lunes, 25 de septiembre de 2017

GANADORES II CONCURSO INTERNACIONAL “LATINOAMÉRICA AL DEBATE”

GUILLERMO ANDRÈS BASMAGUI: CORTOMETRAJE
YENNESIT PALACIOS: ENSAYO

La Universidad Autónoma Latinoamericana - UNAULA, promociona la investigación sobre la realidad y el pensamiento latinoamericano mediante su Concurso Internacional de Ensayo y Cortometraje, que en su segunda versión descubre, cumpliendo con  uno de sus propósitos,  escritores y productores de grandes méritos, tal cual lo observamos en la premiación reciente que se llevó a cabo en la sede de UNAULA en el centro de la capital antioqueña, presidido por su Rector Rodrigo Flórez.

Yennesit Palacios Valencia, en la categoría Ensayo, y Guillermo Andrés Basmagui Barrios, en Cortometraje, fueron los ganadores del II Concurso Internacional “Latinoamérica a Debate”.

ENSAYO

Palacios Valencia ganó con el ensayo denominado Colombia a la deriva de la justicia transicional: Verdad, justicia y reparación como imperativos en el Tribunal Especial para la Paz. En su texto, la ganadora del concurso habla sobre la implementación de procesos de justicia transicional en diversos escenarios y que en este particular, Colombia es el único país latinoamericano que mantiene viva la presencia “endémica” de un conflicto armado.
Yennesit Palacios Valencia es PhD en Derechos Humanos y Desarrollo de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, España; Magíster en Derecho Constitucional del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales de Madrid, adscrito al Ministerio de la Presidencia de España; Magíster en Derechos Humanos, Interculturalidad y Desarrollo de la UPO.
De igual forma, la categoría Ensayo tuvo una mención especial para el texto Representación estética-narrativa de las minorías étnicas indígenas y negras en la cinematografía argumental silente de Argentina y Colombia (1916-29129), realizado por Carlos Alberto Cardozo.
El jurado de la categoría Ensayo estuvo integrado por José Guillermo Ángel, José Olimpo Suárez y Juan Guillermo García.
CORTOMETRAJE
El galardón de la categoría Cortometraje quedó en manos del sanandresano Guillermo Andrés Basmagi Barrios, con su video Islanders, presenta el testimonio de la desaparición a la que se están viendo sometidas las particularidades culturales de la población Raizal del Departamento de San Andrés Islas, en razón a la ausencia de políticas concretas que apoyen su preservación.
Basmagui Barrios es estudiante de 8ª Semestre de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Medellín.
Esta categoría tuvo una mención especial para Daniel Santiago Cortés, por su cortometraje denominado Memorias.
El jurado estuvo integrado por Carlos César Arbeláez, Orlando Mora y Rito Alberto Torres.


lunes, 18 de septiembre de 2017

ALIANZAS POLÍTICAS: ESTRATEGIA INCOMPRENDIDA

Es evidente que en materia política los colombianos no tenemos mucha formación y eso nos hace más vulnerable ante las  manipulaciones ideológicas que han funcionado por siempre y siguen siendo muy útiles, especialmente en campaña, para acceder al poder.

Ahora, reforzados en las  redes sociales, los mensajes tendenciosos  terminan por hacer creer a los ingenuos electores (o apáticos votantes) que sus posturas ácidas en contra de este o aquel, son el resultado de serios y concienzudos análisis, y que tales comentarios obedecen a revelaciones completamente creíbles.

En tal sentido, más tardaron en anunciar la “escandalosa” coalición Robledo-Claudia López-Fajardo, que en aparecer comentarios alevosos, así como las agresiones verbales producto del sectarismo, o del temor a ser “desbancados” por la “extraña” alianza.

Obviamente son más los comentarios insidiosos  por parte de “desconocidos”,  que de contrincantes que puedan sentirse “amenazados” en sus aspiraciones. Todavía hay quienes ignoran que una alianza fundamentada en  similares principios ideológicos, o en proyectos políticos acordados para un mismo objetivo es una estrategia válida que, al  echar mano de ella,  se constituye en la posible salvación de una propuesta  estructurada conjuntamente.

Si Vargas Lleras se decidió por firmas para que entren a su campaña los del Partido de la U que bien pueden hacerlo pues no tendrán candidato propio a las presidenciales de 2018, además entendiendo que los militantes de la U se identificaron desde sus inicios con un proyecto de derecha  que hizo transito al CD, pues entonces se le llegó la hora al Partido Cambio Radical de proyectarse con el acompañamiento,  al igual que de la U, por los seguidores  del ex presidente Uribe, a quienes  los vemos no muy lejos de una  alianza cobijada en las toldas “varguistas”; de esa manera, todos quedarán aglutinados  en torno a   la ideología comprometida, o por lo menos entusiasta, con los principios de la derecha.

Por lo demás, el  centro derecha, hoy representado en el pre-candidato Iván Duque, a quien finalmente le tocará -después de ser proclamado el candidato definitivo del CD- plegarse a Vargas Lleras y esperar unos añitos que le pueden sentar muy bien.

El Partido Liberal por su parte,  enredado en vanidades, cuando Humberto De La Calle es su mejor carta. El Partido Conservador, por lo demás,  hace rato perdió su vocación de poder, al fin y al cabo se sienten cómodos en el CD. Los que hoy ostentan curules por esta colectividad, son casi todos más bien “desteñidos”.

