viernes, 25 de abril de 2014

AQUÍ LA MUJER DEL BORRACHO

Mientras en Antioquia y el país, el  bullicio político sumido en peleas inútilmente grotescas  y enredos jurídicos, no nos deja sacar borradores en limpio de cómo van las candidaturas presidenciales, se fue de este mundo, silencioso,  sereno, con toda su sabiduría y simplicidad admirables, Andrés Uriel Gallego Henao.

No he conocido a ninguno –y estoy casi segura de que no conoceré- otro ser humano, con tanta fuerza interior y tan poca preocupación por lo banal,  como él.  Tenía todavía mucho para dar, pero su caminar por este mundo era hasta ahí y él no lo apresuró con exigencias terrenales. Andrés Uriel Gallego era de carácter inquebrantable e infinitamente cálido a la vez.

·         Qué campañas tan insubstanciales las de los aspirantes a ocupar la Presidencia de Colombia.
·         La izquierda se quedó corta. En la derecha hay más de lo mismo con máscaras distintas.  El del centro derecha parece gato entalegado. Y el centro progresista es más insípido que verde.
·         Los potenciales electores esperábamos  tener claros para el 25 de mayo, los argumentos que nos impulsaran a votar por un programa de gobierno transformador, fundamentado tanto en aspiraciones ideológicas como en necesidades sentidas.
·         Nos siguen decepcionando… y seguimos esperando; como la esposa sumisa que cree en las promesas del marido borracho cuando éste le jura que no vuelve a beber.
·         Pero eso sí, a la hora del té no me le quito a la defensa del proceso en busca de la paz.
(Así parezca más ingenua que la mujer del borracho).


viernes, 11 de abril de 2014

¿MEDELLÍN INCLUYENTE?

Hoy termina el exitoso Foro Mundial Urbano que se llevó a cabo en Medellín,  el cual, en medio de tantos halagos deja, “entre líneas”,  mensajes contundentes que ojalá la clase dirigente asuma con la responsabilidad que le corresponde.

A las esferas de poder y decisión, pertenece todo aquel que en razón de su cargo o por el rango que ocupa en alguno de los poderes públicos, tiene en sus manos el deber de tomar determinaciones que sean justas, equitativas, sabias, juiciosas y objetivas. Semejante responsabilidad no es fácil, pero sí es posible.

Los medios de comunicación locales hicieron su tarea en el cubrimiento del Foro, pero voy a mencionar dos en particular (aunque me nutrí de varios) pues gracias a ellos, su trabajo periodístico e invitados, pude sacar mis propias conclusiones: “Colombia Opina”, debates con personajes de muy diversos puntos de vista y corrientes ideológicas,  que dirige katherine Granados apoyada por el colega Jorge González,  en Radio Red (de RCN). Y el radio-periódico “Clarín” en Claridad de Todelar, dirigido por Fernando Vera Ángel con la codirección de Andrés Felipe Vera Ramírez y el apoyo de Johan Arenas en la coordinación periodística.

Mis conclusiones hoy, con respecto a las reflexiones que por este mismo medio he manifestado en distintas ocasiones desde la creación de  mi portal, se fortalecen a partir del Foro Mundial Urbano por su riqueza de contenidos y el inmenso aporte de lo expuesto por  expertos invitados al mismo.

Lamentablemente, para mí, el Foro no me deja para nada optimista. Linda Medellín, adorada su gente, admirables su progreso y cómo se destaca por encima de la gran mayoría de ciudades  de Colombia, e incluso superando a la capital colombiana en algunos aspectos, pero hasta ahí.

Y digo que mis conclusiones después del Foro es lamentable solo para mí,  porque a los que  tienen en sus manos el poder para cambiarle el rumbo a la capital antioqueña, les importa un bledo lo que pensemos un puñado de periodistas, académicos y técnicos quienes, como yo, estamos seguros de que no nos está yendo tan bien como ciudad,  pues no estamos creciendo como sociedad incluyente,  pensada para el ser humano - más que para la “venta internacional”- y menos estamos siendo respetuosos con el ambiente.

