martes, 22 de septiembre de 2015

CAMPAÑAS POCO EMOCIONANTES

En campaña política y a militantes de todos los partidos se les oyen pronunciamientos contradictorios, pero en esta en particular  se llegó al campo de  la hilaridad,  ni rabia da.

De humanos, pero sobre de todo de políticos, militantes y hasta de periodistas que no pueden disimular sus preferencias –todos las tenemos pero lo mejor sería no evidenciar tanto el sesgo- es el pecado de juzgar mirando la paja en el ojo ajeno teniendo una viga en el propio.

Los “fajardistas” dicen que es sorprendente que Luis Pérez compre un cementerio de mala procedencia y nadie brinque. Los “luisistas” refutan alegando que esa adquisición no tiene nada de malo, que no es ilegal; yo me imagino ¿qué dirían si quien comprara  el mismo predio,  fuera por ejemplo Salazar o Sergio Fajardo?

Algunos  “alonsistas”,  fieles seguidores del exalcalde,  hablan casi con desprecio de las posturas políticas de Federico Gutiérrez y Eugenio Prieto, pero  resulta  que tal vez  ahora van a tener que dejar que su amigo Salazar se una a “Fico” pues solito no sale, y menos cuando pareciera que les da pena hacer campaña con el periodista-escritor. Un buen candidato rodeado de ególatras obtusos políticamente.

Se comenta que en privado le juran amor eterno, mientras en público evitan que los vean con el exalcalde. ¿O será que les da pereza ir a donde Salazar va sin temor ni apatía? Pero eso sí, para amantes de la burocracia los “fajardistas”, y cuidan los puestecitos con devoción tan religiosa que viven arrodillados.  No se les da nada criticar a los partidos tradicionales pues es bien cierto que a ideologías de partido ni liberales, ni conservadores, y ya ni los del CD se acogen. Ninguno está respetando directrices, y los estatutos de los partidos están más olvidados que  las  hojas de vida de los aspirantes a cargos por méritos,  porque las que valen son las de los parientes y amigos aunque no llenen los requisitos. O si no que lo diga Gabriel Jaime Rico.

Para muestra varios botones: Hace rato hay “uribistas” con Luis Pérez  y no con Andrés Guerra, como Balmore González, típico ejemplo del que critica en los demás sin mirarse a sí mismo, sus contradicciones son muy simpáticas;   la exdirectora de El Colombiano, Ana Mercedes Gómez, quien ya cantó su voto para la Alcaldía de Medellín por Federico Gutiérrez, con argumentos respetables.  En fin, los ejemplos serían muchos de todos los lados, matices y tendencias, pero lo esencial en esta columna no es eso.

¿Cómo se van a repartir la burocracia “prietistas”, “ficolistas” y “alonsistas”, si el exconcejal que aspira por firmas ganara la alcaldía? Es decir, partiendo de que esta semana por fin (pues ya no hay tiempo  de  otras decisiones) se unen Federico Gutiérrez, Alonso Salazar y Eugenio  Prieto en torno del  nombre  que se determine y que se dice sería el de Federico Gutiérrez por tener más cualidades de “monedita de oro”?

Desde luego lo del nombre de  Federico Gutiérrez pertenece a las suposiciones pues aunque los enemigos de Salazar aseguren que él está en caída, es el que menos cola ha probado en las encuestas, pero si es el que más resistencia presenta entre los potenciales votantes,  y en eso tiene mucho que ver su insulsa campaña.

Por la percepción que tengo de Salazar se me hace que no tendría mayor inconveniente en unirse a Gutiérrez, e igual creo que su estrecho círculo de escuderos celosos, por el contrario,  si deben estar poniéndole todo tipo de trabas para evitar que lo haga. Pero si no lo hace,  los suyos se ahogan con sus aspiraciones y jefe político, dejando tirados a muchos fieles seguidores que lo acompañan sin intromisiones irritantes.

Eugenio Prieto no tendría más remedio que irse con el que sea que se elija entre sus contrincantes ya en conversaciones, pero igual sus escuderos deben estar muy preocupados por lo de la burocracia que sería tan repartida a la hora del té (aunque es mejor un “pedacito” de poder que nada, dirán  quienes se apegan a los cargos como garrapatas, pues les puede más la ambición que la dignidad). La noticia “bomba” que se esperaba por los lados de Federico Restrepo y que estallaría ayer 21 de septiembre no se dio, pero está inflándose: Al candidato a la Gobernación de Antioquia de Fajardo, se le uniría Prieto al renunciar a su propia aspiración a la alcaldía en favor de Gutiérrez o Salazar.

Federico Restrepo Posada con la fuerza “fajardista” (que no es tan desestimable como quieren hacerlo creer sus contrarios,  pues a diferencia de lo que  se pregona  en Medellín y el área metropolitana para confundir,  en los municipios más lejanos las comunidades ven distinta y clara su gestión), con el matiz conservador del Senador Juan Diego Gómez, los liberales “prietistas”, los “alonsistas” y los “ficolistas”, arma una barricada que podría poner en aprietos el poderío consolidado de Luis Pérez.

¿Cómo quedarían las cosas para la campaña por la alcaldía de Medellín? Serían cuatro candidatos a partir de la semana entrante, suponiendo que cuaje  la alianza fundamentada en pasos ya dados: El que salga favorecido entre Salazar, Gutiérrez y Prieto; Gabriel Jaime Rico (si no es que termina retirándose antes del vienes por dificultades financieras, políticas y  éticas, según comentarios de sus propios seguidores. Un rumor que crece y que daría al traste con la aspiración de un hombre preparado –al mismo nivel de los otros aunque tal vez con más planificación-  para gobernar a Medellín, con la mejor campaña en términos de estructura, pero con inconvenientes difíciles de precisar aquí resumidamente) Héctor Hoyos del Polo y Juan Carlos Vélez que sube vertiginosamente en las encuestas tras la vía libre a la propaganda y su aparición con el expresidente Uribe.  

Y en tal escenario para gobernación y alcaldía si se ponen buenas las campañas pues nada podría asegurarse con antelación al 25 de octubre. Si como es cierto, a la hora de votar cuentan las emociones en alto porcentaje, con las del momento la abstención será peor que siempre.