martes, 19 de marzo de 2019

FORMAR DESDE EL TALENTO PARA LA INDUSTRIA 4.0

Por: Claudia Posada

Si algo preocupa cuando se piensa en el futuro de los jóvenes de hoy, es, en qué se ocuparán para ser laboralmente bien aceptados y remunerados.  Hablar de experiencias digitales, a la vez que de innovación, emprendimiento y creatividad, no puede seguir viéndose como un discurso que, en Colombia, suena a palabras bonitas, modernas, pero vacías. Tampoco creerse que todo aquel que “domina” el manejo de su tableta, ya está preparado para competir en la sociedad de la revolución digital 4.0

En nuestro medio, apenas sí estamos empezando a oír sobre la cuarta revolución industrial, dado que Medellín tendrá el primer centro que nos pondrá al día en Globalización 4.0; todo un inmenso reto para trabajar con las herramientas tecnológicas que se usarán en la resolución de problemas. El Centro para la Cuarta Revolución Industrial será de tanta importancia, que en este aspecto nos podremos equiparar muy pronto, con ciudades como San Francisco (Estados Unidos), Tokio (Japón), Beijing (China) y Mumbai (India) primeras en los que existen centros como el que operará desde la capital antioqueña; ahora, junto con la asignación de Colombia, también se le concedió tal privilegio a Israel, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos y Noruega.

“Colombia será el primer país de Hispanoamérica en tener un Centro para la Cuarta Revolución Industrial.  Desde Medellín potenciaremos la competitividad y reduciremos la desigualdad de la región”, señaló el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, al enterarse de la designación que se nos hizo en Davos (Suiza), en el marco del Foro Económico Mundial 2019.

Con el experto en sociedades digitales y, particularmente, en lo que respeta a la Educación para la era de la Industria 4.0, Sebastián Barrientos, pudimos confirmar que, definitivamente, nos quedamos atrás en formar desde los talentos y habilidades, para propiciar el desarrollo de competencias.

Las universidades en Colombia deberían, dice el doctor Barrientos, formar para el desarrollo del talento. Las carreras profesionales al igual que las tecnológicas, requieren preparar en programas como Inteligencia Artificial, Internet de las Cosas, Blockchain, Desarrollo de Programación, Desarrollo de Apps.

Las nuevas tecnologías evolucionan rápidamente, y como la industria debe adaptarse a los cambios lo antes posible para generar ventajas competitivas, la digitalización de la industria es una revolución que ya cambió paradigmas. La tecnología, esto es inminente, cambiará los entornos de trabajo y la forma de relacionarse tanto con proveedores como con clientes; sus empleados entonces tendrán que ser muy competentes, y ello lo dirá su formación profesional.

Colombia enfrenta obstáculos que nacen en nuestro atraso educativo. Un ingeniero, por ejemplo, y en general todas las empresas, enfrentarán dificultadas por la falta de cultura digital, resistencias al cambio, también por el desconocimiento de los beneficios económicos de invertir en tecnologías digitales, igualmente por talento insuficientemente desarrollado, y especialmente por la desconfianza en la seguridad digital.

Pero no solamente para los ingenieros es evidente la incertidumbre, la era digital remplazará con apps a muchos abogados u otro tipo de profesionales que resuelven con “formulas” o con “formatos”, las necesidades de sus clientes. Los robots, por su parte, que por lo demás no hace pausas para comer, conversar o descansar, entrarán a sustituir operarios en infinidad de tareas, ya en varios países lo hacen.

En resumen, parece que las profesiones del aérea social serán las menos afectadas, así que les llegó la hora de “reinar”;  por lo tanto, es difícil pensar que un psicólogo, un trabajador social, un sociólogo, o un estratega comunicacional, sea remplazado por un robot que se siente con comunidades, grupos vulnerables, clientes, o pacientes, interactúe profesionalmente y converse con ellos tal vez durante largas jornadas para ayudar a resolver dificultades individuales de personalidad, afectaciones a su salud mental, o  necesidades colectivas por un problema de corrupción o violencia, por ejemplo.

