lunes, 28 de mayo de 2018
“PRIMER MEDICAMENTO PARA LA DIABETES CON EXTRACTO DE UCHUVA”
Las propiedades de esta fruta exótica para disminuir los niveles de glucosa fueron probados in vivo en animales y se espera que el producto fitoterapéutico sea comercializado.
“La uchuva tiene un importante uso terapéutico; tanto sus hojas como sus cálices y frutos se emplean en la industria farmacéutica, cosmética y de alimentos. Sus propiedades medicinales favorecen el tratamiento de enfermedades como terigios y diabetes.
La uchuva, poderosa arma natural contra la diabetes, originaria de América del Sur, ha sido analizada por años por diferentes grupos de investigación del Departamento de Farmacia de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) y específicamente por el Grupo de Investigación de Tecnología de Productos Naturales (Tecprona), que con el extracto etanólico del fruto, desarrolló un fitoterapéutico coadyuvante en el tratamiento de la diabetes.
“Este libera de manera controlada el extracto en función del tiempo. La forma de presentación del producto es una tableta.”, afirma la profesora Yolima Baena, del Departamento de Farmacia y directora de tesis del estudiante de doctorado en Ciencias Farmacéuticas, Carlos Alberto Bernal.
El medicamento es un complemento al tratamiento convencional y puede disminuir los niveles de glucosa, ya que su acción está enfocada en reducir la absorción de carbohidratos. Su efectividad antidiabética quedó demostrada en ensayos in vitro e in vivo en animales de laboratorio.
“Existen varios productos, especialmente alimentos y cosméticos, a partir de uchuva, pero no existe un medicamento que contenga su extracto con actividad antidiabética”, afirma la profesora Baena.
El desarrollo del fitoterapéutico, partió de la estandarización del extracto, lo que involucra controlar todas las variables que puedan afectar la calidad del mismo, desde el fruto como su fuente; pasando por el proceso de extracción para establecer los principales compuestos químicos responsables de la actividad antidiabética, conocidos como marcadores terapéuticos.
Sin embargo, la investigadora señala que para establecer los marcadores terapéuticos, “lo más complejo fue encontrar esos compuestos responsables de la actividad, ya que no es tan sencillo lograrlo cuando se tiene un extracto a partir de un fruto, en el que priman los azúcares y en el que los marcadores se encuentran muy diluidos por el alto contenido de agua”.
Agrega que se encontraron nuevos compuestos químicos responsables de esa actividad que no habían sido reportados antes por la ciencia. En la tarea de aislar los compuestos del fruto se contó con la colaboración del grupo de investigación Estudio y Aprovechamiento de Productos Naturales Marinos y Frutas de Colombia.
Adicionalmente, el extracto fue caracterizado desde el punto de vista farmacológico y toxicológico, aspectos que también se consideraron en las diferentes etapas para llegar al producto.
Para obtener el medicamento, fue necesario aplicar los principios la técnica de secado por aspersión, mediante la cual se pasó el estado del extracto de fluido a seco para finalmente obtener una tableta.
El desarrollo del medicamento involucra la selección de cada uno de los materiales que acompañan al extracto, llamados excipientes y además incluye el proceso de obtención de la tableta, que permite garantizar un fitoterapéutico seguro, eficaz y confiable.
El control de la liberación del extracto a partir de la tableta, permite disminuir el número de veces que habría que administrar el medicamento en el día, aspecto de vital importancia cuando se trata de una enfermedad crónica como la diabetes.
El siguiente objetivo es comercializar el medicamento, para lo que se requiere continuar con estudios en fases clínicas.
Fuente: Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia. (UN)
"SEGUNDA VUELTA PLANTEA UN NUEVO JUEGO DE ALIANZAS"
El enfrentamiento político entre Iván Duque y Gustavo Petro determinará una profundización de la polarización en la que se encuentra el país, según el análisis realizado por expertos de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) durante la transmisión especial Con visión nacional, elecciones presidenciales 2018.
Para el profesor Marco Romero no es claro para dónde irán los más de seis millones de votos que sacaron Fajardo y Vargas Lleras, en la medida en que, a pesar de los resultados registrados, Colombia es un país de una marcada tradición clientelista y en el que la carrera administrativa no opera ni siquiera en la Registraduría Nacional del Estado Civil.
En tal sentido, el profesor Leopoldo Múnera llamó la atención sobre la posibilidad de que las maquinarias hubieran decido mudar sus múltiples apoyos a favor de Duque, en desmedro de Vargas Lleras.
