viernes, 28 de febrero de 2020
Cátedras UNAL, “propuestas colectivas para la nación”: Una iniciativa de gran importancia para el país
Reformas pensional y tributaria, construcción de paz, problemas agrarios y ambientales, son algunos de los grandes temas que abordarán las cátedras nacionales que empezarán el próximo 9 de marzo con el propósito de construir propuestas de solución a los problemas sociales que han aflorado en la coyuntura nacional.
Después de analizar el descontento de la sociedad frente a las políticas y los sistemas operantes, el Consejo Académico de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) concluyó que “esta coyuntura es una gran oportunidad para que colectivamente imaginemos y diseñemos las herramientas que permitan las transformaciones sociales y políticas necesarias para lograr una sociedad incluyente, garantista, defensora permanente de la vida y de la dignidad de las personas, y responsable con el planeta y sus ecosistemas”.
Atendiendo este análisis, la UNAL ofrece a la comunidad universitaria y a la sociedad 12 cátedras que estarán a cargo de las diferentes sedes, facultades, institutos y centros de pensamiento de la Institución y que contarán con la participación de especialistas en cada uno de los temas.
“Un área que ha sido fundamental en la Universidad es cómo hacemos política pública, que es lo que vamos a desarrollar en estas cátedras para que sean discutidas, pues desde la academia tenemos posturas muy claras sobre cómo se debe hacer”, señaló la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la UNAL.
Agregó que “será un escenario en el que muchos actores podremos confluir y hacer una propuesta para transformar el país, pues cada uno tiene una responsabilidad con él”.
En las seis primeras cátedras –que dictarán profesores de la UNAL en 2020-I– se abordará: la tributación en Colombia, por Jorge Armando Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Sede Bogotá; la reforma pensional y la seguridad social, por Hernando Torres, decano de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Sede Bogotá; y los problemas agrarios en Colombia, por Eider Gómez, Óscar Chaparro y Patricia Sarria, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Sede Palmira.
Así mismo, la construcción de paz será abordada por Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz; el problema ambiental, por Ana Patricia Noguera, coordinadora del Centro de Pensamiento Ambiental de la Sede Manizales; y el derecho a la salud, la equidad y la paz, por Rafael Malagón, de las Facultades de Ciencias y Ciencias de la Salud.
Las cátedras tendrán conferencistas invitados que enriquecerán el diálogo. Al respecto, el profesor Carlos Augusto Hernández, vicerrector Académico de la UNAL, manifestó que “entre los invitados esperamos tener a líderes del Gobierno nacional y de las movilizaciones, además de decisores de las ramas ejecutiva y legislativa, con quienes queremos establecer un diálogo franco y un acompañamiento de recuperación de las propuestas viables”.
Como las cátedras están abiertas a toda la sociedad, la metodología contempla tres momentos: el primero será de trabajo para construir las bases conceptuales de cada uno de los temas y formular el problema. En el segundo se discutirán en grupos los conceptos y posiciones para construir las propuestas de solución, y en el final el equipo editorial –conformado por los coordinadores de cada Cátedra, estudiantes de maestría y doctorado y los expertos invitados– consolidarán el documento que se presentará a los decisores de los poderes ejecutivo y legislativo.
“La metodología fue una construcción colectiva liderada por los representantes estudiantiles, quienes han hecho las primeras propuestas metodológicas, cuya dinámica se acomoda al objetivo fundamental de las cátedras que es producir propuestas”, explicó el profesor Hernández.
Las cátedras, que en algunas sedes tendrán videoconferencia, serán interdisciplinarias, intersedes e interinstitucionales, y para los estudiantes de la UNAL tendrán un valor de tres créditos académicos.
Fuente: Unidad de Comunicaciones de UN
Propuestas desde las pasarelas de El Poblado
Home / Opinión / Propuestas desde las pasarelas de El Poblado
Posted on 26 Febrero, 2020 by juanpaz in Opinión
Por Claudia Posada
Es difícil entender que, en un momento tan crítico para mantener el orden que garantice seguridad a los antioqueños, se ponga a consideración la propuesta de abrir físicamente los espacios que hoy circundan las universidades públicas; según la iniciativa, en particular, se pretende que la Universidad de Antioquia sea un campus educativo que permita recorridos sin las limitaciones de los muros actuales, es decir, que todo quien quiera caminarlo, incluyendo con igual libertad el desplazarse hacia el Parque Norte o al Jardín Botánico, pueda hacerlo tranquilamente, sin que alguien o algo lo impida.
Todavía no se ha resuelto la protección de personal administrativo, docente y de estudiantes que quieren llevar a cabo sus respectivas actividades con normalidad, amparados en los derechos que les asisten, debido a episodios que por años han alterado su tranquilidad y cada vez son más amenazantes. Brotes de distinta naturaleza no han sido controlados con eficacia, sin desbordarse en acontecimientos de suma gravedad que implican a fuerzas aún no esclarecidas ante la opinión publica a pesar de repetirse por años; y ahora resulta que se pasa la página de la incertidumbre, sin digerirla, para meternos en un cuento que parece haber saltado del libro de los absurdos.
