando se usan los bienes y recursos de la Institución en provecho de un tercero y no del interés ciudadano.

Así lo explica el ingeniero Jorge Hernán Cárdenas, director de la firma Oportunidad Estratégica y ex vicerrector de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien recuerda que las funciones de la Policía van desde proteger a los residentes hasta prevenir la comisión de hechos punibles, fortalecer las relaciones entre los ciudadanos y las instituciones, y vigilar y proteger los recursos naturales.

 

La Policía Nacional de Colombia, una institución que nació hace 130 años (en 1891), tiene a la fecha cerca de 158.000 miembros uniformados –137.000 hombres y 21.000 mujeres– y 4.202 no uniformados.

 

La Constitución Política de Colombia, en su artículo 218, deja claro que la Policía Nacional es un cuerpo armado, pero que es de naturaleza civil, a cargo de la nación.

 

Así mismo, en la ley 62 de 1993 determina que la Institución está destinada a “proteger los derechos fundamentales tal como está contenido en la Constitución Política”. Así, sus servicios se prestarán según “los principios de igualdad, imparcialidad y control ciudadano”, y en “asegurar la paz ciudadana”. En ese sentido, sus servidores deberán “recibir una formación académica integral, de tal forma que les permita una promoción profesional, cultural y social, con acento en los derechos humanos, la instrucción ética, ecológica, de liderazgo y servicio comunitario”.

 

Humanismo policial

 

Durante la Cátedra Nacional “Sentidos plurales de la paz, historia, educación y enfoque diferencial” el ingeniero Cárdenas apuntó que para evitar que estos “monstruos” destruyan la Institución es clave trabajar en la cultura organizacional y la formación policial.

 

“La ciudadanía demanda una participación plena de todos en las definiciones públicas del Gobierno y una activa participación en la sociedad; la ciudadanía también demanda respeto e igualdad ante la ley para todos”, agrega.

 

A partir de 2007 la Policía Nacional se orientó al humanismo y a incluirlo en sus programas de formación y cultura organizacional, entendiendo ese concepto como el respeto al ser humano, a su libertad, sus derechos, obligaciones, ideas y proyecto de vida.

 

Aunque hay importantes avances conceptuales, el investigador Cárdenas considera necesario analizar qué tanto se aplica en las prácticas institucionales, a pesar de que la idea del humanismo policial está en libros de la Institución como Lineamientos generales de política para la Policía Nacional de Colombia.

 

Tanto los patrulleros como el personal que desarrolla labores ejecutivas reciben formación de la Dirección Nacional de Escuelas, con más de 20 de ellas en el país. La Dirección se enfoca en tres campos de formación: jurídica; policial y humanística; y administrativa, en la cual se imparten cursos de derechos humanos, Derecho Internacional Humanitario y formación en principios y valores.

 

“Los retos para la formación de policías, en calidad de ‘ciudadanos en uniforme’ obliga a un fortalecimiento institucional, en que se amplíen los tiempos de formación para garantizar que sea una educación integral de las competencias para ejercer sus funciones, incluso aprovechar la educación virtual y mixta en sus Escuelas”, comentó el ex vicerrector Cárdenas.

 

Otros desafíos incluyen: incrementar los escuerzos en la formación de derechos humanos, especialmente en la comprensión y el respeto hacia la igualdad jurídica y material, que respondería a la pluralidad y diversidad cultural; tener herramientas para la reflexión ética y evitar la pérdida de integridad; e incluir la perspectiva de género y el respeto por los derechos de la población LGBTI.

 

(Fuente: Prensa de la Universidad Nacional de Colombia)

La insoli

domingo, 14 de marzo de 2021

“Los más ricos deben pagar un mayor impuesto de renta”

 





En Colombia las personas más ricas pagan una tasa efectiva del impuesto de renta del 5 %, mientras que en Europa es cinco veces más, cerca del 30 %.

Con base en estas cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el profesor Jairo Orlando Villabona, del Grupo de Estudios Fiscales y de Equidad (GEFE) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que la tasa que paga el contribuyente que lidera la lista de los 100.000 más ricos del país, disminuye al 1,5 %, mientras en Europa se mantiene en el 30 %.

Esta baja carga fiscal implica que el país no cuenta con los recursos suficientes para atender las necesidades de salud, educación, vivienda e infraestructura.