Para Gustavo Puyo, la segunda vuelta también estará enmarcada en la necesidad de captar la atención de los millones de abstencionistas, además de subrayar el hecho de que era más posible que Petro recortara más terreno, en la medida en que Duque ya habría alcanzado la mayor cantidad posible de votos.
Sin embargo, en concepto del profesor Mauricio Reyes, mientras que los votos de Fajardo tomarán los caminos de la izquierda y la derecha, resulta claro que los seguidores de Germán Vargas Lleras terminarán engrosando el caudal electoral de Iván Duque.
Según el análisis del docente Daniel Libreros, el hecho de que el Partido Verde sea una amalgama de tendencias políticas plantea una encrucijada respecto a la forma como se reconfiguraría el escenario político en virtud de la gran cantidad de intereses en juego: implementación de los acuerdos de paz, actividad minero-energética, distribución de la tierra y reforma pensional, entre otros.
Para la profesora Silvia Mantilla, la excesiva polarización que muestran los actuales resultados podría desembocar en una guerra sucia de mutuo desprestigio que tendría como principal escenario las redes sociales.
Para el profesor Édgar Ramírez, aunque la derecha ha salido fortalecida, los resultados obtenidos por Sergio Fajardo muestran un avance del voto independiente, que sin embargo no sería endosable a la candidatura petrista, en virtud de las viejas diferencias que incluso determinaron su salida del Polo Democrático Alternativo.
LA CONSOLIDACIÓN DE LA DERECHA
El profesor David Roll considera que los actuales resultados fueron la prueba de un significativo avance del Centro Democrático, que a su juicio seguirá fortaleciéndose siempre y cuando el expresidente Uribe decida dar un paso al costado en los próximos años.
No obstante, para el experto García-Peña, el factor Uribe podría convertirse en una piedra en el zapato del candidato Duque, puesto que si bien hasta ahora había logrado desmarcarse de la figura del expresidente, su indiscutible ascendencia y múltiples cuestionamientos serán capitalizados por una persona que, para el caso de Petro, suele tener un magnífico desempeño de cara a los debates.
En tal sentido, la profesora Mantilla considera que se podría dar una sorpresa, puesto que este tipo de fenómenos suelen adquirir el comportamiento de una bola de nieve.
En concepto de García-Peña, esta situación solo sería posible en la medida en que el candidato de la izquierda sea capaz de comenzar a construir nuevas alianzas.
A su turno el profesor Múnera llamó la atención sobre el hecho de que las actuales elecciones hubieran logrado revertir los resultados del plebiscito sobre los acuerdos de paz, que determinarían un ambiente más favorable para Petro en un escenario de segunda vuelta.
Fuente: Periódico de la Universidad Nacional, sede Bogotá. Publicación de la Oficina de Comunicaciones.
Para el profesor Marco Romero no es claro para dónde irán los más de seis millones de votos que sacaron Fajardo y Vargas Lleras, en la medida en que, a pesar de los resultados registrados, Colombia es un país de una marcada tradición clientelista y en el que la carrera administrativa no opera ni siquiera en la Registraduría Nacional del Estado Civil.
En tal sentido, el profesor Leopoldo Múnera llamó la atención sobre la posibilidad de que las maquinarias hubieran decido mudar sus múltiples apoyos a favor de Duque, en desmedro de Vargas Lleras.
Para Gustavo Puyo, la segunda vuelta también estará enmarcada en la necesidad de captar la atención de los millones de abstencionistas, además de subrayar el hecho de que era más posible que Petro recortara más terreno, en la medida en que Duque ya habría alcanzado la mayor cantidad posible de votos.
Sin embargo, en concepto del profesor Mauricio Reyes, mientras que los votos de Fajardo tomarán los caminos de la izquierda y la derecha, resulta claro que los seguidores de Germán Vargas Lleras terminarán engrosando el caudal electoral de Iván Duque.
Según el análisis del docente Daniel Libreros, el hecho de que el Partido Verde sea una amalgama de tendencias políticas plantea una encrucijada respecto a la forma como se reconfiguraría el escenario político en virtud de la gran cantidad de intereses en juego: implementación de los acuerdos de paz, actividad minero-energética, distribución de la tierra y reforma pensional, entre otros.
Para la profesora Silvia Mantilla, la excesiva polarización que muestran los actuales resultados podría desembocar en una guerra sucia de mutuo desprestigio que tendría como principal escenario las redes sociales.