Apenas comenzando las administraciones departamental y municipal, frente a una población esperanzada (como siempre que sale a votar) nos presentan una propuesta que ya ocupa espacios de conversaciones en los escenarios gubernamentales y sociales, análisis y posiciones en medios de comunicación, como si estuviera resuelto lo de los paros y las confrontaciones que no cesan. Quienes nos representan a los gobernados, no han podido pasar -obviamente no es nada fácil- de los diagnósticos a las soluciones concretas.
Cuando nos ponemos en la tarea de escuchar a quienes están en las esferas de poder y decisión, de todos los niveles y posiciones burocráticas o políticas, no podemos más que lamentar tanta babosada; la misma que hemos oído decenas de veces, y desde años atrás, como respuesta a la ciudadanía que reclama acciones perentorias. Y es que mientras primen intereses individuales de toda índole, no hay consensos, no habrá acuerdos, tendremos problemas con soluciones tal vez posibles si se concertara por el bien común.
La propuesta de nuestro mandatario Aníbal Gaviria, la misma que parece le sonó bien al gobernante local Daniel Quintero, nos echa encima otra preocupación: ¿Espacios abiertos en la zona norte de Medellín desconociendo la realidad de ese entorno? Tal vez desde las pasarelas de El Poblado no se alcanzan a dimensionar los peligros, riesgos, costos financieros, crisis sociales y violencias que pueden colarse y transitar sin control posible por zonas muy vulnerables, a la vez amadas, como la Universidad de Antioquia, al igual que sitios aledaños de gran belleza y disfrute para niños y adultos, con mucho que cuidar y población para proteger.
Abrir espacios para la comunidad, merece estrategias más elaboradas, menos ilusas, pero sobre todo en consonancia con programas construidos para acercar la educación, el deporte y el esparcimiento a todos los estratos, lo que no se consigue tumbando muros; esto exige llevar a cabo, de manera simultánea, un trabajo de gran calado y compromiso mancomunado con los sectores privados, y académicos (estos tienen bastante adelantado pero parece que a la clase política no le gusta aliarse con los que saben) para trabajar en soluciones eficaces y prontas.
Posted on 26 Febrero, 2020 by juanpaz in Opinión
Por Claudia Posada
Es difícil entender que, en un momento tan crítico para mantener el orden que garantice seguridad a los antioqueños, se ponga a consideración la propuesta de abrir físicamente los espacios que hoy circundan las universidades públicas; según la iniciativa, en particular, se pretende que la Universidad de Antioquia sea un campus educativo que permita recorridos sin las limitaciones de los muros actuales, es decir, que todo quien quiera caminarlo, incluyendo con igual libertad el desplazarse hacia el Parque Norte o al Jardín Botánico, pueda hacerlo tranquilamente, sin que alguien o algo lo impida.
Todavía no se ha resuelto la protección de personal administrativo, docente y de estudiantes que quieren llevar a cabo sus respectivas actividades con normalidad, amparados en los derechos que les asisten, debido a episodios que por años han alterado su tranquilidad y cada vez son más amenazantes. Brotes de distinta naturaleza no han sido controlados con eficacia, sin desbordarse en acontecimientos de suma gravedad que implican a fuerzas aún no esclarecidas ante la opinión publica a pesar de repetirse por años; y ahora resulta que se pasa la página de la incertidumbre, sin digerirla, para meternos en un cuento que parece haber saltado del libro de los absurdos.
Apenas comenzando las administraciones departamental y municipal, frente a una población esperanzada (como siempre que sale a votar) nos presentan una propuesta que ya ocupa espacios de conversaciones en los escenarios gubernamentales y sociales, análisis y posiciones en medios de comunicación, como si estuviera resuelto lo de los paros y las confrontaciones que no cesan. Quienes nos representan a los gobernados, no han podido pasar -obviamente no es nada fácil- de los diagnósticos a las soluciones concretas.
Cuando nos ponemos en la tarea de escuchar a quienes están en las esferas de poder y decisión, de todos los niveles y posiciones burocráticas o políticas, no podemos más que lamentar tanta babosada; la misma que hemos oído decenas de veces, y desde años atrás, como respuesta a la ciudadanía que reclama acciones perentorias. Y es que mientras primen intereses individuales de toda índole, no hay consensos, no habrá acuerdos, tendremos problemas con soluciones tal vez posibles si se concertara por el bien común.
La propuesta de nuestro mandatario Aníbal Gaviria, la misma que parece le sonó bien al gobernante local Daniel Quintero, nos echa encima otra preocupación: ¿Espacios abiertos en la zona norte de Medellín desconociendo la realidad de ese entorno? Tal vez desde las pasarelas de El Poblado no se alcanzan a dimensionar los peligros, riesgos, costos financieros, crisis sociales y violencias que pueden colarse y transitar sin control posible por zonas muy vulnerables, a la vez amadas, como la Universidad de Antioquia, al igual que sitios aledaños de gran belleza y disfrute para niños y adultos, con mucho que cuidar y población para proteger.
