martes, 29 de octubre de 2013

POLVORA DETONANTE Y EL DETONANTE DEL CENTRO DEMOCRÁTICO

Arrancó la campaña preventiva de accidentes con  pólvora, pues a pesar de bien conocidos los peligros que acarrea para adultos y en mayor grado para los menores, se sigue utilizando indiscriminadamente en nuestro medio. Hace más de 30 años,  tal vez, que las autoridades del sector salud  nos hablan  de sus riesgos a través de los  medios de comunicación masiva y alternativa. Todos aquellos que la manipulan, deben ser plenamente conocedores de su manejo, desde el fabricante hasta el que la utiliza para alegrar grandes momentos, deben tener presentes los  riesgos que corren,  aunque se trate de la que es permitida; de ahí que, la de luces - que es bellísima- por ser un atractivo sin comparación, es  presentada  por expertos como lo vemos en las grandes celebraciones del  mundo entero. La detonante en cambio, es detestable, y sobre todo, mucho más peligrosa que la de luces.

Quienes tenemos la dicha de compartir la vida con  mascotas, sabemos  que la pólvora detonante altera a los animalitos, semejantes estallidos las asustan terriblemente. En Medellín - qué tristeza tenerlo que reconocer-   padecemos la Navidad y el fin de año por culpa de la pólvora detonante que, aunque está prohibida, al igual que pasa con el licor a la hora de conducir, y como sucede con el expendio y consumo de drogas ilícitas, extrañamente algunos de los responsables directos e indirectos de que las normas se cumplan,  no  actúen como les corresponde y en consecuencia los ciudadanos –y los animalitos en el caso de la pólvora-  nos sentimos muy perjudicados.

·         La elección de Oscar Iván Zuluaga como candidato por el movimiento UCD a la Presidencia de la República, fue el detonante que hizo reaccionar con mucho disgusto al buen amigo de Pacho Santos, José Obdulio Gaviria, demostrando sin miramientos que al interior del grueso grupo  que lidera el exmandatario de los colombianos Álvaro Uribe Vélez, se cocina una gran división. El exconsejero presidencial -tan cercano a los afectos de Uribe-  en los tres días que han corrido desde el sábado cuando se eligió a Zuluaga, por todos los medios de comunicación en los que ha sido entrevistado, ha manifestado su descontento asegurando  que hubo manipulación indeseada por parte de los seguidores del caldense para que en la convención del nuevo movimiento político, aquel superara en votos a Francisco Santos. Y lo que es peor, dijo que Zuluaga va a resultar haciendo lo mismo que Juan Manuel Santos si llega a la Presidencia,  traicionar a Uribe.

Así las cosas, sin duda alguna, en el caso de que Oscar Iván Zuluaga –bien preparado que es por lo demás- llegue a ser elegido Presidente de Colombia y le dé por salirse de la rayita que le marque Uribe, seguramente lo van a tildar de traicionero como al actual mandatario. Y ya suena un nombre con muchos voladores para la formula vicepresidencial de Zuluaga, se trata de Fabio Valencia Cossio. Mejor dicho, esta pareja  -si se concreta- le va a producirle al Dr. José Obdulio un patatús que ni el mismísimo Uribe va a lograr remediar.

·         ¿Para qué siguen molestándose los que no se tragan a Fajardo, en tratar de hacer creer a la opinión pública que su lema de gobierno “Antioquia la más Educada” es una ridiculez? Están perdiendo neuronas tontamente pues  todos los días, los hechos y la gestión del mandatario seccional, nos demuestran que su Administración va mucho más allá de un slogan pues se traduce en trabajo y acciones  enfocadas  realmente en una estrategia que merece especial admiración y apoyo. El Gobernador de Antioquia está logrando el objetivo propuesto de  convertir la Educación en el eje fundamental del progreso en el Departamento  y  la mejor manera de alcanzar equidad o igualdad de oportunidades.

