martes, 19 de noviembre de 2019

Rodrigo Mendoza se refirió a la movilización del 21 de noviembre


Medellín, 19 de noviembre de 2019
El diputado a la Asamblea de Antioquia, Rodrigo Mendoza Vega, se refirió así sobre la movilización del jueves próximo, 21 de noviembre:

“Como respetuoso de las democracias, máxime cuando se trata de lo consignado en nuestra Constitución, creo en las movilizaciones sociales que expresan el sentir de las gentes inconformes. Estoy por lo demás, seguro de que algunas reivindicaciones necesitan ser oídas, analizadas y resueltas si se consulta la realidad desde sus distintos ámbitos y competencias, para que efectivamente se lleven a políticas de Estado aquellas que lo ameriten por el bienestar común y tiendan en todo caso a disminuir brechas y desigualdades”.

Para el diputado Rodrigo Mendoza, ha sido de su mayor interés, particularmente, lo que tiene que ver con Educación. En este sentido, afirmó: “Toda petición que apunte a encontrar un modelo educativo moderno, aplicable a nuestros contextos desde lo social, cultural y financiero, merece oírse y resolverse. En materia educativa, para todos los niveles de formación de los colombianos, no sobra ningún esfuerzo, la Educación es la médula de cualquier sociedad, especialmente si como en muchos casos de zonas lejanas, existen situaciones precarias que impiden oportunidades”.

En cuanto a lo política e ideológicamente digno de atender si nos remitimos a las quejas reales que broten este 21 de noviembre, Mendoza Vega opinó así: “Es del sentir en sectores de la sociedad colombiana, que son algunos líderes en particular - a quienes quizás erradamente han enmarcado en teorías de extremas- los culpables de las violencias, inequidades y oposiciones irracionales. Mientras nos encasillemos en ilusorias doctrinas, no vamos a superar las crisis sociales que, manipuladas, falsamente se pregonan. Para nada conviene ponerle nombre propio a realidades tan complejas que exigen un enfoque panorámico, con respuestas en políticas generales para soluciones puntuales”.

“Por lo demás, nos corresponde a la clase política, desde todo escenario que nos sea pertinente, ocuparnos con suma responsabilidad de poner al servicio del país y sus gentes, toda voluntad y capacidad de trabajo con miras a solucionar necesidades, a la vez que oír las voces del pueblo sin discriminación alguna; debemos hacer uso de las competencias delegadas en cada una de las ramas del poder, que sin duda tenemos, para que plena y justamente sean instrumento de bienestar colectivo, no así a la medida de privilegios particulares”, puntualizó Rodrigo Mendoza, diputado a la Asamblea de Antioquia, a la vez que rechazó toda forma violenta e ilegítima de protestar.

En Medellín ganó el discurso del lenguaje conciliador

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Posted on 29 Octubre, 2019 by juanpaz in Edición 859

Por Claudia Posada

En Medellín ganó el discurso del optimismo. Sin duda, lo que en principio parecieran arrebatos de soñador, se convirtió en opción afín con los ciudadanos hartos del veneno desestabilizante que empaña cualquier democracia. Se votó nuevamente con la esperanza de acertar (y no arrepentirse) siguiendo la corazonada que sembró el candidato que se conectó con las gentes de la ciudad, sin amarguras y sin hostilidades; la urgente necesidad de condensar anhelos para compartir en la búsqueda de aterrizarlos, vinculó a Daniel Quintero con los electores. En una ciudad profundamente inequitativa, el próximo mandatario local se lució con elocuentes proclamas que sonaron sinceras, además que las presentó de espaldas a los decepcionantes y poco creíbles políticos de siempre. Quintero convenció, sus promesas de campaña parecen concebidas con verdadero afán de transformar, aunque todo no le será tan fácil como él lo expone, pues es de esperar que en el camino encontrará más tropiezos y limitantes que afectos. El contenido conciliador, el lenguaje amable, las señales del cambio que se apartan de la polarización, revivieron la confianza. Tranquiliza interpretar que el voto de opinión en Medellín crece, y que ha empezado a expresarse en las urnas eligiendo la alternativa que repele las maquinarias.