Abrir espacios para la comunidad, merece estrategias más elaboradas, menos ilusas, pero sobre todo en consonancia con programas construidos para acercar la educación, el deporte y el esparcimiento a todos los estratos, lo que no se consigue tumbando muros; esto exige llevar a cabo, de manera simultánea, un trabajo de gran calado y compromiso mancomunado con los sectores privados, y académicos (estos tienen bastante adelantado pero parece que a la clase política no le gusta aliarse con los que saben) para trabajar en soluciones eficaces y prontas.
viernes, 21 de febrero de 2020
El “Manifiesto por Colombia”: Insumo para tomar decisiones
El Reverbero de Juan Paz
Primicias de la política, empresariales y de la farándula
Inicio
Home / Opinión / El “Manifiesto por Colombia”: Insumo para tomar decisiones
El “Manifiesto por Colombia”: Insumo para tomar decisiones
Posted on 20 Febrero, 2020 by juanpaz in Opinión
Por Claudia Posada
Trascendió en algunos medios -pocos para la magnitud del logro- el contenido del “Manifiesto por Colombia”, información que merece divulgarse ampliamente, darse al análisis, hacerle seguimiento y conseguir que se le preste toda la atención que merece entre distintas instancias gubernamentales, empresariales, comunitarias, es decir, entre grupos de presión que son de importante influencia en sus espacios. Toca a los grandes medios, tradicionales o no, en todo caso a los que gozan de aceptación para crear opinión pública favorable a los asuntos que nos benefician a todos los ciudadanos, orquestar profusamente tales deseos, porque de lo contrario, pueden perderse entre el ruido de las redes sociales, entre mentiras y montajes sucios que se volvieron “el pan informativo de cada día”. Aquellas aspiraciones, condensadas en 13 puntos claros y sucintos, son el resultado de un trabajo a todas luces juicioso, el que logró un grupo de más de cincuenta signatarios de pensamiento sensato e indiscutible idoneidad.
Ajenos a pretensiones personales, de ideologías y tendencias políticas diversas -lo que significa independencia de criterio- los firmantes supieron plasmar los ideales que podrían enriquecer, en gran medida, las reflexiones por el país soñado, libre de las crisis sociales que padecemos hoy, estimuladas además por corrientes ideológicas que no perecen tener ningún interés en que superemos la confusión creada, entre otras, por la polarización que no cesa. En este valioso aporte para la construcción de un Estado moderno, participaron intelectuales, pensadores, académicos, dirigentes; hombres y mujeres cuyos deseos coinciden con las mayorías del país, particularmente con aquellos que carecen de oportunidades para elevar sus voces ante la sociedad colombiana. El “Manifiesto por Colombia” merece que se dé cuanto antes el siguiente paso: considerarse en todos sus puntos por parte del gobierno nacional; porque si bien, se reclama la atención a otras solicitudes mediante distintos mecanismos -con el mismo derecho a ser oídos- siempre y cuando no se llegue a las reprochables expresiones de violencia conocidas (ya se sabe que en las marchas, por ejemplo, hay infiltrados que quieren desvirtuarlas) este Manifiesto, quizá sin la resonancia debida, recoge por igual el sentir de la población y no puede quedarse ahí, amerita que trascienda ampliamente, que llegue a los escenarios de discusión y análisis, como insumo para tomar decisiones.
Primicias de la política, empresariales y de la farándula
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El “Manifiesto por Colombia”: Insumo para tomar decisiones
Posted on 20 Febrero, 2020 by juanpaz in Opinión
Por Claudia Posada
Trascendió en algunos medios -pocos para la magnitud del logro- el contenido del “Manifiesto por Colombia”, información que merece divulgarse ampliamente, darse al análisis, hacerle seguimiento y conseguir que se le preste toda la atención que merece entre distintas instancias gubernamentales, empresariales, comunitarias, es decir, entre grupos de presión que son de importante influencia en sus espacios. Toca a los grandes medios, tradicionales o no, en todo caso a los que gozan de aceptación para crear opinión pública favorable a los asuntos que nos benefician a todos los ciudadanos, orquestar profusamente tales deseos, porque de lo contrario, pueden perderse entre el ruido de las redes sociales, entre mentiras y montajes sucios que se volvieron “el pan informativo de cada día”. Aquellas aspiraciones, condensadas en 13 puntos claros y sucintos, son el resultado de un trabajo a todas luces juicioso, el que logró un grupo de más de cincuenta signatarios de pensamiento sensato e indiscutible idoneidad.