El doctor Villabona asegura que “Colombia, que vive mucho de sus impuestos, se ha financiado con una deuda que ha aumentado de manera significativa desde 2008, tanto que en 2020 se mencionaba que el saldo de esta fue del 60 % del PIB”.

Agrega que “aunque se dice que en Colombia las empresas pagan entre el 60 y 70 % de impuesto de renta, un estudio de 16 años, basado en declaraciones de renta, muestra que la tasa estaba cerca del 17 %. Si quitamos algunos beneficios tributarios la tasa efectiva pasa al 26 % y se tendría un recaudo adicional de cerca de 9,3 billones de pesos”.

Aunque el Gobierno ha hecho esfuerzos por incluir contribuyentes, el profesor argumenta que esa medida no genera mucho recaudo y sí mucha operación en la DIAN.

En América Latina el recaudo de impuesto sobre la renta a empresas fue del 3,7 % del PIB, mientras que para las personas naturales fue del 1,3 %. En la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de la que Colombia es miembro, esa cifra llega al 8,3 %, por lo que recomienda subir el recaudo pero en las personas de más ingresos, ya que si se aumenta la tasa del 39 al 50 % se tendría un recaudo adicional de 5,5 billones de pesos solo por dividendos.

Los recaudos por impuestos indirectos han venido cambiando. Según la DIAN, en 1970 el de renta representaba el 52 % y en 2020 el 48 %. En cuanto al IVA, se pasó de participar con el 9,4 % de recaudo al 42%.

Dentro de los ejemplos que comentó el doctor Villabona durante el foro “Reforma tributaria: ¿beneficios para qué y para quienes?” citó que el impuesto a empresas es el mismo para las más grandes y para las pequeñas, mientras que en el mundo las que reciben menos ganancias pagan un 10 % menos.

De herencias y altos patrimonios

El impuesto a herencias es otro ejemplo de baja tributación, pues sin importar el tamaño se paga el 10 % cuando se debería seguir la línea mundial, según la cual se paga entre el 0 y el 50 % según el tamaño de la herencia, y eso redistribuiría la riqueza.

En Colombia existe el impuesto al patrimonio de los superricos pero a partir de 5.000 millones de pesos, que es bajo, recalca el profesor Villabona.

En su opinión, “se debería establecer por el patrimonio líquido, es decir, lo que tengo menos las deudas, y gravarse desde 1.100 millones con tasa del 0,5 % y en 6.000 millones con tarifa del 1,5 %”.

A esa idea le suma una actualización catastral que daría más ingresos para los territorios y cita como ejemplo una finca en Fusagasugá, cerca de Bogotá, cuyo precio comercial es 2.500 millones de pesos, pero el avalúo catastral es de apenas 320 millones.

Impuestos verdes, otra opción

Por último, recomienda acciones como los impuestos verdes para frenar el cambio climático, que en la Unión Europea significaron el 2,4 % del PIB, y en Colombia no llegó al 0,5 %.

En países de la OCDE el número de funcionarios de entidades como la DIAN es de 650 funcionarios por millón de habitantes, mientras en Colombia es solo de 100, lo que explicaría la falta de eficiencia y la evasión.

La recomendación frente a esta y otras falencias es mejorar los recursos TIC y la formación de personal, e impartir cárcel efectiva para los evasores de impuestos, además de programas de educación fiscal desde la primaria para crear conciencia social, y aplicar penas o prohibición de operaciones con paraisos fiscales.

Fuente: Prensa Universidad Nacional de Colombia

jueves, 25 de febrero de 2021

Región Andina sólo conserva una tercera parte de bosque

 

"Aunque según el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) aún existe un 40 % de los bosques en el área andina, expertos aseguran que, en realidad, sería menos de un 25 % y que se encuentra en alto estado de degradación".


Las preocupantes cifras se deben a que alrededor del 75 % de la población colombiana se asienta en la Cordillera de los Andes, por lo que el bosque ha sido intervenido, principalmente, para obtener maderas para uso. Por lo tanto, ya no registran el estado de desarrollo que debería de tener.

Tal como lo recuerda el profesor Edgar Ernesto Cantillo, ingeniero forestal y doctor en Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), clases de poder que se asentaron en las partes más bajas de la cordillera han generado transformaciones especialmente para expandir las áreas ganaderas, además de haber servido para cultivos de coca por el clima. En las partes altas, la ganadería para leche y los cultivos de papa son los que han aumentado la deforestación.