 Me encanta que los jóvenes de los municipios tengan opciones en materia educativa nunca vistas, gracias al trabajo de Fajardo. Me fascina el concurso “Mujeres Talento” que abre puertas y ofrece oportunidades como se le dieron a Vanessa Restrepo, hoy, a sus 20 años, investigadora en Oxford, Inglaterra, gracias a que su iniciativa con respecto a un experimento presentado por ella en su Colegio (San José de La Salle de Medellín) conjugado con el concurso que creó Fajardo, le permitió ser reconocida y reconocerse a sí misma.


Un extranjero me preguntó si era cierto que nuestro Presidente Santos era muy mal gobernante. Y le contesté con toda sinceridad que en mi opinión –y en la de pocos si nos atenemos a las encuestas- los ha habido  realmente malos y sin embargo se las dan de buenos y gozan de amplia simpatía, extrañamente. El extranjero, por obvias razones, quiso saber qué opinión me merecía  el proceso que se sigue en La Habana en busca de un acuerdo para la paz, así que le dije lo que pienso: A muchos colombianos les preocupa más, si se van a ir o no para la cárcel, hasta podrirse en ella, los guerrilleros que llevan como cincuenta años o más tirándose en lo maravilloso de nuestro país; según algunos líderes de opinión, es preferible seguir “viviendo” en la guerra, en vez de  permitirle al resto de generaciones que siguen, contemplar y disfrutar  la Colombia que a nosotros no nos han permitido conocer los que se apoderaron de ella por la fuerza.  

sábado, 26 de octubre de 2013

BOBITOS SI PERO CON LA CONSCIENCIA TRANQUILA

Me mandaron  el artículo “Bobitos No” escrito por Esteban Carlos Mejía; y sentí indignación al leerlo pues allí  el autor nos mete a todos los antioqueños en el mismo costal que tanto me choca: el de los “vivos”. En mi sentir es muy cierto lo que el columnista afirma sobre esa mentalidad de tumbadores  con la que nos relacionan a los paisas, pero de ahí –lo que ya es bastante grave porque es verdad- a generalizar, hay mucho trecho.

Según Mejía, a nuestros hijos los formamos con una estructura –interpreto yo- más peligrosa que la de las torres del Conjunto Residencial  Space;  se deduce de su escrito que todas las familias paisas nos desplomamos frente a cualquier señita de plata sea cual sea su procedencia y no nos importa ni cinco si para conseguirla hay que aprovecharse de los demás. Qué pena con el respetable señor Esteban Carlos pero no a todos nos formaron en esa “cultura” ni todos los papás estamos educando a nuestros hijos con esa mentalidad. Si de algo nos sentimos orgullosos miles de hijos en este Departamento, es de haber recibido como herencia una frente en alto, obrar en consecuencia y dar a nuestros descendientes exactamente el mismo ejemplo.

Y ¡ni se diga! en cuanto a la satisfacción que nos despierta el ver a los hijos comportándose conforme a principios  de sana moralidad,  (tampoco como mojigatos) como ciudadanos de bien,  eso no tiene comparación, es un sentimiento tan hondo y grato como lo sería de tristeza, vergüenza y desilusión si fuera lo contrario lo que viéramos en nuestros seres queridos.

Reitero eso sí, ni modo que se pueda negar, centenares de “vivos” también existen entre las montañas que nos rodean, y lo más penoso es que les parece mucha gracia aquello de “bobito no”.

Que los hay, los hay,  y son  muchos, se notan sobre todo en los pueblos  y ciudades pequeñas; a Medellín han llegado desde años atrás y siguen llegando;  se camuflan bajo diversas máscaras, inclusive algunos hacen de políticos “generosos”, de esos hay decenas que llegaron pobres, pero eso sí, cargados de malicia, y se llenaron de plata.

Aun así, siendo tumbadores de fama,  muchos paisas siguen haciendo de las suyas y siguen los ingenuos cayendo en manos de  los hábiles “enredadores”. En cuanto a mujeres “fieras” sí que las hay también, son “muy avispadas” ellas, como dicen las mamás de esas “angelitas”. Innegable también, antioqueñas templadas, buenas para formar honradas y muy decentes familias, son la mayoría - de ayer y de hoy- sin duda alguna.