Ajenos a pretensiones personales, de ideologías y tendencias políticas diversas -lo que significa independencia de criterio- los firmantes supieron plasmar los ideales que podrían enriquecer, en gran medida, las reflexiones por el país soñado, libre de las crisis sociales que padecemos hoy, estimuladas además por corrientes ideológicas que no perecen tener ningún interés en que superemos la confusión creada, entre otras, por la polarización que no cesa. En este valioso aporte para la construcción de un Estado moderno, participaron intelectuales, pensadores, académicos, dirigentes; hombres y mujeres cuyos deseos coinciden con las mayorías del país, particularmente con aquellos que carecen de oportunidades para elevar sus voces ante la sociedad colombiana. El “Manifiesto por Colombia” merece que se dé cuanto antes el siguiente paso: considerarse en todos sus puntos por parte del gobierno nacional; porque si bien, se reclama la atención a otras solicitudes mediante distintos mecanismos -con el mismo derecho a ser oídos- siempre y cuando no se llegue a las reprochables expresiones de violencia conocidas (ya se sabe que en las marchas, por ejemplo, hay infiltrados que quieren desvirtuarlas) este Manifiesto, quizá sin la resonancia debida, recoge por igual el sentir de la población y no puede quedarse ahí, amerita que trascienda ampliamente, que llegue a los escenarios de discusión y análisis, como insumo para tomar decisiones.
miércoles, 19 de febrero de 2020
REALIDAD DEL SECTOR PANELERO
- La panela es el segundo sector agroindustrial en Antioquia y congrega a 35.000 familias que viven de su cultivo, producción y comercialización. Hoy producir un kilo de panela cuesta $1.800 pesos y se les compra por $1.600.
- “Hoy nuestros paneleros desde que producen están condenados a perder, por eso trabajamos para fortalecerlos en comercialización y queremos inyectarle tecnología a la producción”, explica Rodolfo Correa Vargas, secretario de Agricultura.
Rodolfo Andrés Correa Vargas secretario de agricultura y Desarrollo Rural del Departamento explica cómo esta dependencia se ha impuesto el reto de llevar la comercialización de la producción del campo a los mercados internacionales. Para ello inyectará tecnología a los procesos productivos y generará nuevas estrategias de cualificación de los productos para que cumplan con los estándares y exigencias de calidad de nuevos mercados.
“Nosotros en este gobierno de Antioquia tenemos un reto fundamental y es aumentar los niveles de comercialización y productividad en todos los sectores agroindustriales del Departamento”, explica el secretario Correa Vargas. “Para ello estamos trabajando fuertemente por aumentar la comercialización y segundo, en el Plan de desarrollo estamos diseñando una estrategia específica para inyectarle tecnología a la producción”.
Para este renglón de la panela, segundo en producción del Departamento que acoge a 35.000 familias antioqueñas se trabaja en aumentar los índices de eficiencia y eficacia en la actividad. Estamos buscando aumentar las fronteras e internacional la agricultura.
En Antioquia se destacan el Occidente, y alguna parte del Oriente antioqueño como los grandes productores de panela. Pero la Secretaría busca pasar de focos de productividad a grandes distritos productivos caracterizados por la innovación, la tecnología, la ciencia y la competitividad.
“Entonces con internacionalización y apertura de mercados, con inyección de tecnología, con innovación y conciencia estamos seguros que vamos a sacar la agricultura de Antioquia adelante, como se lo merecen todos los antioqueños”, concluye el secretario Rodolfo Correa.
El Alcalde de Medellín anunció nuevas medidas de seguridad
-Las autoridades contarán con 25 drones que permitirán hacer reconocimiento facial de quienes cometan actos violentos.
-Además, con los rectores de las universidades públicas se definen protocolos de evacuación ante estas situaciones.
-La ciudad está completamente controlada por la Policía y el Ejército y por el trabajo que se ha hecho con el Gobierno Nacional.
El alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, anunció nuevas medidas para reforzar la seguridad y dio un parte de tranquilidad a la ciudad, a raíz de la aparición en la madrugada de este miércoles de una bandera del ELN en el Cerro Nutibara.
Las autoridades contarán con 25 drones especiales que permitirán hacer identificación facial de quienes cometan actos violentos. En principio se tendrán durante marchas y para los clásicos en el estadio Atanasio Girardot.
Además, con los rectores de las universidades públicas se definen protocolos de evacuación ante hechos violentos.
Como parte de las medidas sigue el despliegue del Batallón de Fuerzas Urbanas Especiales que actualmente custodia la periferia de Medellín.
Adicionalmente está el helicóptero de la Policía que hace recorridos permanentes por toda la ciudad, principalmente en los sitios de infraestructura crítica para garantizar el servicio de energía eléctrica y todo lo que requiera la ciudad para su normal funcionamiento.
El Alcalde de Medellín enfatizó que el apoyo de la ciudadanía ha sido clave para que grupos terroristas no puedan cometer delitos en la capital antioqueña.
Con respecto a la aparición de una bandera del ELN en el Cerro Nutibara, el Alcalde precisó que este miércoles, hacia las 3:30 a. m. un sujeto, al parecer del ELN, la ubicó en una de sus laderas y se le encontraron dos objetos que en principio se creyó que eran explosivos, pero luego se determinó que eran ficticios.