Para el profesor Édgar Ramírez, aunque la derecha ha salido fortalecida, los resultados obtenidos por Sergio Fajardo muestran un avance del voto independiente, que sin embargo no sería endosable a la candidatura petrista, en virtud de las viejas diferencias que incluso determinaron su salida del Polo Democrático Alternativo.
LA CONSOLIDACIÓN DE LA DERECHA
El profesor David Roll considera que los actuales resultados fueron la prueba de un significativo avance del Centro Democrático, que a su juicio seguirá fortaleciéndose siempre y cuando el expresidente Uribe decida dar un paso al costado en los próximos años.
No obstante, para el experto García-Peña, el factor Uribe podría convertirse en una piedra en el zapato del candidato Duque, puesto que si bien hasta ahora había logrado desmarcarse de la figura del expresidente, su indiscutible ascendencia y múltiples cuestionamientos serán capitalizados por una persona que, para el caso de Petro, suele tener un magnífico desempeño de cara a los debates.
En tal sentido, la profesora Mantilla considera que se podría dar una sorpresa, puesto que este tipo de fenómenos suelen adquirir el comportamiento de una bola de nieve.
En concepto de García-Peña, esta situación solo sería posible en la medida en que el candidato de la izquierda sea capaz de comenzar a construir nuevas alianzas.
A su turno el profesor Múnera llamó la atención sobre el hecho de que las actuales elecciones hubieran logrado revertir los resultados del plebiscito sobre los acuerdos de paz, que determinarían un ambiente más favorable para Petro en un escenario de segunda vuelta.
Fuente: Periódico de la Universidad Nacional, sede Bogotá. Publicación de la Oficina de Comunicaciones.
viernes, 18 de mayo de 2018
EL EJERCICIO CIUDADANO DEL VOTO ¡ CUENTA ENORMEMENTE EN UNA DEMOCRACIA!
El ejercicio de la política está unido al deseo de pertenecer a las esferas de poder y decisión. Aunque indiscutiblemente, en algunos se desbordan las ansias que no son fáciles de satisfacer.
La esperanza de los buenos uribistas, es que Duque llegue a la presidencia, confiando en que él sabrá interpretar los anhelos del pueblo y también de la dirigencia. Pero Pueblo y Dirigencia van por caminos distintos.
Los petristas tienen todas las esperanzas puestas en un cambio de gobierno, porque están seguros de que con él se dará respuesta, por fin, a las necesidades del pueblo colombiano golpeado por las profundas diferencias sociales y la falta de oportunidades (Así estudien, sean disciplinados, se sacrifiquen y posean talentos, son desplazados por los hijos de los poderosos).
Duque tiene a su favor, desde luego, a la clase dominante. ¿Será capaz de conciliar los intereses de pueblo y dirigencia? Esa sería la revelación y podría quitarle el puesto de gran colombiano a su mismo jefe y mentor, pues Duque no tiene pecados, ciertos o inventados. Si llega, lo que es altamente posible ¿podrá actuar libremente? o se aferrará al poder como todos los que dicen "estar picados por la política" dizque para servir, y finalmente sirven, pero a sus propios intereses o a los de sus firmes seguidores, solamente.
Petro tiene a favor al pueblo, pero no a todos los de las clases que él dice representar (y que de alguna manera ya demostró cumplirlo). A él le votan quienes no se ha dejado confundir con falsas ideologías, son tan fieles a Petro sus seguidores, digan lo que digan de él, como lo son los de Uribe; digan lo que diga, es lo que diga Uribe.
¿Ganará el voto consciente? o se impondrán las promesas de campañas que ya han dado resultado? Por mi parte no voy a votar por ninguno de estos dos. A ambos les encuentro cualidades y defectos, ventajas y desventajas. Hice inventario de “compatibilidad de ideologías” y no resultaron ganadores para mí, ninguno de estos dos. Ya tengo resuelto el mío, también tiene ventajas y desventajas, pero pesan menos; y no me importa que me digan "botaste tu voto". Me gusta ser coherente con mi propia vida y pensamiento, o sea, dejar tranquila la conciencia.
Tenemos que darle el valor que merece nuestro voto. Yo misma me doy palmaditas en el hombro al ejercer el derecho ciudadano que me enseñaron desde temprana edad, desde antes de tener cédula para votar. Y me enorgullezco de ello.
La esperanza de los buenos uribistas, es que Duque llegue a la presidencia, confiando en que él sabrá interpretar los anhelos del pueblo y también de la dirigencia. Pero Pueblo y Dirigencia van por caminos distintos.
