domingo, 16 de noviembre de 2014

¿CULPA DE QUIÉN?


Terminaron las actividades de rescate de los cuerpos de los mineros atrapados como consecuencia de la perforación de una “bomba de agua” que inundó el fondo de la mina de carbón La Cancha, en Amagà. Según fuentes oficiales, los mineros estaban amparados bajo el régimen de seguridad social que es debido, más la explotación parece que no atendía estrictamente la reglamentación de seguridad para las actividades de extracción.

No se conoce aún, entonces, qué pudo haber fallado en el caso específico de La Cancha, pues la seguridad en el trabajo minero tiene que ver con los recursos humanos y técnicos, la aireación u oxigenación, entradas y salidas, tecnología eléctrica, mecánica, en fin, cualquier descuido puede ser fatal. Un doloroso episodio  entre los tantos que han ocurrido en Antioquia y el país, a raíz de distintos percances al interior de los socavones.

Lastimosamente esperamos que sucedan tragedias para profundizar en temas que deben ser tratados  con regularidad para atender reflexiones muy sabias; como las expresadas esta mañana en Caracol Radio, en el programa “El personaje de la semana” que dirige  y conduce con tanto acierto Juan Guillermo Montoya.

El periodista entrevistó al Ingeniero de Minas  Jorge Martín Molina Escobar,  quien aclaró aspectos muy importantes pero que  no pocas veces son manejados con ligereza en momentos críticos. Llama la atención cómo se  especula sobre temas tan delicados como por ejemplo,  las  causas de la accidentalidad en las minas, y se habla de legalidad e ilegalidad muy a la ligera, sin la investigación y el rigor necesarios para informar y a la vez educar y formar, responsabilidades de los periodistas que con mucha frecuencia olvidamos. En temas sensibles no es permitido alejarnos de la certeza, indispensable característica para cumplir con  nuestra labor debidamente.

Estamos recurriendo a cualquier fuente al calor del hecho; en cambio Caracol, a través de uno de sus mejores comunicadores profesionales, Juan Guillermo Montoya, invitó hoy para nosotros los  oyentes, a un experto, el docente de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Medellín Molina Escobar, quien no es la primera vez que hace precisiones de mucha importancia sobre la seguridad del trabajo minero, la normatividad y su observancia al interior de los socavones,  pero que no siempre ha sido oído como corresponde a empresarios, capataces y trabajadores que intervienen de alguna manera en el proceso de extracción minera.

Decía el Ingeniero Jorge Martín Molina, que en Colombia hay una muy buena normatividad para que las actividades de explotación minera sean seguras pero que no se cumple juiciosamente, bien sea por parte de los empresarios o bien por parte de los trabajadores; dice también que no es el tema de legalidad o ilegalidad el componente que lleva a la alta accidentalidad en las minas pues las descgracias ocurren en unas y otras excavaciones.

El asunto entonces, concluimos los oyentes, es de cumplimiento y respeto por las directrices de las autoridades ambientales y mineras, de ahí que si la normatividad es desestimada,  deben cerrar temporal o definitivamente algunas minas porque se  trasgreden la ley y la norma   –que para eso somos dizque “muy vivos”-  entonces ¿por qué culpar siempre al Estado?

Dice también el Ingeniero Molina, que lo esencial de los problemas mineros no es en últimas la normatividad existente, y la solución no es cambiarla, se trata de cumplirla y respetarla: autoridades, empresarios de la minería y  mineros.

La reglamentación minera está contemplada en decretos como el 1335 de 1987 y el 2222 del 93, para seguridad en labores subterráneas y a campo abierto;  existen casi 400 artículos relacionados con el tema, aclara el profesor Jorge Martín, regulación que si bien puede mejorarse, está bien concebida y desarrollada.

Vale la pena señalar, cómo en la Revista Ambiental El Reto, fundada y dirigida por el periodista Juan Guillermo Cardona, de reconocida seriedad investigativa para su información, se ha llamado la atención sobre diversos contenidos relacionados con su especialidad, el medio ambiente, y a pesar de ello se desatienden sus adevertencias; algo inexplicable en lo que caen sectores privados y públicos, al igual que comunidades e individuos, ignorando la responsabilidad que nos cabe a todos con el Planeta y la protección de la vida, tanto de colectivos como de cada persona en particular.

domingo, 9 de noviembre de 2014

TIEMPO DE TANTEOS

Las posibles alianzas para aspirar a conseguir la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, se van perfilando.  Aunque pueden pasar muchas cosas de aquí a la consolidación definitiva de candidaturas, la etapa  de tanteos hace rato arrancó pues  para después de Semana Santa del año venidero tomarán fuerza las aspiraciones acordadas, y en julio del 2015 estaremos observando la etapa final de las campañas para competir en los tres últimos meses pre-electorales por el favor de los votantes
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Se asegura que definitivamente la llave que ofrezca el Centro Democrático a sus potenciales electores estará compuesta por Liliana Rendón y Juan Carlos Vélez, y no se descarta el apoyo decidido del sector más uribista del Partido Conservador para reforzar estas aspiraciones; por su parte la colectividad azul que sacará aparte la opción de Carlos Mario Montoya para la gobernación, se presume que será apoyada para la alcaldía de Medellín con la candidata del liberal Aníbal Gaviria, Claudia Restrepo, quien recogería firmas para su aval.