“Es evidente que la intención del ELN es amedrentar y atemorizar a los habitantes de Medellín, sin embargo la ciudad está completamente controlada por la Policía y el Ejército y por el trabajo que se ha hecho con el Gobierno Nacional”, agregó Quintero Calle.
Con relación a los actos vandálicos cometidos recientemente dentro de instalaciones universitarias expresó que: “Hemos sido muy claros en que sí hay explosivos y delitos cometiéndose en las universidades y vamos a intervenir. Vamos a quitarle a esos grupos terroristas las universidades como trinchera”.
Periodistas e información ¿quién es el protagonista?
Posted on 12 Febrero, 2020 by juanpaz in Opinión
Por Claudia Posada
Mientras los periodistas no aterricen en su compromiso con la información y las audiencias, seguirán cual arrogantes actores de los medios, saliéndose de los parámetros de la verdad y confundiendo con sus posturas insolentes. Es la información y no el informador el protagonista. El periodismo viene perdiendo rápidamente credibilidad, hasta el punto que, a la par con la clase política, entre los ciudadanos crece la desconfianza con respecto a este y a ellos. Es triste aceptar que cala más entre la gente del común lo que les llega a través de redes sociales, que lo transmitido en medios tradicionales, masivos o alternativos, llámense radio, televisión, revistas, diarios impresos o virtuales. El periodismo tiende a desaparecer como oficio que canaliza la información para entregarla completa, veraz y oportunamente, enmarcada en las técnicas que garantizan comprensión del mensaje, de acuerdo con los formatos y canales.
Y somos los mismos periodistas, profesionales y empíricos -buenos, malos y regulares, como los hay en todo oficio- quienes estamos cayendo en pecados contra el ejercicio cabal del periodismo. “Vender” información, amarrada al deseo del “comprador” de la divulgación, sin la suficiente claridad del rotulo “Informe empresarial pagado”, o “Publicidad Política Pagada”; lo mismo que hacer opinión en formato de información, son, entre otras, maneras carentes de ética profesional. Y ni qué decir de tomar decisiones amañadas o por presiones políticas para el manejo y dirección de contenidos. Es lamentable que se trate de estar al día en tecnología de la información periodística, mientras al igual se trasladan los vicios más aberrantes del oficio a las nuevas modalidades. Lagartería, tergiversación, lambonería, son algunas de esas mañas detestables en quienes, por lo demás, dicen ser coherentes con sus deberes. Más parece que en sus escalas de valores y ética, hay tal distorsión que la conciencia no se les altera con actuaciones a todas luces vergonzosas.
Nos están ganando las redes sociales con el sartal de mentiras que se inventan, con sus difamaciones, con la utilización del ingenio y la creatividad para sembrar dudas, y lo peor, consiguiendo credibilidad a punta de generar y alimentar odios.
Por lo demás ¿cómo interpretar el episodio reciente de la discusión entre Vicky Dávila y Hassan Nazzar? Una entrevista en vivo en la que se ultrajan, demuestra el grado de mordacidad, ínfulas de protagonistas, o desapego al compromiso con quienes nos debemos; totalmente irrespetuoso con las audiencias lo sucedido al aire; y no se trata de juzgarlos a ellos, se trata de empezar a pensar que, somos humanos e irritables, por lo tanto nos sacan de casillas si nos tocan ciertas fibras, pero es insoslayable controlarnos para no pasar del campo de la información al de la confrontación personal. Recordemos aquella sencilla formula que impide desbordarnos: Qué, Cuándo, Quién, Dónde y Por qué. Eso de meterle componentes personales a los contenidos, hay que dejárselo a las columnas de opinadores. La información responsable y seria debe llegar a las audiencias limpia de particularidades insidiosas, tales trampas malintencionadas dejémoslas a las redes sociales malignas.
martes, 11 de febrero de 2020
Moralistas en la clase política
Home / Edición 933 / Moralistas en la clase política
Posted on 6 Febrero, 2020 by juanpaz in Edición 933
Son increíbles las contradicciones que se les oyen a los congresistas cuando quieren argumentar a favor o en contra sobre ciertos aspectos en discusión; prevalecen en algunos de ellos sus posturas moralistas por encima de la ponderación que exige la responsabilidad que se les dio de legislar para el bien común. Una cosa es insistir en los valores morales como fundamento para decisiones en el marco de la ética, y otra muy distinta es posar de virtuosos según la conveniencia política.
En este momento, algunas iniciativas ciudadanas, respaldadas o rechazadas por miembros de la clase política, piden retomar el tema del aborto y su despenalización. Por otra parte, una historia que se ha venido ventilando en redes sociales y otros medios, relacionada con el caso particular de un joven que quiere ver nacer y cuidar al hijo que supuestamente la madre -a quien él embarazó por común acuerdo- quiere abortar, ha motivado una fuerte controversia a raíz de la cual se discute si la interrupción voluntaria del embarazo es un derecho o debe penalizarse.
Ante un tema tan delicado y polémico, es necesario escuchar, analizar y debatir profunda y ampliamente todos los aspectos que convergen en el tema; y esto le corresponde al Congreso partiendo de su deber y no de juicios a priori.