Los petristas tienen todas las esperanzas puestas en un cambio de gobierno, porque están seguros de que con él se dará respuesta, por fin, a las necesidades del pueblo colombiano golpeado por las profundas diferencias sociales y la falta de oportunidades (Así estudien, sean disciplinados, se sacrifiquen y posean talentos, son desplazados por los hijos de los poderosos).
Duque tiene a su favor, desde luego, a la clase dominante. ¿Será capaz de conciliar los intereses de pueblo y dirigencia? Esa sería la revelación y podría quitarle el puesto de gran colombiano a su mismo jefe y mentor, pues Duque no tiene pecados, ciertos o inventados. Si llega, lo que es altamente posible ¿podrá actuar libremente? o se aferrará al poder como todos los que dicen "estar picados por la política" dizque para servir, y finalmente sirven, pero a sus propios intereses o a los de sus firmes seguidores, solamente.
Petro tiene a favor al pueblo, pero no a todos los de las clases que él dice representar (y que de alguna manera ya demostró cumplirlo). A él le votan quienes no se ha dejado confundir con falsas ideologías, son tan fieles a Petro sus seguidores, digan lo que digan de él, como lo son los de Uribe; digan lo que diga, es lo que diga Uribe.
¿Ganará el voto consciente? o se impondrán las promesas de campañas que ya han dado resultado? Por mi parte no voy a votar por ninguno de estos dos. A ambos les encuentro cualidades y defectos, ventajas y desventajas. Hice inventario de “compatibilidad de ideologías” y no resultaron ganadores para mí, ninguno de estos dos. Ya tengo resuelto el mío, también tiene ventajas y desventajas, pero pesan menos; y no me importa que me digan "botaste tu voto". Me gusta ser coherente con mi propia vida y pensamiento, o sea, dejar tranquila la conciencia.
Tenemos que darle el valor que merece nuestro voto. Yo misma me doy palmaditas en el hombro al ejercer el derecho ciudadano que me enseñaron desde temprana edad, desde antes de tener cédula para votar. Y me enorgullezco de ello.
jueves, 3 de mayo de 2018
EL “COMMUNITY MANAGER” FRENTE AL RELACIONISTA
Por: Claudia Posada
(Publicada en El Reverbero de Juan Paz)
Sin lugar a dudas los contenidos digitales están ganándole audiencias al periodismo investigativo o “en profundidad”. Sin embargo, creer que los medios tradicionales o masivos de comunicación, pueden dejarse completamente de lado, es una falacia. Simplemente las nuevas generaciones no se untan de papel entintado, y tampoco sintonizan en el dial programas tratados con la rigurosidad y la extensión de antes; pero sí, todo lo que encuentran en sus equipos portátiles (llámense estos como se llamen) que sea tan efímero como un suspiro, vale.
Algo similar está sucediendo con los procesos electorales. La política ya no se “lee” e interpreta, mediante los canales tradicionales. En la reciente campaña para elecciones al Congreso colombiano, aspirantes de todas las vertientes prefirieron mostrarse, casi que exclusivamente, en las redes sociales; así que desestimaron otros medios para llegar a los potenciales votantes. Grave error.
En el componente comunicacional de una campaña política, se apuesta a distintas tácticas para acercarse a los grupos de interés. La estrategia sigue siendo la misma: decirle al ciudadano lo que él quiere oír, pero en los más recientes procesos, la táctica innovadora para la clase política, entiéndase, visibilizarse en redes sociales, fue considerada suficiente herramienta para conseguir concepto público favorable. Grave error.
¿Qué se busca con la comunicación en las campañas políticas? Persuadir para conseguir votos, ese el objetivo. Bien sea la comunicación oral (discurso, debates, propuestas presentadas en escenarios seleccionados…) o bien con los contenidos propagandísticos, cuñas, comerciales y boletines de prensa, el fin es el mismo. Es decir, el modelo comunicacional no ha cambiado: Emisor, mensaje, canal y receptor.
¿Cuál es entonces hoy la “innovación” táctica? El canal. Cierto, ahora se llega instantáneamente a centenares de personas a la vez, pertenecientes o no al entorno geográfico del candidato o aspirante. Aquí es donde radica el grave error, creer que con las redes sociales es suficiente porque hay todo ese cubrimiento de manera simultánea, a todo tipo de receptores, con mensajes cortos. Sin duda, de manera breve puede decirse algo que impacte, claro que sí, pero debe ser genial para que tenga recordación o alcance a posicionarse en la mente del elector, y ahí se mantenga.