A la inmensa mayoría de los personajes que hacen parte en Colombia –y tal vez en todos los países del mundo, con escasas excepciones- no les gusta o no les interesa, consultar –y menos acoger- las opiniones de los técnicos y los académicos; y eso lo comprobamos en los medios de comunicación a raíz del Foro Mundial, pues son absolutamente opuestas las posiciones de expertos estudiosos, frente a lo que opinan –y hacen- los miembros de la clase política, quienes son finalmente los que toman las decisiones de ciudad. Estos últimos deciden –en infinidad de casos- fundamentados en caprichos, relaciones políticas, o conveniencia personal.

Estoy segura de que si a la clase dirigente pertenecieran más profesionales de las áreas sociales: sociólogos, antropólogos, historiadores, trabajadores sociales, comunicadores sociales, etc.  cambiaría totalmente el rumbo de las ciudades.

Y hablando de comunicadores sociales hay que felicitar a Gabriel Jaime Rico, gerente de Plaza Mayor, indudablemente excelente su desempeño con respecto a la preparación y ejecución del  Foro Mundial, pero es que él, por lo demás, es un profesional íntegro, preparado, estudioso.

Y hablando de antropólogos, hay que mencionar a Santiago Uribe Rocha, nombrado primer jefe de la recién creada Oficina de Resiliencia de Medellín. Mención que hago además porque si la capital antioqueña está clasificada entre las 33 ciudades resilientes del mundo, Colombia debería estar entre los tres primeros países resilientes del Planeta.

Pero ¿qué es resiliencia? Los países, ciudades y personas, capaces de superar la adversidad y adaptarse a los cambios, son resilientes. El antropólogo Uribe Rocha, como líder del proceso sobreviniente a las circunstancias catastróficas padecidas a raíz del derrumbe de la torre 6 de la Unidad Residencial Spaice, y sus consecuencias, se ganó, con todo mérito, el cargo.

Lo que hemos padecido los colombianos en los últimos 50 años es aterrador, y sin embargo no nos hemos metido debajo de la cama, seguimos adelante adaptándonos a las circunstancias; es más, a mi modo de ver, nos hemos acomodado tanto a las situaciones adversas, que le ponemos problema al proceso de paz, no vemos la magnitud y positivo alcance de un posible acuerdo, ni analizamos los verdaderos por qué de la oposición  tan radical que evidencian los líderes enemigos del mismo. Y no creo que hasta allá lleguen las bondades de la resiliencia.


Ojalá del importante Foro Mundial Urbano y sus ilustres visitantes, quede mucho más que la foto; esperemos con optimismo que en algunos representantes de la clase dirigente, en cuyas manos está la planificación territorial, haya calado de los expertos expositores, por lo menos la afirmación en la que todos coinciden: Las mejores ciudades son aquellas en las que se prioriza al ser humano y se  crean sociedades incluyentes. 

viernes, 4 de abril de 2014

EL PODER DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

No  todo mundo sabe en Colombia cuáles son los tres poderes del Estado. Un sencillo ejercicio de preguntas entre una muestra cualquiera, indica rápidamente que si acaso los  enumeran: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, es difícil que sepan explicar  de qué se ocupa cada uno de ellos y quiénes lo ejercen.

En cambio, sí que es bien sabido en el mundo entero el poder de los medios de comunicación. Aquí decimos que es el 4º poder, y hay que agregar: ¡ por fortuna!

Los ciudadanos saben perfectamente que no pocas veces la valentía de quienes dirigen y trabajan en los medios de comunicación, ha permitido descubrir asuntos delicados que sin su divulgación se habrían quedado ocultos. Inclusive no siempre se tiene que ser osado o atrevido para sacar a flote una información que se ha querido mantener tapada;  en la mayoría de los casos simplemente se cumple con el deber de informar, respondiendo al derecho de los ciudadanos a ser informados, y esa es suficiente motivación para que un periodista serio haga su trabajo de manera responsable, en el marco de la ética y el equilibrio informativo.

Entiéndase que una cosa es informar y otra comentar u opinar, pero ambas están amparadas en el derecho a la libre  expresión. 