La Corte en el 2006, determinó los casos en los que está permitido a la mujer dar por terminado un embarazo, se esté en la etapa de gestación que sea y únicamente bajo esas circunstancias. Lo anterior ha sido intensamente criticado por sectores reaccionarios que lo ven como un “asesinato” y así se atreven a juzgar a quienes legítimamente acuden a ello. Por otro lado, están los grupos que argumentan la protección a los derechos de las mujeres, entre estos precisamente el de decidir su maternidad. En medio de la discusión es bueno recordar que los asuntos éticos son absolutamente individuales, corresponden a la escala de valores de cada persona en particular y en tal sentido es quien decide; o sea, actuar en concordancia con la conciencia moral, es como, cada individuo, asume el derecho a su libre determinación, y desde luego enfrenta las consecuencias; en cambio, conforme a nuestros preceptos, no se juzga a los demás.
Con respecto a las consecuencias de la interrupción voluntaria de un embarazo, se ha dicho que crea en la mujer remordimientos muy dolorosos; que otras se lo practican por temor a la familia, y en muchos casos porque consideran que no tienen la suficiente madurez para enfrentar el futuro con un hijo; pero de manera especial se asegura que es la Educación fundamentalmente la que evita embarazos prematuros, hijos no deseados, conflictos internos muy dañinos a la mujer que los padece, entre otros. Sea entonces la razón que sea, sobre derechos, deberes y obligaciones en materia de salud sexual y reproductiva, al igual que con respecto a la maternidad y paternidad responsables, y el ejercicio sano de la sexualidad, recordemos el escándalo “moralizador” que vivimos hace algunos años en Colombia por cuenta de una cartilla y los contenidos pedagógicos que querían incluirse en los pensum académicos de escuelas y colegios para que un tema tan normal como las relaciones de pareja, se abordara en las aulas con dignidad, respeto, seriedad y conocimiento, es decir, como debe ser.
En conclusión y volviendo al primer párrafo: Los mismos que se escandalizaron con la posibilidad de aprobar que se impartieran guías, orientación y se diera respuesta oportuna a inquietudes sobre la sexualidad para niños y adolescentes, ahora se escandalizan por la incertidumbre de un chica que fue embarazada de manera acordada y, estando ya en el séptimo mes de gestación, diga que quiere abortar, sin dar, supuestamente, ninguna explicación al papá de esa criatura, alegando además que tiene problemas psicológicos. No es extraño que sea cierto su trastorno, no sabemos qué enfrenta; querer un hijo, buscar el embarazo, dejar que avance y de pronto insistir en interrumpir esa gestación cuando ya se está en una etapa tan próxima a un posible parto, no es sensato aparentemente; pero tampoco se le puede juzgar y menos decir, como se lo oímos a una congresista en micrófonos, palabras más, palabras menos que ¡cómo es posible que esta chica esté entre tener ese hijo o asesinarlo! Ese lenguaje violenta, discrimina, hiere. ¿Será ella la misma congresista que se rasgó las vestiduras cuando la famosa cartilla porque “su distribución entre los estudiantes, conducirá a tener sexo tempranamente y a tener relaciones homosexuales”? Es impartiendo formación integral desde temprana edad como evitamos decisiones erróneas resultado de la ignorancia, pero nuestra clase política parece que no quiere legislar bajo parámetros de Educación pertinente.
Posted on 6 Febrero, 2020 by juanpaz in Edición 933
Son increíbles las contradicciones que se les oyen a los congresistas cuando quieren argumentar a favor o en contra sobre ciertos aspectos en discusión; prevalecen en algunos de ellos sus posturas moralistas por encima de la ponderación que exige la responsabilidad que se les dio de legislar para el bien común. Una cosa es insistir en los valores morales como fundamento para decisiones en el marco de la ética, y otra muy distinta es posar de virtuosos según la conveniencia política.
En este momento, algunas iniciativas ciudadanas, respaldadas o rechazadas por miembros de la clase política, piden retomar el tema del aborto y su despenalización. Por otra parte, una historia que se ha venido ventilando en redes sociales y otros medios, relacionada con el caso particular de un joven que quiere ver nacer y cuidar al hijo que supuestamente la madre -a quien él embarazó por común acuerdo- quiere abortar, ha motivado una fuerte controversia a raíz de la cual se discute si la interrupción voluntaria del embarazo es un derecho o debe penalizarse.
Ante un tema tan delicado y polémico, es necesario escuchar, analizar y debatir profunda y ampliamente todos los aspectos que convergen en el tema; y esto le corresponde al Congreso partiendo de su deber y no de juicios a priori.