Muy distintos lo observado en el Departamento. Para el caso, las encuestas resultaron bastante acertadas por fuera del área metropolitana; el comportamiento electoral en los municipios de las demás subregiones, responde al manejo político que, inclusive desde las mismas administraciones locales, aunque no les está permitido, se aceitan las maquinarias para elegir gobernador, y esta vez muy seguramente no fue la excepción; la estrategia, que en un principio fue crear expectativas para medir sintonías, funcionó; luego, el aparecer sin partido propio sino buscando un aval por firmas, abrió las posibilidades de recibir adhesiones de todas las toldas que a bien tuvieran. Esta fórmula se aplica hace años: Estrategia y maquinarias.

A la campaña del hoy electo gobernador, Aníbal Gaviria, no le faltó el ataque en redes sociales “sacándole los trapitos al sol”, ante lo que él sabiamente calló. Y ni qué decir de los dardos envenenados que lanzaron, con evidente hostilidad, algunos voceros de la ideológica que ya empieza a perder adeptos en Colombia; aguijones cargados de la soberbia producto en buena parte del desespero, fueron diseñados hábilmente para lanzárselos al candidato Daniel Quintero, hoy dueño del mandato municipal que inicia el 1° de enero de 2020. Con memes, posiciones valentonadas y hasta con verdades a medias, así como esgrimiendo mensajes sectarios que embestían rabiosamente su campaña pacifica, pretendían azotar la persistencia fluida con la que conquistó el próximo mandato en la capital antioqueña, un político sin duda, hasta hoy, distinto.

No se puede afirmar que las posturas anteriores asumidas por Daniel Quintero, en su relativa corta trayectoria política, sean prueba de incoherencia ideológica. Más bien, podría colegirse que, movido por el sentimiento de afinidad con el discurso que le sonaba compatible en cada uno de esos momentos políticos, exploró, se acercó y participó, aunque finalmente concluyó que el peso de las emociones cuenta, pero luego decepciona. Optó entonces por presentar, parece, su propia filosofía, y no refugiarse en posiciones ajenas, consiguiendo el resultado que satisface a un buen porcentaje de los habitantes de Medellín.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Nuestra realidad hábilmente “envuelta en huevo”

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Posted on 16 Noviembre, 2019 by juanpaz in Edición 873


Por Claudia Posada

Pues claro que no es ningún misterio creernos con la verdad revelada. Pensamos en lo absurdo del pensamiento ajeno y el lógico nuestro. Tenemos la razón y los demás “estudien vagos”. Así somos. ¿A qué nos ha llevado semejante terquedad y el radicalismo reconocido como polarización ideológica? Obviamente a la discriminación, la intolerancia, las injusticias y todo tipo de violencias.

Para este 21 de noviembre las redes sociales se han disparado para radicalizar con mayor determinación, cargadas del rencor y la mordacidad propias de la perversa manipulación que ningún beneficio trae individual o colectivamente. Carentes de información ecuánime, razonablemente es difícil que los colombianos del común – quienes padecemos precisamente las consecuencias de las decisiones que históricamente y en todos los gobiernos golpean duramente a las clases baja, media baja y media- entendamos siquiera lo esencial de lo que significa una movilización ciudadana.

En las esferas de decisión, en donde se impacta favorablemente o no a cada sector de la sociedad, están representantes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, en todas sus dimensiones, con todas sus buenas o malas intenciones, y competencias; así como presentes en las políticas y prácticas de los llamados entes de control. Y ni qué decir de los alcances de asesores y especímenes similares que le hablan al oído a los que firman. Si como colombianos del montón, estuviéramos debidamente informados, la marcha o paro del jueves 21 de noviembre tendría que ser monumental, valerosa y pacífica. Ojalá así lo sea. Todo brote provocador o incendiario, deberán controlarlo inteligentemente porque “el fuego no se apaga con pólvora”.

Entre tanto se carezca de los conocimientos necesarios para diferenciar derechos, deberes y obligaciones; mientras no tengamos claridad en lo que respecta a las distintas formas de participación ciudadana consignadas en la Constitución colombiana; en tanto el temor que nos infunden sea superior al discernimiento que permite al pueblo tomar las decisiones para el bien común, no nos vamos a zafar de la siniestra manipulación ejercida desde los extremos. Ya va siendo hora de actuar por criterio propio, respetar a los que piensan distinto, y por sobre todo, defender con argumentos sensatos, comprendidos y aprehendidos serenamente, en el marco de una paz que deberíamos entender como pacto de conciliación con independencia ideológica, sin señalamientos odiosos e injustos, sin humillar, sin violentar. Estamos hartos por culpa de unos y otros quienes con su radicalismo impiden logros inaplazables para Colombia, realidades suficientemente diagnosticadas, aunque hábilmente “envueltas en huevo”.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Sistema robotizado clasifica fresas y automatiza proceso de corte




Por medio de la aplicación de robots y de técnicas de visión de máquinas se automatiza el proceso de corte de las hojas de la fruta –conocidas como cáliz– y se clasifican las fresas según su tamaño.