Sin embargo, algunas veces - en la práctica de este oficio-  hasta arriesgan la vida reporteros y periodistas, por cuanto se tocan ciertos hechos que presentan reacciones insospechadas. Menos mal en Colombia todavía hay respeto por la libertad de expresión; en cambio, por desgracia,  no faltan las esferas de poder en otros países, en los que se atropellan los derechos ciudadanos, hoy divulgados y mucho más conocidos que en anteriores etapas de la historia.

Nada más si nos referimos a los acontecimientos  que se vienen presentando en Venezuela, podemos advertir la solidaridad de otros países y grupos de personas, unos y otros defensores de la libertad de expresión y la democracia, enterados de tales sucesos por distintos canales de divulgación. De suerte que, gracias al poder de los medios de comunicación, hoy los venezolanos están siendo escuchados, de lo contrario, estarían atravesando por peores circunstancias a las que de por sí ya padecen.

  • ·         Los mismos miembros de la clase política no pueden ser quienes llamen a no ejercer los derechos ciudadanos. La revocatoria del mandato de un alcalde, por ejemplo, es el mecanismo democrático para que los electores digan: “Lo elegimos pero no está cumpliendo sus promesas, entonces no lo queremos como nuestro mandatario”. Es reprochable entonces que, para el caso concreto de la decisión que se tomará en las urnas este domingo 6 de abril en Bello, Antioquia, sean algunos políticos elegidos por el pueblo, quienes inviten a no acceder a ese derecho constitucional, promoviendo campañas de abstención. Esta reflexión me surge por el comentario en tal sentido, del periodista Juan Carlos Hurtado, el  que encuentro muy pertinente.


  • ·         ¿Cuándo empezaremos a escuchar las promesas de campaña esperadas, las que queremos concretas y precisas, por parte de los candidatos a la Presidencia de Colombia? Estamos a menos de dos meses del 25 de mayo, fecha en la cual los colombianos elegiremos a nuestro primer mandatario y aún no podemos decir con precisión cuál programa de gobierno nos conviene más para superar, por lo menos en parte, algunos de los tantos conflictos y problemas que nos agobian. Esperemos los debates en los medios de comunicación porque tal vez ahí nos den luces para  tomar la decisión ya que hasta el momento no podemos decir que hay claridad programática.


  • Es una lástima que sigamos siendo tan sectarios, o ignorantes,  que no se quiera aceptar la intención plasmada en un lema –que es una aspiración-  pretendiendo que se asuma como una afirmación.  ¿O será más bien que se  quiere confundir a la comunidad motivados por la parcialidad a la hora de opinar con total mala intención?

“Antioquia la más Educada” es el lema de una Administración que cree en el poder de la educación para conseguir la igualdad de oportunidades; así que por ello prioriza el tema para que sea transversal a toda su gestión. Por coincidencia –o porque se adelantó la visión de quien está seguro de que en la Educación está la prevención de muchos males de nuestra sociedad- los resultados de las pruebas Pisa que se publicaron esta semana en Londres, confirman el valor y atención que debemos prestarle a la Educación.

Tales pruebas señalan serias falencias de los estudiantes que nos representaron allí; como quien dice, mientas el mandatario de los antioqueños nos recuerda todos los días con su lema de gobierno, que debemos aspirar a que Antioquia sea la más educada, y él trabaje en ese sentido, los jóvenes colombianos ocupan el último puesto entre 44 países en las pruebas Pisa, examen que evalúa a los muchachos escolarizados,  de todo el mundo. (Esta es una prueba realizada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico,OCDE.


Y lo que es peor, tras los resultados conocidos, cuando cobra mayor sentido el lema cuestionado, no entienden,  o no quieren entender, lo que se pretende priorizando la Educación y la importancia de trabajar todos en busca de ese objetivo. Muy irresponsables se me hacen aquellos que reiteran sus freses flojas y simplistas con el ánimo de echar culpas en donde no las hay. En el tema educativo, con toda su complejidad,  como en el tema ambiental con todas sus variables de análisis, el asunto no es criticar por criticar y “fregar” a una persona, sino aportar positivamente cada uno desde donde nos corresponde.