La zona media, por su parte, presenta los mayores valores de diversidad, pues mantiene flora tanto de la parte baja como de la alta montaña. Sin embargo, es –a su vez- es la que más se ha intervenido, llegando hasta más del 80 % de transformación de la extensión original de sus bosques. Los cultivos de café y los de caña de azúcar han generado la mayor deforestación en este proceso.

“En estos procesos tiene que ver mucho, principalmente en los países subdesarrollados, la pobreza… y la pobreza en una falta o indiferencia del Estado en la protección de estas regiones”, expresa el profesor Cantillo, quien junto con el también ingeniero forestal y doctor en Biología de la UNAL, Andrés Avella -ambos docentes de la Universidad Distrital- fueron invitador a El Resonar de la Tierra, programa de análisis de la situación ambiental del país, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

Protagonismo de los robles

Los robledales son una formación boscosa muy significativa por su extensión en la Región Andina de Colombia, por su importancia ecológica en servicios ambientales y por tener un factor socioecológico muy alto, pues está ligada a las culturas tradicionales (indígenas y campesinas) de la región.

Tras una investigación en la que participó el profesor Avella, se logró diferenciar los robles de la tierra fría (de las zonas altas de la montaña): más homogéneos –similares- florísticamente, con altos valores de existencias maderables, pero con unos servicios ambientales indispensables, tales como la regulación hídrica.

Por otro lado, están los robledales de las zonas subandinas, mucho más mezclados y diversos, con otra potencialidad de manejo, y el robledal negro, especie muy particular propia del continente, que está en Colombia y tiene altas existencias de carbono y de madera.

Un país forestal

El profesor Avella señala que “se debe pensar en un manejo más diversificado y sostenible del siglo XXI, sin concentrarse solo en productos maderables”.

Los servicios ambientales no convencionales como la regulación hídrica, la calidad del aire o el que ya está más consolidado como una vía de mercado, que es el carbono, son grandes posibilidades de manejo forestal para reducir efectos del cambio climático. Se trata, entonces, de mirar las potencialidades de los bosques para adaptarlos a las condiciones propias que se tienen.

En este aspecto, según el profesor Cantillo, la única opción de sustentabilidad en Colombia es su condición de país forestal: “el país podría producir alrededor de unos 15 a 30 millones de metros cúbicos de madera, produciendo lo que necesita, con un excedente para exportar y, con esa estrategia, disminuir la deforestación en muchos de los territorios, no solo en la región Andina”.

Sin embargo, se estima que en 2017 se importó madera por más de 200 millones de dólares, por lo que hace falta una política para que Colombia sea un país productivo en lo que debe ser una producción forestal.

Los expertos hacen énfasis en que hace falta voluntad política y financiación a mediano plazo para, primero, darles a los campesinos posibilidades de gestionar adecuadamente los recursos forestales y, segundo, apoyar los procesos de restauración en la región Andina.

Además, hacen un llamado para que se pase de los estudios de diagnóstico y se fortalezcan los de experimentación, pues “estamos inundados de datos, pero no hay ninguna acción”.

(Fuente: Prensa Universidad Nacional de Colombia)







viernes, 12 de febrero de 2021

“No hay argumentos válidos para no vacunarse”

 


Las vacunas de ARN mensajero no pueden modificar el genoma de la persona, asegura el genetista Yunis.

“Si yo me vacuno mi sistema inmune va a reaccionar muy rápido para destruir el virus, evito complicaciones que me lleven a un hospital, o a la muerte, y no me convierto en trasmisor e infecto a otros”.


 

Con este mensaje, a puertas de la vacunación masiva en Colombia, el doctor Juan José Yunis, médico genetista y coordinador de la Maestría en Genética Humana de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), enfatiza que con la vacuna se busca romper la cadena de trasmisión.

Para el docente, las vacunas no deberían causar en la población ninguna alerta o alarma porque la investigación biomédica se basa siempre en no generar daño a las personas.

Al respecto, recuerda que con la nueva tecnología ya no es necesario introducir un organismo completo, como un virus, para generar respuesta inmune, pues con una pequeña molécula basta.

El doctor Yunis recalca que el argumento de que las vacunas contra el COVID-19 se hicieron muy rápido no es un argumento válido para no vacunarse, ya que el trabajo de muchas compañías y centros de investigación en el mundo para desarrollarlas ha avanzado mucho y ahora se tiene un conocimiento amplio.