Quizá para interactuar sobre intereses grupales, o tal vez acerca de conflictos de pareja, convivencia barrial, o alteraciones emocionales, podremos seguir mirándonos a los ojos con un profesional de las áreas sociales que trabaja desde el conocimiento, sin ignorar los sentimientos.

(Publicado en El Reverbero de Juan Paz, domingo 17 de marzo de 2019)

sábado, 9 de marzo de 2019

EL PENSAMIENTO OBTUSO EN LA CLASE POLÍTICA COLOMBIANA




Aunque la Educación, como transversal a todos los campos de desempeño del individuo en la sociedad, sea mirada por algunos representantes de la clase política colombiana, más como un embeleco de algún mandatario de turno, que como la única forma de propiciar la equidad y la futura empleabilidad de los jóvenes, se llegó el momento de emprender el camino despejado hacia una posición y manejo muy distintos, con respecto a esta prioridad.

Sea por lo obtuso de un pensamiento anquilosado en la mayoría de la clase política colombiana, o bien porque sus temores al posicionamiento de otro tipo de dirigentes, no han aceptado la realidad que no requiere mucha argumentación, en todo caso es decepcionante que los deberes que les corresponden, sean suplantados por afanes personales.

Centrándonos nada más en opiniones consultadas por los medios a partir del hecho conocido como “la multa a la empanada”, descubrimos cómo, personajes de la vida pública, afianzan un enfoque totalmente erróneo del porqué se presentó lo sucedido.

No es de extrañar las condiciones de desigualdad en Colombia, mientras se ignore o desestime el valor de la Educación. Simplemente limitarse a defender el recurso de las ventas estacionarias en espacio público, como “el rebusque del sustento” porque esa es, dijeron, “la realidad del país”, da grima. No tienen capacidad de discernir más allá de una situación “anecdótica”.

Así que entonces ¿Aceptemos esa realidad y no hagamos nada por cambiarla? No, el emprendimiento, la innovación, el descubrimiento de talentos, la explotación de habilidades y el desarrollo de competencias, definitivamente deben estar incluidos en los planes educativos de hoy; llevarlos a contenidos de políticas públicas de Estado, para que se nos garantice a los ciudadanos su permanencia aunque se cambie cada cuatro años de gobierno y gobernantes, es inminente. ¿A quiénes corresponde lo anterior? Obviamente a los legisladores y a todo aquel que pertenezca a las esferas de poder y decisión.

De la reciente carta abierta dirigida al presidente Iván Duque, escrita con lujo de competencia por el académico y ex comisionado coordinador de la antigua Misión de Sabios, Carlos Eduardo Vasco Uribe, extraemos este párrafo:

Siento pues tener que decir que la educación desapareció del todo en la convocatoria de la nueva Misión de ciencia, tecnología e innovación, y casi totalmente del articulado del Plan de Desarrollo. No es pues, ni de lejos, la nueva Misión una continuación y perfeccionamiento de la antigua. Es más bien el entierro de tercera de la sección más importante del informe “Colombia al filo de la oportunidad”, en el que esta lápida funeraria le cambia totalmente el sentido a aquella frase del Maestro Gabo sobre la educación: que debería ser “una educación desde la cuna hasta la tumba”. Pero no esta tumba...”

Conversando al respecto con otro académico, Sebastián Barrientos, entendimos la oportunidad extraordinaria para Medellín y Colombia, del Centro para la Cuarta Revolución Industrial de Colombia (C4IR), y comprendimos el dolor que se evidencia en el profundo y lúcido mensaje del ilustre señor Carlos Eduardo Vasco Uribe, al gobierno nacional.

Barrientos, antioqueño, abogado de la Universidad de Medellín, Magister en Administración de Negocios (MBA) con interesantes estudios como el doctor Vasco (aunque de distinta generación), es actualmente y desde hace 17 años el director ejecutivo de Grasshopper International, compañía líder en la asesoría de Educación Internacional y consejería académica para estudios en destinos norteamericanos, europeos, asiáticos y latinoamericanos. Como autoridad en lo que debe ser la Educación de hoy con miras a un futuro que no está lejano, lo buscamos para que nos hablara de las sociedades digitales desde el punto de vista de la Educación.