La Corte en el 2006, determinó los casos en los que está permitido a la mujer dar por terminado un embarazo, se esté en la etapa de gestación que sea y únicamente bajo esas circunstancias. Lo anterior ha sido intensamente criticado por sectores reaccionarios que lo ven como un “asesinato” y así se atreven a juzgar a quienes legítimamente acuden a ello. Por otro lado, están los grupos que argumentan la protección a los derechos de las mujeres, entre estos precisamente el de decidir su maternidad. En medio de la discusión es bueno recordar que los asuntos éticos son absolutamente individuales, corresponden a la escala de valores de cada persona en particular y en tal sentido es quien decide; o sea, actuar en concordancia con la conciencia moral, es como, cada individuo, asume el derecho a su libre determinación, y desde luego enfrenta las consecuencias; en cambio, conforme a nuestros preceptos, no se juzga a los demás.
Con respecto a las consecuencias de la interrupción voluntaria de un embarazo, se ha dicho que crea en la mujer remordimientos muy dolorosos; que otras se lo practican por temor a la familia, y en muchos casos porque consideran que no tienen la suficiente madurez para enfrentar el futuro con un hijo; pero de manera especial se asegura que es la Educación fundamentalmente la que evita embarazos prematuros, hijos no deseados, conflictos internos muy dañinos a la mujer que los padece, entre otros. Sea entonces la razón que sea, sobre derechos, deberes y obligaciones en materia de salud sexual y reproductiva, al igual que con respecto a la maternidad y paternidad responsables, y el ejercicio sano de la sexualidad, recordemos el escándalo “moralizador” que vivimos hace algunos años en Colombia por cuenta de una cartilla y los contenidos pedagógicos que querían incluirse en los pensum académicos de escuelas y colegios para que un tema tan normal como las relaciones de pareja, se abordara en las aulas con dignidad, respeto, seriedad y conocimiento, es decir, como debe ser.
En conclusión y volviendo al primer párrafo: Los mismos que se escandalizaron con la posibilidad de aprobar que se impartieran guías, orientación y se diera respuesta oportuna a inquietudes sobre la sexualidad para niños y adolescentes, ahora se escandalizan por la incertidumbre de un chica que fue embarazada de manera acordada y, estando ya en el séptimo mes de gestación, diga que quiere abortar, sin dar, supuestamente, ninguna explicación al papá de esa criatura, alegando además que tiene problemas psicológicos. No es extraño que sea cierto su trastorno, no sabemos qué enfrenta; querer un hijo, buscar el embarazo, dejar que avance y de pronto insistir en interrumpir esa gestación cuando ya se está en una etapa tan próxima a un posible parto, no es sensato aparentemente; pero tampoco se le puede juzgar y menos decir, como se lo oímos a una congresista en micrófonos, palabras más, palabras menos que ¡cómo es posible que esta chica esté entre tener ese hijo o asesinarlo! Ese lenguaje violenta, discrimina, hiere. ¿Será ella la misma congresista que se rasgó las vestiduras cuando la famosa cartilla porque “su distribución entre los estudiantes, conducirá a tener sexo tempranamente y a tener relaciones homosexuales”? Es impartiendo formación integral desde temprana edad como evitamos decisiones erróneas resultado de la ignorancia, pero nuestra clase política parece que no quiere legislar bajo parámetros de Educación pertinente.
miércoles, 5 de febrero de 2020
Ramón Elejalde Arbeláez: Eminente ser humano
Home / Edición 931 / Ramón Elejalde Arbeláez: Eminente ser humano
Posted on 4 Febrero, 2020 by juanpaz in Edición 931
Por Claudia Posada
Desde siempre hemos admirado al político y académico Ramón Elejalde Arbeláez. Nos asombra su capacidad de disentir con respeto y sin alterarse, a la vez que permanecer sereno ante las insolencias de algunos seudo periodistas que lo entrevistan en espacios de reconocido sectarismo. De su vida pública es sabida la solvencia que se le reconoce en el ámbito universitario, así como la ideología que le caracteriza y no esconde, prudente o enfáticamente defiende, y argumenta sin imponer y mucho menos ofender.
De su vida privada nada sabíamos hasta cuando ocurrió, recientemente, el fallecimiento de su hija Ana Mercedes; una joven madre, a punto de terminar su carrera y, según quienes la conocieron, muy linda y amorosa. Fue entonces el propio doctor Elejalde, quien, revestido de una fortaleza increíble, escribió para sus lectores -él es columnista del periódico El Mundo- un mensaje en el que expresa lo que tituló “Lecciones para la vida”: Impactante. Tal lucidez para exteriorizar sentimientos de naturaleza tan íntima y dolorosa, con el ánimo de compartir “… duras lecciones que nos dejó la muerte de mi hija Ana Mercedes…” solamente un ser íntegro, equilibrado e inmensamente noble, transmite su tristeza así, como una misión incapaz de soslayar; él consideró, tal vez, que el abatimiento por el desenlace acelerado, a raíz del uso del cigarrillo electrónico de su hija, no era excusa para callar lo que podía ser valiosa lección para otros jóvenes.