“La tecnología que se está usando viene siendo investigada desde hace unos 20 o 30 años, mucha de ella ha sido usada en terapia génica. Esa tecnología también se ha usado en el desarrollo de la vacuna contra el ébola, y todo ese conocimiento acumulado ha servido para hacerle frente a una crisis global”, subraya.

Vacunas de ARNm

En el interior del núcleo de las células se encuentra la información genética, o el ADN, pero no es la única información genética, también se encuentra el ARN mensajero, que, como dice su nombre, se encarga de llevar el mensaje genético a unos organelos llamados ribosomas, que en últimas son una fábrica que entiende esas “instrucciones” y puede crear las proteínas que necesita el cuerpo –como la melanina– para proteger de la luz; la amilasa salival –para digerir alimentos– y la insulina –para el metabolismo del azúcar–, entre otras.

Algunas de las vacunas que llegarán a Colombia se componen de una pequeña cadena de ARN mensajero que hace que el sistema inmune reconozca al nuevo coronavirus como algo extraño y cree anticuerpos y linfocitos T (células del sistema inmune), de manera que cuando la persona se vea expuesta al virus ya tenga defensas y pueda combatir la enfermedad.

ARN mensaje no altera el genoma

Actualmente se puede saber la secuencia del genoma de una persona en un día. La fracción de ARN que compone el virus es mucho más pequeña y ha sido ampliamente analizada desde que este apareció.

Los investigadores han visto ese genoma y han estudiado qué fragmentos se podían usar para generar vacunas. El profesor Yunis subraya que no es posible que el fragmento de ARNm de las vacunas se integre al genoma de la persona.

“Las vacunas con esa tecnología no lo pueden modificar, no va a volver estériles a las personas, no va a producir malformaciones, solo va a inducir la producción de anticuerpos contra una proteína específica del virus para que cuando la persona tenga contacto con el virus real lo neutralice rápidamente”.

El profesor Yunis indica además que son esperables ciertos efectos secundarios que ocurren con cualquier vacuna, como dolor donde la aplican, enrojecimiento, algo de calor, sintomatología como la de la gripa, dolor muscular, fiebre, y muy pocos casos de reacciones alérgicas que son manejadas de manera inmediata.

Romper la transmisión

En medio de una charla con el Ministerio de Salud, el médico Yunis explicó que “hay dos formas de romper la transmisión: por aislamiento de las poblaciones, pero la gente ya está cansada de los confinamientos, y la vía rápida que es la vacunación. El problema es que si no se rompe tendremos más oleadas de contagios y veremos las UCI saturadas más tiempo; mientras más personas estén vacunadas, menor será la trasmisión del virus y más rápido se volverá a las actividades cotidianas”.

Por último, el llamado del doctor Yunis es recordar que buena parte de la población se ha vacunado contra sarampión, viruela, tuberculosis, polio, fiebre amarilla, tétano, rabia y otras enfermedades casi sin cuestionar, que hay suficiente información para confiar en la vacunación masiva y, en cambio, no vacunar pone en riesgo a la persona, sus familiares y amigos.

(Fuente: Prensa de la Universidad Nacional de Colombia)

Cáscara de papa en tratamiento de enfermedades cardiovasculares

 


“Una dieta enriquecida en cáscara de papa disminuiría la agregación plaquetaria, es decir el proceso de formación de trombos en la sangre y que puede ser de interés y complemento en el manejo de enfermedades cardiovasculares y en la búsqueda de alternativas terapéuticas”.


 

En la actualidad, el uso más frecuente de los fármacos antiplaquetarios es en la prevención primaria o secundaria de la trombosis arterial, especialmente del infarto agudo de miocardio (IAM), en el que las plaquetas, ante la ruptura o erosión de las placas ateroscleróticas en las arterias coronarias, se agregan formando un trombo que obstruye la circulación sanguínea.

Sin embargo, durante las últimas décadas una parte importante de la población mundial se ha interesado tanto por emplear sustancias naturales para el tratamiento de enfermedades –apoyado por la percepción que se tiene en cuanto a la nocividad de sustancias de origen sintético–como por el conocimiento de que la mayor parte de los medicamentos que se conocen hoy provienen o se fundamentan en sustancias naturales, y en especial del reino vegetal.