Los centros para la cuarta revolución Industrial son una iniciativa del Foro Económico Mundial; de acuerdo con el experto Barrientos, este es un reto valiosísimo dado que Colombia no está preparada para la Industria 4.0; él dice, y es enfático en ello, se requieren carreras, tecnologías, grados y pre-grados que formen para el desarrollo del talento.

Reconozcamos entonces que nos estamos quedando muy atrás en Educación. El mercado educativo colombiano no está llenando las expectativas para la empleabilidad del futuro. Según Sebastián Barrientos, se necesitan universidades fuertes que ofrezcan programas como Inteligencia Artificial, Internet de las Cosas, Blockchain, Desarrollo de Programación, Desarrollo de Apps, entre otros de la era digital.

Medellín, a través de Ruta N, será la encargada de gestionar el Centro para la cuarta revolución industrial, escenario global propicio al intercambio de conocimiento, en el que se le apostará al futuro de nuestro país. Para el doctor Sebastián Barrientos, la capital antioqueña ha demostrado una capacidad de resiliencia admirable y lleva la delantera en innovación, indudablemente, sobre las demás ciudades de Colombia, de ahí que se prepara para encajar en las sociedades digitales.

El C4IR estará afiliado a la red de Centros para la Cuarta Revolución Industrial del Foro Económico Mundial, uno de los centros de pensamiento más importantes del mundo. Es una entidad sin ánimo de lucro que reúne a los principales expertos, dirigentes empresariales, académicos y líderes de opinión mundiales.

No en vano, Medellín levará a efecto el 21 de marzo próximo, el evento +Superior Education Forum, por cuenta de Grasshopper International; este será un espacio propio y oportuno para educadores, proveedores de servicios de la industria, y estudiantes. La programación contempla conversatorios magistrales a cargo de personalidades nacionales y extranjeras en temas de innovación y tecnología orientados a mostrar cuáles son los retos de la educación en nuestro país.

Ruta N, cuyo objetivo es consolidar una economía del conocimiento para generar condiciones que favorezcan los negocios y el emprendimiento, es prueba de la iniciativa en nuestra ciudad. Qué importante sería para los jóvenes de hoy, que aquellos que toman las decisiones trascendentales en materia educativa, desde todos los ámbitos, reconozcan que la capital de Antioquia se ha consolidado como la ciudad de la innovación en Colombia, y actúen en consecuencia.  Recordemos, por lo demás, que Medellín es una de las capitales con mejor desempeño económico en América Latina, según Global Metro Monitor, de The Brookings Institution.

Tal vez aceptando que ha faltado mucho apoyo al verdadero protagonismo útil, para darle paso a la Educación en el sitio que merece, y reconociendo que las alianzas público-privadas son necesarias para cambiar posiciones obsoletas y discursos pretéritos, dejaremos de oír lamentos altisonantes que provienen de voceros definitivamente obtusos para responder a los desafíos.

Pensemos quiénes son esos actores de la vida pública inferiores a su posición privilegiada; ellos impiden la necesaria transformación de la Educación limitándose a criticar.  Borrémoslos de nuestras preferencias.


miércoles, 6 de marzo de 2019

“PESCANDO EN RÍO REVUELTO”



Con el asunto de los percances en la mega obra Hidroeléctrica Ituango, ahora si cabe decir que, casi literalmente, se ha pescado en río revuelto.

Pecar por ignorancia es hasta perdonable. Se viene demostrando desde abril de 2018 que resultamos muchos colombianos creyéndonos ingenieros de alta calificaciones a la hora de lanzar hipótesis; pero mucho peor -y esto sí parece más bien mala leche- algunas figuras públicas aparecieron exigiendo que de inmediato se dieran nombres de los culpables cuyas decisiones ocasionaron la contingencia el 28 de abril de 2018, cuando se produjo un taponamiento en la Galería Auxiliar de Desviación (GAD).