La idea nació a partir de un proyecto del curso de Robótica que dicta el profesor Pedro Cárdenas, del Departamento de Ingeniería Mecánica y Mecatrónica de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en el que los estudiantes tenían la tarea de integrar los conocimientos adquiridos en el desarrollo de un sistema capaz de facilitarles a los productores la tarea de clasificar las fresas según las características más deseables para el mercado, como su tamaño.

Con la intención de ir un poco más allá de lo visto en clase, miembros del semillero de robótica MomentUN y estudiantes del curso se unieron para diseñar este sistema, en el que emplearon elementos como fichas de Lego Mindstorms, un robot Phantom X disponible en el Laboratorio de Mecatrónica de la Universidad, y una cámara USB.

“La idea era coger la fresa, cortarla, mirarla con un sistema de visión artificial y determinar sus características”, explica Jurgen Krejci Muñoz, estudiante de Ingeniería Mecatrónica y coordinador del semillero. Dicho sistema e implementó de la forma más realista posible y se obtuvo un resultado bastante satisfactorio.

En el proyecto también participaron los estudiantes Alejandro Marín, Sebastián Realpe, Camilo Suárez y Johan Marín, quienes se encargaron de las diferentes fases del sistema de clasificación, el cual se compone de una banda transportadora que lleva las fresas hasta el punto donde la cámara USB permite aplicar la visión de máquina, capturando la imagen de la fruta para analizar sus características físicas.

Por medio de algoritmos, la máquina se programa para determinar aspectos como el tamaño y el área donde, en el siguiente paso, se debe cortar el cáliz. Una vez procesada esta información la banda sigue corriendo y lleva la fruta para que pueda ser tomada por el robot, que la transporta hacia el área donde finalmente se le cortan las hojas.
Después de cortada la fresa, el robot la clasifica según su tamaño como pequeña, mediana o grande, poniéndola en cajas diferentes para cada denominación.

¿Cómo aprende a ver una maquina?
El estudiante Suárez realizó su aporte desde la aplicación de la visión de máquinas, la que, según explica, consiste en llevar a que el computador analice imágenes como lo haría una persona, pero aplicando algoritmos.
Al respecto, explica que “lo que hacemos es tratar de enseñarle al computador a que con base en un conjunto de datos pueda ver esa información e interpretarla como lo haríamos nosotros, e inferir cosas a partir de las imágenes; para este caso se hizo con video en tiempo real obtenido por la cámara USB”.

Para conseguirlos tuvieron que transformar la información de las imágenes obtenidas por la cámara, de un modelo de color RGB –similar al captado por los ojos– a uno HSV, que permite una mayor diferenciación de los colores en términos numéricos, lo que facilita que la máquina analice esta información e identifique las partes rojas y amarillas como la fresa y los diferentes tonos de verde, como las hojas que deben ser cortadas.

Esto también permite clasificar la fruta por su tamaño para el proyecto, además de poder, si se quisiera, seleccionar las fresas más rojas como las que pueden ser más apetecidas por los consumidores, un producto por el que se podría cobrar un precio mayor.

Automatizar el agro
Para el estudiante Krejci, este proyecto evidencia además las oportunidades que pueden representar la robótica y la automatización para brindarle soluciones al sector agropecuario, que en muchos lugares se sigue cosechando con métodos de hace 50 años.
Acercar estas problemáticas a los futuros profesionales también era uno de los objetivos de esta actividad. Para Laura Marcela Castillo, quien está haciendo la doble titulación en los programas de Ingeniería Agrícola e Ingeniería Mecatrónica en la UNAL, la automatización de procesos en estos sectores puede ser una respuesta para que los productores nacionales sean más competitivos ante la actual escasez de mano de obra requerida en los procesos de poscosecha.

Fuente: Prensa de la Universidad Nacional de Colombia.