La llamada “malicia indígena” se ve a diario y se seguirá viendo; es la misma que aún conservan los descendientes directos de los que usaban taparrabo, ya “civilizados”, e igual la evidencian los que siguen perteneciendo a las comunidades  que reciben y reciben privilegios representados en  –esas sí- verdaderamente generosas  ayudas; particularmente les pertenecen –sin esfuerzo alguno- tierras gratuitas para que cultiven y alimenten  a su hijos, pero ellos prefieren dejarlas aunque  las tomen otros para cultivos ilícitos, aquellos dueños naturales las abandonan y simplemente se hacen los  bobos (que de eso no tienen un pelo) para seguir viviendo del cuento porque de esa manera no tienen que sudarla como la sudan centenares de antioqueños trabajadores, honrados, luchadores y “rebuscadores a lo bien”, ejemplo de generaciones.


Ah,  pero volviendo a los dueños de tierras sin sudarlas,  vimos hace poco que si no les dan  otras garantías que piden, en todo caso que no sean tierras para cultivar con juicio, salen a bloquear las vías –con todo el daño que esto acarrea - y a tirar piedra a la fuerza pública, porque para eso si tienen ánimos, pero para trabajar la tierra que les dio la Constitución por derecho propio, son unos pobrecitos desamparados.  

Me duele profundamente ver a los niños indígenas tirados en las aceras de  Medellín aprendiendo a vivir del cuento; como sería de maravilloso que sus padres los tuvieran  disfrutando de sus condiciones naturales, aprendiendo de las gentes buenas que llegan a esas comunidades a impartir conocimientos diversos para una vida digna dentro de su propia cultura;  pescando en los ríos, criando especies menores para alimentarse, cosechando y gozando de la belleza imponente y limpia de sus territorios.

De esos niños que vemos tirados con sus mamás en las calles de Medellín, algunos van a crecer en la miseria y van a querer cuando grandes salir a tirar piedra y a bloquear vías porque no les enseñaron a trabajar con berraquera y decencia; otros, ojalá sean muchos, van a ser atendidos por alguna institución que los protege y les da la educación que necesitan para que entren a formar parte de los miles y miles de ciudadanos de bien que salen adelante en Antioquia sin necesidad de llevarse por delante a los demás.

Y es que hablando de “tumbis” son muchas las formas de sacar provecho de los ingenuos; por ejemplo: sabemos que  hay algunos individuos en Colombia que se hacen  pasar por  “sacrificados en nombre de la Patria”,  nos tumban cada rato con sus leyes ejerciendo un oficio muy legal por cierto, bien remunerado,  y les seguimos creyendo aunque son unos vivos. Por lo demás, todos no son antioqueños mi respetado señor Carlos Esteban, ni todos –aunque parece que la mayoría si- pertenecen al club de  “bobitos no”.

jueves, 3 de octubre de 2013

ME ATERRAN LOS "VIVOS"

La actitud colérica de los muchachos que en gavilla cometen actos vandálicos en inmediaciones   de los estadios es reflejo de una sociedad agresiva, irritada, belicosa, impulsada por diversas razones, de distinto orden, pero particularmente atizada por posturas muy similares, –en cuanto a la ofensiva- individuales, cuya arma no es la piedra sino la lengua.

En jóvenes, muchos de ellos drogadictos, nacidos y criados en medios agresores, tales comportamientos hasta se entienden, no se aceptan ni se justifican, pero se llegan a comprender porque son muchachos vulnerables frente a las motivaciones que impulsan a la perversidad. Pero cuando se trata dizque de gente educada, rodeada de satisfacciones, plenamente consciente de lo que es el respeto, la tolerancia y las buenas costumbres, y hasta pertenecientes a clases privilegiadas  –así hayan llegado a ellas no precisamente por “cuna”-  en donde se codean inclusive con la diplomacia, (lo que  hace pensar  que algo han aprendido de su finura y sutilezas) ahí si es imperdonable, reprochable, inaceptable y nada comprensible que tales “personalidades” manejen un lenguaje tan provocador y camorrista.

Las piedras lanzadas por los   revoltosos, parecen panes dulces de Navidad si las comparamos con las frases disonantes de algunos que aspiran llegar a corporaciones públicas.