Así lo detalla la investigación de David Camilo Borda Castillo, magíster en Ciencias – Farmacología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en la cual se realizó un diseño experimental basado en un estudio cruzado (controlado) con una duración de 25 días y la participaron de 12 voluntarios sanos, y a los cuales se les administró durante 7 días consecutivos una dosis de 2 gr/kg vía oral de cáscara de papa cocida, de la variedad pastusa, y durante 7 días consecutivos una dosis de 100 mg de ácido acetilsalicílico, con un periodo de lavado farmacológico entre cada tratamiento de 10 días.

Beneficios de la papa

“Para nuestro estudio escogimos la papa de la especie Solanum tuberosum, utilizada tradicionalmente por poblaciones campesinas e indígenas, quienes le han atribuido diferentes aplicaciones terapéuticas, por lo que se tuvo en cuenta la información ancestral y estudios previos en los que se evaluaron esas características”, señala el investigador Borda.

Este tubérculo, consumido en prácticamente todo el mundo, es el protagonista de varios estudios que han demostrado tanto las propiedades nutricionales como farmacológicas de la especie S. tuberosum, dentro de los cuales se menciona su efecto hipotensor y antioxidante, además de ayudar con la disminución del peso corporal y de los niveles de colesterol, mejorar la actividad antiplaquetaria y el posible efecto anticancerígeno.

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) y su principal causa, la aterotrombosis, son los principales culpables de la morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Además del tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular y el uso de agentes antitrombóticos, existe un interés considerable en el papel de los productos alimenticios naturales y sus componentes bioactivos en la prevención y el tratamiento de los trastornos cardiovasculares.

Según la investigación del magíster Borda, el efecto antiagregante de plaquetas de la papa se debe a varios de los metabolitos presentes en la cáscara de este tubérculo, y en especial a los polifenoles como los ácidos caféico y clorogénico, los cuales interfieren en unas de las vías de agregación plaquetaria, impidiendo la formación de más plaquetas.

“Cuando hay algún tipo de lesión en la piel, a través de diferentes mediadores se forman plaquetas que a su vez promueven la formación de trombos y lo que hacen el ácido caféico y el ácido clorogénico es evitar esa formación”, explica.

No obstante, el investigador también aclara que, si bien el consumo de cáscara de papa puede contribuir a mejorar estas patologías cardiovasculares, se debe tomar como complemento y no como único tratamiento.

(Fuente: Prensa de la Universidad Nacional de Colombia)

lunes, 1 de febrero de 2021

Ventilación, medida esencial para retorno a los colegios

 





Ya sea natural -abriendo puertas y ventanas-, mecánica -mediante ventiladores o aires acondicionados-, o híbrida, es importante garantizar que el aire no recircule, y por el contrario se renueve totalmente mínimo cada 15 minutos.

El profesor Néstor Rojas, líder del Grupo de Investigación en Calidad del Aire de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que para que la ventilación natural sea óptima no basta con abrir una ventana o una puerta, lo que se recomienda es la ventilación cruzada, es decir con ventanas y puertas abiertas en lados opuestos.

Agrega que, “en relación con la ventilación mecánica –utilizada sobre todo en colegios de climas cálidos– los ventiladores se pueden ubicar hacia afuera de la ventana o de la puerta, de manera que el aparato expulse el aire que pueda estar contaminado. Si esta se realiza con aire acondicionado, lo ideal es que la máquina tenga la capacidad para tomar el aire del espacio en el que se encuentre ubicado, filtrarlo o renovarlo y regresarlo limpio. La mayoría de aires acondicionados que se venden en el país son tipo split, los cuales enfrían y recirculan el aire”.

Aunque el pasado lunes 25 de enero inició oficialmente el calendario escolar en varias ciudades del país –incluida Bogotá– mediante la modalidad no presencial, la recomendación del Ministerio de Educación para los colegios públicos es continuar priorizando las acciones encaminadas a habilitar espacios que permitan regresar a las aulas cuando las condiciones epidemiológicas lo permitan.

El profesor Rojas menciona que “el CO2 o dióxido de carbono es un indicador de la calidad de la ventilación porque es el gas que exhalamos cada vez que respiramos. Cuando este se acumula, indica que no hay buena renovación del aire, pero si su concentración es baja quiere decir que la ventilación es óptima”.