Hubiera sido, desde luego, mejor otra situación y no esta, la que nos motivara a escribir sobre el doctor Elejalde; sin embargo, cómo dejarla pasar sin hacer alusión a un modelo de vida pública que por tantos años nos ha maravillado. En el mundo de la política es frecuente, demasiado frecuente, que los activistas y protagonistas se desgañiten por tal o cual actuación, pronunciamiento o postura ideológica de sus contrincantes, y al poco tiempo, sin la menor vergüenza, estén en las mismas, cambien de toldas y se hagan precisamente del lado de quienes antes censuraban. Es decir, en política es muy escasa la coherencia, la línea vertical y la ponderación. Estas cualidades las hemos observado durante la trayectoria del antioqueño de bien Ramón Elejalde Arbeláez, dirigente académico, demócrata por excelencia, ilustre profesor al que ahora le descubrimos otra faceta: Tan eminente ser humano, es un político capaz de sacrificar el secreto que obliga la intimidad familiar, por entregar desde el dolor del alma, una experiencia suya que se constituye en reflexión para la sociedad.
Posted on 4 Febrero, 2020 by juanpaz in Edición 931
Por Claudia Posada
Desde siempre hemos admirado al político y académico Ramón Elejalde Arbeláez. Nos asombra su capacidad de disentir con respeto y sin alterarse, a la vez que permanecer sereno ante las insolencias de algunos seudo periodistas que lo entrevistan en espacios de reconocido sectarismo. De su vida pública es sabida la solvencia que se le reconoce en el ámbito universitario, así como la ideología que le caracteriza y no esconde, prudente o enfáticamente defiende, y argumenta sin imponer y mucho menos ofender.
De su vida privada nada sabíamos hasta cuando ocurrió, recientemente, el fallecimiento de su hija Ana Mercedes; una joven madre, a punto de terminar su carrera y, según quienes la conocieron, muy linda y amorosa. Fue entonces el propio doctor Elejalde, quien, revestido de una fortaleza increíble, escribió para sus lectores -él es columnista del periódico El Mundo- un mensaje en el que expresa lo que tituló “Lecciones para la vida”: Impactante. Tal lucidez para exteriorizar sentimientos de naturaleza tan íntima y dolorosa, con el ánimo de compartir “… duras lecciones que nos dejó la muerte de mi hija Ana Mercedes…” solamente un ser íntegro, equilibrado e inmensamente noble, transmite su tristeza así, como una misión incapaz de soslayar; él consideró, tal vez, que el abatimiento por el desenlace acelerado, a raíz del uso del cigarrillo electrónico de su hija, no era excusa para callar lo que podía ser valiosa lección para otros jóvenes.
Hubiera sido, desde luego, mejor otra situación y no esta, la que nos motivara a escribir sobre el doctor Elejalde; sin embargo, cómo dejarla pasar sin hacer alusión a un modelo de vida pública que por tantos años nos ha maravillado. En el mundo de la política es frecuente, demasiado frecuente, que los activistas y protagonistas se desgañiten por tal o cual actuación, pronunciamiento o postura ideológica de sus contrincantes, y al poco tiempo, sin la menor vergüenza, estén en las mismas, cambien de toldas y se hagan precisamente del lado de quienes antes censuraban. Es decir, en política es muy escasa la coherencia, la línea vertical y la ponderación. Estas cualidades las hemos observado durante la trayectoria del antioqueño de bien Ramón Elejalde Arbeláez, dirigente académico, demócrata por excelencia, ilustre profesor al que ahora le descubrimos otra faceta: Tan eminente ser humano, es un político capaz de sacrificar el secreto que obliga la intimidad familiar, por entregar desde el dolor del alma, una experiencia suya que se constituye en reflexión para la sociedad.
En el Alto de San Miguel fue avistada una nueva especie de ave
-Se trata del Rastrojero Rubicundo (Cranioleuca erythrops).
-En los dos últimos años, 13 variedades de aves han sido halladas en ese lugar.
-Con procesos de restauración de bosques, la Alcaldía de Medellín ha contribuido con la llegada de fauna silvestre.
Rastrojero Rubicundo
Con el hallazgo de un ave en el Alto de San Miguel, ya son 13 las nuevas especies identificadas entre 2019 y 2020 en este sector, ubicado en el sur del Valle de Aburrá.
Se trata del Rastrojero Rubicundo (Cranioleuca erythrops), que mide entre 14 y 15 centímetros y pesa de 13 a 20 gramos, habita principalmente en bosques húmedos, en el suroeste del departamento.
En toda la región, entre otras especies nuevas están el Águila Crestada (Spizaetus isidori) y el Cuclillo Canela (Coccyzus lansbergi).
En los dos últimos años, las aves del Alto de San Miguel han sido una constante sorpresa para expertos y aficionados, debido al creciente aumento de animales que han regresado a la zona gracias a la restauración de bosques adelantada por la Alcaldía de Medellín, cuyo compromiso es fortalecer el programa de monitoreo de aves en los ecosistemas estratégicos, con la conformación de grupos de investigación de universidades, enfocados en el avistamiento de aves, en los que participan instituciones educativas y personas interesadas en esta práctica.
Fuente: Boletín Alcaldía de Medellín
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