El centro izquierda se alió con la izquierda para consolidar un proyecto único fundamentado en principios que comparten. Dejemos que planteen su propuesta colectiva y que definan más adelante el nombre señalado para defender lo acordado por el  Partido Verde, el Polo Democrático Alternativo y  Sergio Fajardo, que no pertenece a ningún partido.


En resumen, pongámonos en la tarea de analizar juiciosamente programas y proyectos concretos de aspirantes y candidatos, para que por fin empecemos a votar a conciencia, y comentar en redes con criterio propio. 

martes, 5 de septiembre de 2017

EL PAPA QUE “REVUELCA” A LÍDERES Y MANDATARIOS



Por: Claudia Elena Posada

“Ponerse la patria al hombro” es una de las tantas frases del sacerdote jesuita Jorge Bergoglio, que ponen a pensar; fue pronunciada en la  época de la Argentina posterior a la crisis del 2001, y cabría hoy para Colombia.

Estando recién nombrado como Presidente de los argentinos Néstor Carlos Kirchner, en 2003, durante los oficios religiosos presididos por el hoy Papa Francisco, en aquel entonces Obispo de Buenos Aires, en presencia del mandatario invitó a “ponerse la patria al hombro”.

Un año después Kirchener decidió no volver a los Tedeum oficiales precedidos por el prelado de la iglesia católica, pues parece que se sintió aludido en la homilía que criticó a “los que se sienten tan incluidos que excluyen a los demás, tan clarividentes que se han vuelto ciegos”. Y nunca más se encontraron cara a cara.

No es entonces extraño que ahora se reconozca en el Papa Francisco a un cardenal profundamente defensor de los desposeídos, que por lo demás “revuelca” frecuentemente a líderes  y mandatarios del mundo con sus freses revestidas  de verdad y caridad cristiana, pues su gesto favorito es el de la  misericordia inspirada en el amor.

Hoy, como aquella vez Kirchner, algunos poderosos se molestan con las posturas del papa argentino quien  se caracteriza por su sencillez, sentido del humor, sabios consejos y un estilo muy particular de vivir su cotidianidad. Sus amigos de siempre, siguen siendo sus amigos de siempre.

Como descendiente de italianos, el Cardenal Bergoglio conoce perfectamente el idioma que en su niñez compartió con la familia paterna; sus abuelos, su futuro padre (que llegó a la Argentina de 24 años) y sus tíos, desembarcaron en Buenos aires en 1929. Además del italiano, habla el francés y el inglés.

Jorge Mario Bergoglio, el primer jesuita papa del mundo, sintió la vocación sacerdotal a los 21 años, ya siendo tecnólogo químico. Se ordenó sacerdote a los 33; fue profesor de literatura y psicología, y Licenciado en Teología y Filosofía.

En el  libro “El Jesuita”,  narran las  conversaciones entre el Arzobispo Bergoglio  -poco después de haber sido elegido papa Benedicto XVI, a quien se le conoce como la “mente teológica” de Juan Pablo II-  con los periodistas Sergio Rubin, argentino, y Francesca Ambrogetti, italiana. A ellos Bergoglio les dice que sus inquietudes políticas no pasaron del plano intelectual.

En una de esas entrevistas para la publicación de “El Jesuita”, Jorge Mario Bergoglio  habla de un proyecto de nación y la necesidad de una cultura del acercamiento. “Somos unos tontos que no sabemos ponernos de acuerdo”, les dijo. “Insisto: nos cuesta mucho el encuentro; tendemos, más bien, a señalar lo que nos separa y no lo que nos une. Me animaría a decir que nos encanta guerrear entre nosotros”. (Cualquier parecido con Colombia…)

A renglón seguido, los periodistas le preguntan ¿Cómo se avanza  hacia una cultura del encuentro?  Y el Arzobispo de Buenos Aires responde: “Por lo pronto, reflexionando a fondo sobre lo que es la cultura del acercamiento humano. Una cultura que supone, centralmente, que el otro tiene mucho para darme, que tengo que ir hacia él con actitud de apertura y escucha, sin prejuicios, o sea, sin pensar que porque tiene ideas contrarias a las mías, o es ateo, no puede aportarme nada. (…) Así, terminamos fomentando el desencuentro que, a mi juicio, alcanza la categoría de una verdadera patología social”.

Por las anteriores afirmaciones del dignísimo visitante que tendremos en Colombia, en aquel entonces Cardenal de Argentina, los periodistas le preguntaron: ¿“Es sólo una cuestión de prejuicios o hay algo más? Y su respuesta cabe para Colombia:
“Creo que también es un problema comunicacional fomentado en tres acciones: la desinformación, la difamación y la calumnia. Para mí, la desinformación es una actitud peligrosa, porque decir una parte de la verdad, desorienta al receptor”. (¿Qué pensará hoy con lo que rueda por las redes sociales?).

El primer viaje internacional que hizo el jesuita Jorge Bergoglio fue a Colombia. A nuestro país viajó a Medellín, con ocasión de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. El año de este acontecimiento es para algunos autores 1968, para otros 1969.

Jamás pensó el hoy carismático Papa Francisco, que volvería a Medellín en su condición de máximo jerarca de la Iglesia Católica, y mucho menos que este encuentro produciría tal controversia en Colombia, por los ribetes políticos que le quieren colgar a su bondadosa visita.