Pues bien, pensar como equipo de campaña, o como candidato, que con el community manager, está resuelta la eficacia del componente comunicacional, pues este colaborador se dedicará a mantener “calienticas” a las audiencias cautivas en redes sociales, es un desacierto.
Vamos al rescate de las Relaciones Públicas, y por consiguiente al del Relacionista como el profesional por excelencia en el equipo de campaña. ¿Por qué? Veamos.
Las Relaciones Públicas son la herramienta reconocida por su influencia en la opinión pública; con esta se mejora el contenido de lo que se quiere comunicar; el relacionista sabe retroalimentar los mensajes (feedback) a la vez que interpreta lo esencial de los distintos públicos para acercarlos al candidato, física y emocionalmente, al igual que para dar las respuestas adecuadas en su representación.
El relacionista conoce las técnicas argumentativas para mejorar los vínculos con los distintos públicos, y le da identidad propia al político que lo contrata, consiguiendo diferenciarlo entre los demás. Los relacionistas tienen la capacidad de moldear esa imagen “del montón” hasta conseguir una imagen favorable ante los ojos de los electores. Además, el relacionista sabe que la era de los medios tradicionales (masivos o alternativos) sigue vigente, por ello los respeta y tiene en cuenta.
Como la comunicación política es el espacio en el que coexisten el discurso público, los medios y la opinión pública, el relacionista domina la construcción de una imagen pública, sin necesidad de triquiñuelas o falsedades, al obrar con sujeción a la ética profesional.
En el juego por alcanzar el poder, los electores están saturados de propaganda política dirigida a atacar al contrincante u opositor en el escenario de las campañas; todo ese “ruido” molesta, y como resultado, la conducta electoral también se ha modificado en el marco de las nuevas tácticas, entenderlo de esa manera no es ajeno al relacionista. En cambio, puede ser alarmante para los community manager, verse “encartado” para ofrecer feedback pues su preparación es más técnica que conceptual; y no es que se pretenda desestimar su rol, no, en un buen equipo comunicacional para apoyar el trabajo proselitista, es valiosa su competencia, pero no puede tenerse como el único que cuenta.
El relacionista profesional, maneja la agenda ordenada de acuerdo con las prioridades establecidas según los públicos a los que se quiere llegar, cómo se debe responder a ellos, y la particularidad en cuanto al enfoque para el acercamiento a los mismos. El relacionista, por formación, sabe dar respuestas honestas y oportunas, bajarle volumen al ruido y manejar la incertidumbre.
Con los periodistas, para llegar a los medios masivos de comunicación; los relacionistas (o las relacionistas, profesionales de esta herramienta comunicacional en todo caso) cuentan con las bases de una preparación adecuada en comunicación social (que no es lo mismo que periodismo) lo cual les imprime competencia para informar debidamente. En su permanente contacto con los medios, tienen claro que responden por la imagen del político. Fortalecer su trayectoria como figura pública -si el candidato ya lo fue-, aprovechar sus conocimientos académicos -si estos son lo que lo diferencian de sus contendores-, o revelar la figura nueva que se quiere dar a conocer en el reñido mundo para acceder a las esferas de poder, hacen parte de su papel para crear opinión pública favorable.
Todo lo que se comunica con fidelidad, suma; y esa información, bien concebida, oportuna y precisa para cada público, es del ámbito del relacionista que se nutre de los contenidos que observa, siente y, sobre todo, le entrega, confiando en su profesionalismo, el político que lo contrata para entenderse con los periodistas, los militantes y desde luego con los distintos públicos que les son de su interés.
“LA CARA DEL SANTO HACE EL MILAGRO”
Por: Claudia Posada
(Publicada en le reverbero de Juan Paz)
La objetividad en la información periodística, desde luego debe ser una característica que no puede esquivarse. ¡Qué tal si los periodistas informan como a bien les plazca! Muy distinto es afirmar que lo que no se presencia, se relata según las fuentes. Para las audiencias debe ser claro entonces, que la ética y la responsabilidad en el ejercicio periodístico, son condiciones para hacer del oficio, la valiosa tarea de construir día tras día la historia; este deber responde al derecho que tiene toda sociedad, a ser informada con veracidad y de manera oportuna.
La información les llega -con mayor o menor interés- a las audiencias, según las preferencias del público objeto de los respectivos contenidos; pero cuando se trata de información política, máxime en tiempo de campañas, el interés sube intensamente para los ciudadanos en general, dado que, gústenos o no, los hechos inherentes a las relaciones de poder; es decir, entre gobernantes y gobernados, necesariamente impactan como ningún otro tema, a toda la sociedad.
