jueves, 3 de mayo de 2018

“LA CARA DEL SANTO HACE EL MILAGRO”

Por: Claudia Posada

(Publicada en le reverbero de Juan Paz)

La objetividad en la información periodística, desde luego debe ser una característica que no puede esquivarse. ¡Qué tal si los periodistas informan como a bien les plazca! Muy distinto es afirmar que lo que no se presencia, se relata según las fuentes. Para las audiencias debe ser claro entonces, que la ética y la responsabilidad en el ejercicio periodístico, son condiciones para hacer del oficio, la valiosa tarea de construir día tras día la historia; este deber responde al derecho que tiene toda sociedad, a ser informada con veracidad y de manera oportuna.

La información les llega -con mayor o menor interés- a las audiencias, según las preferencias del público objeto de los respectivos contenidos; pero cuando se trata de información política, máxime en tiempo de campañas, el interés sube intensamente para los ciudadanos en general, dado que, gústenos o no, los hechos inherentes a las relaciones de poder; es decir, entre gobernantes y gobernados, necesariamente impactan como ningún otro tema, a toda la sociedad.

Estamos a pocas semanas de las elecciones para presidente de Colombia y, a estas alturas, es más el “ruido” originado en las redes sociales, que la plena claridad sobre los programas y propósitos de los aspirantes.

Los medios tradicionales, masivos especialmente, han explorado aspectos interesantes sobre los candidatos; se observa, en general, que le cumplen al equilibrio informativo, a la vez que destacan con objetividad, datos valiosos de cada uno de los aspirantes al primer cargo del país.

Lo anterior es aceptable que no lo compartan algunos lectores, pero en lo que sí es muy posible que haya unanimidad de criterios, es en que las redes sociales no se hicieron, definitivamente, para la información objetiva; son, trátese del tema que sea, eminentemente emocionales, subjetivas y, en muchos casos, se toman como canales para mentir, insultar, agredir, desembuchar y desahogarse. Y de esto no escapan las campañas políticas; en consecuencia, confiarse de todo lo expresado en las redes, es declararse iluso.

Aceptando lo expuesto, cuando se trata de asuntos tan determinantes como unas elecciones que a todos nos comprometen, es mejor indagar en los medios masivos tradicionales - físicos o digitales- en busca de la verificación que nos permita comprender, argumentar y valorar percepciones con respecto a realidades. En todo caso, nada iguala hoy, al cara a cara: En el amor y en la política…”la cara del santo hace el milagro”. (O decepciona).

Y por favor no confundamos el periodismo informativo, con lo expresado por opinadores, bien sean estos periodistas profesionales o no; en este caso los segmentos de opinión, artículos esporádicos, columnas fijas y comentarios de voceros especializados, usuales en medios alternativos o masivos, obedecen a motivaciones personales, por lo tanto, son subjetivos.