Luís Pérez, se dice, está en conversaciones con Gabriel Jaime Rico, así que si algo se concreta por este lado, Rico aspiraría a gobernar en la capital antioqueña, mientras que Pérez se le mediría a la gobernación. Los “Federicos”: Restrepo y Gutiérrez, que ya anunciaron aspirar para inscribirse a las respectivas candidaturas por firmas, conformarían una alianza  con muchas posibilidades de triunfo.

Hay otros aspirantes a la Alcaldía de Medellín que están abiertamente interesados en contender  por la votación necesaria para remplazar al actual mandatario local; ellos son los médicos y concejales Luis Bernardo Vélez y Bernardo Alejandro Guerra, a quienes no se les conoce por el momento “llave” para la gobernación. Ambos han demostrado gran capacidad de trabajo y en sus respectivos perfiles se evidencia una tendencia clara por defender intereses colectivos de muy  buen impacto social.

El exgerente del Metro Fernando Correa suena con deseos de Gobernación,  su partido es el Centro Democrático al igual que es la colectividad a la que pertenece el también aspirante a convertirse en candidato para suceder al mandatario Fajardo, se trata del exdiputado Andrés Guerra Hoyos.
Por los lados del Concejo de Medellín, han manifestado igualmente deseos de suceder a Aníbal Gaviria, Jesús Aníbal Echeverri y Juan Felipe Campuzano. Dos corporados con esferas de trabajo muy diferentes. Echeverri se destaca por sus relaciones directas con las comunidades, a las que defiende sin descanso; mientras a Campuzano se le reconoce su obsesivo afán de proyectar una ciudad más segura.

Una mujer que en su paso por el Concejo de Medellín se ha ganado amplio respeto y total  admiración es la doctora Aura Marleny Arcila, ella abiertamente no ha confirmado deseos de aspirar a conseguir los votos para elegirse mandataria local, no al menos por ahora, pero su desempeño en el cabildo local ha sido tan brillante que muchos quisieran verla convertida en la representación femenina para demostrar que en política sí puede haber equidad de género por igualdad de competencias y méritos propios.

·         La embarrada cometida por el Alcalde de Cartagena, asumido por su comunidad como una afrenta en contra de los antepasados exaltados en nuestra historia de  conflictos por la emancipación,  ratifica además el desconocimiento de las normas que dicta el protocolo, ignorancia de la que no escapa casi ninguno de los mandatarios locales y regionales que adolecen de expertos en la materia. Si las actividades sociales exigen una etiqueta o por lo menos el respeto por unas mínimas regalas de cortesía y buenas costumbres, qué decir del Protocolo Oficial, el que  debe observarse en  actos públicos ( y también privados) frente a los representantes de estados extranjeros según su jerarquía.

Pero indiscutiblemente una cosa es el respeto por el protocolo oficial y otra muy distinta la actitud servil; en el caso del Alcalde de La Heroica frente al Príncipe Carlos y su esposa Camila Parker, no pudo haber sido el deseo de “arrodillarse” como muchos articulistas lo han expresado; el asunto de la placa absurda, tal vez obedeció a un desconocimiento grave de la historia y su interpretación, lo cual no lo exime del acto bochornoso, e imperdonable por parte de sus  gobernados.

Además de esas normas que son costumbre globalizada para relaciones internacionales, o también entre países de similares tradiciones,   y que generalmente están consignadas en los manuales de buenas maneras para cada situación en particular,  han de considerarse a la hora de recibir a  “visitantes ilustres” e igual a los  “normalitos”, otros detalles muy importantes para tener en cuenta. La comida, por ejemplo, es un aspecto fundamental para cuando queremos agradar a extranjeros. Si bien habrá que procurar obsequiar viandas atenticas de nuestra gastronomía, no se trata tampoco de atiborrarlos de platos a los que nos acostumbraron en nuestras regiones pues muy probamente lo que vamos a conseguir es una tremenda indigestión en los invitados.

No quisiera estar en el estómago del Príncipe y su señora Camila porque nada raro que todavía estén con terribles retorcijones. Empalagar nunca es afín a la cortesía y buenas maneras, sea en el trato, las atenciones o la comida.