Hace ya algunas décadas los hombres de la vida política colombiana empezaron a implantar la desatinada moda de enfrentarse a sus  contradictores  con agresiones verbales que antes no trascendían pues no eran tan públicas como hoy en día cuando los avances tecnológicos en materia de telecomunicaciones permiten responderse de una y participar a todo tipo de colectivos sociales de sus altanerías,  y entonces se ponen en evidencia mensajes escritos con la cabeza caliente  –aprendizajes que son una herencia más de  las tantas y pésimas copiadas  de los narcos por individuos de todas las clases y condiciones- dando un ejemplo bárbaro a la juventud,  permeable como una esponja.

Me encantaron las declaraciones de la historiadora Diana Uribe en Medellín con relación a la búsqueda de la paz; quedé maravillada con su respuesta optimista e inteligente cuando les dijo a los periodistas que si algunos buscaron votos con la guerra porqué ahora otros no los pueden buscar con la paz. Ella, que si sabe de qué habla dijo que, esta es una oportunidad única para los colombianos y fue enfática en señalar que 60 años de guerrilla no se resuelven en pocos meses.

Lo más triste de todo es que aquellos que más critican el proceso de paz que adelanta Santos - sólo para mantener el caos y la insatisfacción para provecho propio-  son quienes  más conocen de las limitaciones y tropiezos que rodean tan complicados  procesos, pero como sus intereses son mezquinos estimulan y orquestan descontento en los colectivos que les copian.

·         Varias imprecisiones –a mi modo de ver- en la columna reciente de “Juan Guerra” con respecto al Diputado Rodrigo Mendoza Vega: (Transcribo el aparte)

“SERÁ QUE INSISTE?

El Consejo de Estado admitió la demanda de pérdida de investidura interpuesta contra el presidente de la cámara de representantes, Hernán Penagos, porque cuando fue elegido era todavía diputado en ejercicio ya que no renunció a su curul en la asamblea de Caldas.

A esa eventualidad pudo estar enfrentado el diputado de Antioquia, Rodrigo Mendoza Vega, quien también – en el colmo del descaro – aspiró en las últimas elecciones a la cámara sin haber renunciado como debió haberlo hecho, a su escaño en la asamblea departamental.

Menos mal que resultó quemado y se fue a la burocracia de la contraloría nacional,  de la cual regresó a la asamblea para reemplazar a uno de sus colegas que se retiró.

Mendoza Vega está en las mismas condiciones que hace cuatro años, es decir en la asamblea, con ganas de cámara. Será que renuncia a su curul o se hará nuevamente el vivo: me lanzo y si salgo, bien; si no, regreso a la asamblea. La sabiduría insta a omar atenta nota del caso de Hernán Penagos”.

   1.   Hace ya varias semanas los medios  de comunicación locales más escuchados y leídos en materia política,  informaron que el diputado Rodrigo Mendoza Vega no aspira a la Cámara, y expresaron claramente que por el Partido de la “U”, equipo  del Senador Germán Hoyos, aspira  el Dr. León Darío Ramírez, a quien Mendoza le prestará todo el apoyo y colaboración.

    2.   Interpreto (yo) la frase: “Menos mal que resultó quemado y se fue a la burocracia de la contraloría nacional,…” como un halago, pues el papel de Mendoza en la Contraloría General de Medellín (No en la Nacional como se señala erróneamente en el comentario que trascribí) fue tan interesante, especialmente para él, que siempre se refiere a esos meses en el Ente de control como una de las experiencias laborales  más importantes para su creciente y rico aprendizaje; y es que la gran satisfacción de Mendoza se fundamenta en aportar a la vida pública su riqueza intelectual, lograda con mucha dedicación, sacrificios y méritos propios, fortalezas que muy pocos políticos en Antioquia pueden exhibir en su hoja de vida.


    3.  Rodrigo Mendoza no es un vivo, es un político que busca oportunidades como las buscan todos, pero él {y algunos otros, desde luego-  por medios legítimos, lícitos, de manera decente, honesta. “Vivos” los conozco, los hay por docenas en la vida pública y posan de honrados.