Estamos a pocas semanas de las elecciones para presidente de Colombia y, a estas alturas, es más el “ruido” originado en las redes sociales, que la plena claridad sobre los programas y propósitos de los aspirantes.
Los medios tradicionales, masivos especialmente, han explorado aspectos interesantes sobre los candidatos; se observa, en general, que le cumplen al equilibrio informativo, a la vez que destacan con objetividad, datos valiosos de cada uno de los aspirantes al primer cargo del país.
Lo anterior es aceptable que no lo compartan algunos lectores, pero en lo que sí es muy posible que haya unanimidad de criterios, es en que las redes sociales no se hicieron, definitivamente, para la información objetiva; son, trátese del tema que sea, eminentemente emocionales, subjetivas y, en muchos casos, se toman como canales para mentir, insultar, agredir, desembuchar y desahogarse. Y de esto no escapan las campañas políticas; en consecuencia, confiarse de todo lo expresado en las redes, es declararse iluso.
Aceptando lo expuesto, cuando se trata de asuntos tan determinantes como unas elecciones que a todos nos comprometen, es mejor indagar en los medios masivos tradicionales - físicos o digitales- en busca de la verificación que nos permita comprender, argumentar y valorar percepciones con respecto a realidades. En todo caso, nada iguala hoy, al cara a cara: En el amor y en la política…”la cara del santo hace el milagro”. (O decepciona).
Y por favor no confundamos el periodismo informativo, con lo expresado por opinadores, bien sean estos periodistas profesionales o no; en este caso los segmentos de opinión, artículos esporádicos, columnas fijas y comentarios de voceros especializados, usuales en medios alternativos o masivos, obedecen a motivaciones personales, por lo tanto, son subjetivos.
(Publicada en le reverbero de Juan Paz)
La objetividad en la información periodística, desde luego debe ser una característica que no puede esquivarse. ¡Qué tal si los periodistas informan como a bien les plazca! Muy distinto es afirmar que lo que no se presencia, se relata según las fuentes. Para las audiencias debe ser claro entonces, que la ética y la responsabilidad en el ejercicio periodístico, son condiciones para hacer del oficio, la valiosa tarea de construir día tras día la historia; este deber responde al derecho que tiene toda sociedad, a ser informada con veracidad y de manera oportuna.
La información les llega -con mayor o menor interés- a las audiencias, según las preferencias del público objeto de los respectivos contenidos; pero cuando se trata de información política, máxime en tiempo de campañas, el interés sube intensamente para los ciudadanos en general, dado que, gústenos o no, los hechos inherentes a las relaciones de poder; es decir, entre gobernantes y gobernados, necesariamente impactan como ningún otro tema, a toda la sociedad.
Estamos a pocas semanas de las elecciones para presidente de Colombia y, a estas alturas, es más el “ruido” originado en las redes sociales, que la plena claridad sobre los programas y propósitos de los aspirantes.
Los medios tradicionales, masivos especialmente, han explorado aspectos interesantes sobre los candidatos; se observa, en general, que le cumplen al equilibrio informativo, a la vez que destacan con objetividad, datos valiosos de cada uno de los aspirantes al primer cargo del país.
Lo anterior es aceptable que no lo compartan algunos lectores, pero en lo que sí es muy posible que haya unanimidad de criterios, es en que las redes sociales no se hicieron, definitivamente, para la información objetiva; son, trátese del tema que sea, eminentemente emocionales, subjetivas y, en muchos casos, se toman como canales para mentir, insultar, agredir, desembuchar y desahogarse. Y de esto no escapan las campañas políticas; en consecuencia, confiarse de todo lo expresado en las redes, es declararse iluso.
Aceptando lo expuesto, cuando se trata de asuntos tan determinantes como unas elecciones que a todos nos comprometen, es mejor indagar en los medios masivos tradicionales - físicos o digitales- en busca de la verificación que nos permita comprender, argumentar y valorar percepciones con respecto a realidades. En todo caso, nada iguala hoy, al cara a cara: En el amor y en la política…”la cara del santo hace el milagro”. (O decepciona).
Y por favor no confundamos el periodismo informativo, con lo expresado por opinadores, bien sean estos periodistas profesionales o no; en este caso los segmentos de opinión, artículos esporádicos, columnas fijas y comentarios de voceros especializados, usuales en medios alternativos o masivos, obedecen a motivaciones personales, por lo tanto, son subjetivos.
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