Por eso considera que la medición del dióxido de carbono en ambientes cerrados –como las aulas de clases– debe formar parte de las estrategias de mitigación del COVID-19, junto con las otras medidas de bioseguridad dispuestas por organismos internacionales como la OMS y acatadas por el Ministerio de Salud: uso de tapabocas, lavado de manos y distanciamiento de 2 m, entre otras.

Bajando el riesgo de contagio

El experto señala que en el aire ambiente la concentración de dióxido de carbono es de 400 partes por millón (ppm), y es relativamente constante, por lo que sirve como referencia. En espacios cerrados es aceptable que esta medida esté por debajo de las 1.000 ppm, lo que indicaría que la calidad del aire es óptima.

No obstante, en un escenario de pandemia como el actual, en el que además varias ciudades del país realizan importantes esfuerzos para aplanar la curva de la segunda ola o pico de contagios, las concentraciones de CO2 deben estar por debajo de las 700 ppm, lo que indica que la cantidad de aire exhalado sería del 1 %.

Así, la relevancia de ventilar los espacios cerrados tiene que ver con disminuir el riesgo de contagio mediante la inhalación de aerosoles –pequeñas partículas o gotas en suspensión, en este caso del virus– que se van acumulando en el ambiente cuando la renovación del aire no es óptima.

Según el docente, dichas mediciones son esenciales en todos los espacios donde confluyan personas no convivientes, es decir colegios, oficinas y locales comerciales, entre otros.

Además se pueden realizar con equipos existentes en el mercado, fáciles de usar y de bajo costo. Uno de ellos es un medidor de dióxido de carbono, cuyo precio oscila en el país entre 500.000 pesos y 2 millones de pesos; también se encuentran varios tipos de filtro de aire, los cuales retienen las partículas contaminantes, en este caso de COVID-19.

El profesor reconoce que aunque pareciera ser un tema muy técnico, el Grupo de Investigación en Calidad del Aire de la UNAL está listo para prestar asesoría a los colegios del país en esta área y así garantizar un óptimo control de la ventilación que permita un regreso a clases seguro.

(Fuente: Prensa de la Universidad Nacional de Colombia)

lunes, 25 de enero de 2021

Invitación a visitar el Centro de Bienestar Animal La Perla

 

 
- Este lugar alberga 1.528 animales disponibles para adopción, 60 gatos y 1.468 perros.

- De ellos, el 85 % son adultos, mayores de 7 años, que esperan un hogar.

- El horario de visita será de  lunes a viernes desde las 7:00 a.m. hasta las 3:30 p.m. y los sábados y domingos de 7:00 a.m. a 2:30 p.m. 
La Alcaldía de Medellín, a través del Centro de Bienestar Animal La Perla, trabaja por la atención integral de animales de compañía que se encuentran en situación de emergencia y vulnerabilidad. 

A los animales rescatados se les realiza evaluación médica y diversas pruebas diagnósticas como apoyo al proceso de atención clínica, determinando el tipo de atención requerida, que puede incluir hospitalización y cirugías de diversas complejidades, así como tratamientos con todas las posibilidades de apoyo en personal médico veterinario especializado. 

De acuerdo con la evolución clínica y comportamental, los perros y gatos ingresan a los procesos de adopción, previo plan sanitario completo, esterilización, identificación con microchip y pruebas de reacción para Leptospira spp y Brucella canis.  

La pandemia ha permitido fortalecer los canales virtuales como la app de La Perla y la línea de WhatsApp 311 798 7303, sin embargo, ya se reciben ciudadanos en la sede del centro de bienestar animal, de lunes a viernes de 7:00 a.m. hasta las 3:30 p.m. y los sábados y domingos de 7:00 a.m. a 2:30 a.m. 

“Hemos retomado las visitas presenciales a La Perla de manera controlada, con cita previa por la línea de WhatsApp y cumpliendo las medidas de bioseguridad para que las familias puedan estar cerca de los animales y contar con la asesoría que realiza el equipo de adopciones, que, por medio de una entrevista, ayuda a definir al nuevo miembro de su familia”, afirmó la subsecretaria de Bienestar Animal, Diana Santacruz. 

En 2020 fueron adoptados 1.088 animales. A la fecha, La Perla alberga 60 gatos y 1.468 perros que esperan la oportunidad de tener un hogar responsable para el resto de su vida. La educación y la sensibilización se realiza como medida preventiva del abandono procurando a futuro una ciudad más sensible y responsable con los recursos naturales.

Un animal de compañía es el mejor regalo para el hogar y para él.