Adoro el sonido de las campanas, pero ya en
Medellín solo se oye el de las motos, carros, pitos...cuando vuelvas después de
tantos años, te vas a quedar aterrada de la agresividad de los conductores de
todo tipo de vehículos; aquí se quiere impulsar el uso de la bici y se está
estimulando con ciclo-rutas y préstamos de las bicis ubicadas en
estacionamientos especiales cerca a las estaciones del Metro, pero ¡qué
miedo!!! En educación vial estamos en cero. Y lo que es peor, en respeto por la
vida del otro y la propia vida (caso motociclistas) muy por debajo de cero.
Con esa foto del campanario me pusiste
nostálgica, recuerdo los toques de las campanas de la parroquia
vecina nuestra y las visitas a los 7 Monumentos, el olor de los cirios encendidos
y del incienso de las Iglesias se confundía con el de las crispetas en el
atrio, qué delicia!!! ¿Te acordás que
nos recorríamos todas las capillas de Prado y a pie nos chorreábamos a las del
centro? Podíamos hacerlo porque nos dejaban salir solas –en “barrita”- para las que estaban más cercanas pues ni la gente ni las iglesias
estaban a tanto riesgo de atracos como ahora.
Y ni qué decir del tiempo que pasábamos dichosas
montando en bici en plena avenida Juan del Corral, si algún carro
pasaba muy cerca, no era precisamente para darnos un susto, si acaso, los más
atrevidos, respetuosamente se acercaban pero para echarnos un bonito
piropo, no para echarnos el carro; ya no hay piropos y menos los hay bonitos;
en cambio carros y motos los hay incontables. Los motociclistas son por
trillones culebreando a mil y rayando carros adelantando por la
derecha y cruzándose por delante, y eso es lo menos, mejor dicho, ni se patina
ni se monta en bici como lo hacíamos nosotras, ahora los sardinos más
“deportistas” juegan sentados en el computador (y ni modo de culparlos, es más
seguro) y el resto de jóvenes están pegados de sus equipos de comunicación
virtual.
Ah y acordate que nosotras pedíamos al Niño Dios patines y
bicicletas, ya no esperan a diciembre pues cada seis meses o menos tienen que
cambiar el equipo móvil pues es urgente remplazarlo por el que trae mejores aplicaciones.
De esto si sabés vos más que yo pues por allá siempre están adelante, y más ahora cuando mandan a hacer todo
a esos chinos tan veloces para hacer en serie. Ah y otra cosa, ya
no se estrena el Jueves Santo ni el Domingo de Resurrección ¿a quién se le va a
chicanear? Los “pelaos” conversan
con decenas de "amigos" a la vez pero sin mirarse; mejor dicho, ya no
hay tiro de que a uno le admiren los zapatos, o el vestido que le sale con el
color de los ojos; y la verdad no sé de qué hablan porque no hablan, siempre están
clavados escribiendo y mandando videos minúsculos para mí que necesito
pantallas como las de sala de cine.
Ahí tenès pues el panorama de la Medellín de hoy, te
tocó mi desahogo por ponerte a mostrar fotos de campanarios tan divinos. Después de Semana
Santa te cuento, eso sí, sin muchos detalles, cómo se divierten las chicas de
ahora, me parece maluco hoy Domingo de Ramos hablarte de esas cosas.