Tal atrevimiento llegó hasta el punto de mencionar nombres precisos y fechas de momentos administrativos, con una ligereza pasmosa. Luego, y para completar el escenario de desconcierto, al que se le fue sumando desconfianza, se lanzaron voces destempladas exigiendo “la verdad”, como si se tratara   así no mas de una cañería que se tapó y la causa se pudiera descubrir con explorar un poco y sacar basura.

No faltaron entonces los “vivos” de todos los estratos que se dieron a la tarea de capitalizar la situación tirando la cuerda a su favor, sin contemplación alguna, para objetivos puramente personales. Y esto persiste.

EPM, por su parte, en cabeza de su gerente general, se mantuvo, como corresponde en esos casos, imperturbable, centrado y concentrado en sus deberes y prioridades; mientras tanto, quienes se consideran -o están- directa o indirectamente relacionados con la hidroeléctrica, su construcción, control o seguimiento, por una u otra razón, dijeron e hicieron cuanto se les ocurrió (sanamente o perversamente) de acuerdo con sus intereses u objetivos.

Entre tanto, EPM contrató a Skava Consulting (SKAVA) para realizar el estudio de causa raíz física del taponamiento de la Galería Auxiliar de Desviación (GAD).  Este ha concluido y se ha publicado en su totalidad. Del resumen ejecutivo, extraemos algunos apartes:

“El trabajo hecho en este estudio ha permitido evaluar múltiples hipótesis, descartando muchas de ellas. Finalmente, se ha determinado la causa raíz física probable y los factores que probablemente contribuyeron al colapso de la GAD, lo cual permite explicar adecuadamente la secuencia de eventos que habrían llevado a la obstrucción de esta, en abril de 2018”. Se infiere de este párrafo que las probables causas de la contingencia son varias y se sucedieron por distintos motivos que, uno tras otro, llevaron al taponamiento.

“La causa física probable que inició el colapso sería la erosión. Esta fue progresiva en una zona donde se conjugan la presencia de discontinuidades geológicas (cizalla) a nivel del piso y el sector de mayor potencial erosivo del agua, inmediatamente después de la curva”. Erosión ¿qué es en términos generales? Es un proceso que se da cuando las rocas y el suelo se van desprendiendo de la superficie.

Más estrictamente: “La erosión es el desgaste que se produce en la superficie de un cuerpo por la acción de agentes externos (como el viento o el agua) o por la fricción continua de otros cuerpos”.

“El túnel, en el sector donde se presentó el colapso, estuvo sometido a distintos tipos de regímenes de flujo en un corto periodo de tiempo. Fluctuó entre flujo libre, en transición y presión más de una vez en pocos días. Dicho comportamiento contribuye a un daño acelerado en la capacidad estructural del túnel y el macizo rocoso circundante. Posteriormente el túnel entra en presión, esta presenta una considerable variabilidad en los días previos al colapso. Estas variaciones en la presión interna también contribuyeron a debilitar el macizo rocoso en la zona colindante al sitio donde se inició el proceso erosivo”.

Podría decirse que quizá hubo fallas adjudicables al diseño o a la construcción, claro que sí, pero de ahí a asegurar enfáticamente que hubo una decisión determinante y única que permita señalar el “culpable” y que por lo demás, se le estuvo mintiendo a la ciudadanía, es inadmisible.

Otro párrafo bastante preciso: “Posteriormente el túnel entra en presión, esta presenta una considerable variabilidad en los días previos al colapso. Estas variaciones en la presión interna también contribuyeron a debilitar el macizo rocoso en la zona colindante al sitio donde se inició el proceso erosivo”.

Recuperar la confianza en la obra, creer en nuestra ingeniería, apoyar la dirigencia que busca generar desarrollo aprovechando las fortalezas que nos acompañan, delegar en quienes nos ganan en experiencia y saberes, seguramente es más conveniente para todos y particularmente para el futuro de Colombia, que dejarnos llevar por pretensiones personales.


(Publicado el 3 de marzo de 2019 en El Reverbero de Juan Paz)