La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) comenzará a otorgar sus títulos certificados en versión virtual (eTítulo) con tecnología blockchain, como parte de la apuesta por la transformación digital que está adelantando el país.
En adelante los egresados recibirán una copia electrónica de su título, firmado digitalmente por la Universidad, que tendrá la misma validez legal que el documento físico. “Lo que buscamos es que los títulos también se puedan compartir con total seguridad en plataformas de recursos humanos y redes sociales, lo que facilitará la incorporación de nuestros egresados al mundo laboral”, afirma la profesora Carmen Alicia Cardozo de Martínez, secretaria General de la Institución.
Vale la pena recordar que en abril de este año, participantes del curso de educación continua “Desarrollo de Blockchain”, adelantado por la Facultad de Ingeniería de la UNAL, se convirtieron en los primeros en recibir sus certificados convalidados con esta tecnología, lo que ubica a la Universidad como pionera en el desarrollo de blockchain.
Con esta innovación, los graduados presentan el eTítulo ante un empleador o una institución educativa, quienes lo podrán verificar en la página de la Universidad, de manera rápida y sencilla, con el uso de códigos QR, a través de un hash o del PDF del certificado generado.
Entre las principales ventajas de la tecnología blockchain figuran la transparencia, trazabilidad e inmutabilidad de la información, lo cual facilita los trámites administrativos electrónicos y la validación por terceros (empresas, empleadores, administración pública), dando una garantía plena de cuándo y quién lo emitió, y teniendo total portabilidad.
En Colombia han aumentado las empresas dedicadas exclusivamente a falsificar los títulos, crear documentos de calificaciones, carnés estudiantiles y réplicas exactas de los diplomas de las instituciones, con paquetes que pueden costar entre 1 y 2,5 millones de pesos. Para combatir esta práctica, la utilización del blockchain será primordial, pues su uso promete ser el fin para los fraudes académicos y la falsificación de títulos.
El blockchain (cadena de bloques) es una base de datos, un libro de registro inmutable que contiene la historia completa de todas las transacciones que se ejecutan en una red de información descentralizada; cada participante en esta red se denomina “nodo”, y en definitiva es uno más de los ordenadores conectados.
Esta tecnología se enfoca en evitar los intermediarios para garantizar su veracidad. Cada vez más el blockchain se está aplicando en la acreditación o titulación electrónica de las principales universidades europeas y norteamericanas, y ahora también en las latinoamericanas, gracias al potencial que ofrece en seguridad, trazabilidad y portabilidad, características que hoy deben tener los títulos universitarios.
En Colombia la empresa Thomas Signe será la encargada de registrar los diplomas a través de la plataforma eTítulo, que antes de certificar en blockchain ya ofrecía una copia electrónica auténtica del título universitario.
“El registro de un documento en blockchain garantiza la trazabilidad y la inmutabilidad de la información, pero no su veracidad si no se acredita que esté emitido por el organismo competente. Como la empresa Thomas Signe cuenta con la acreditación del Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC), las firmas electrónicas utilizadas por la UNAL para los títulos cuentan con todas las garantías legales”, afirma Eduardo Quintero Barona, presidente del Grupo Signe.
“Para la Universidad Nacional de Colombia emitir estas titulaciones certificadas con blockchain supone una apuesta clara por la innovación y la seguridad, transformación digital en la que la Institución está empeñada”, destacó la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la UNAL.
Con la introducción de esta nueva tecnología, la UNAL adhiere al grupo de más de 20 universidades que ya otorgan eTítulos en Perú y países de Europa.
(Fuente: Comunicaciones de UNAL)
viernes, 31 de mayo de 2019
jueves, 30 de mayo de 2019
DESTINAR Y FOCALIZAR LOS RECURSOS PARA EDUCACIÓN
Presidente Duque recalcó que su Gobierno busca destinar y focalizar mejor los recursos a la educación, para lograr las transformaciones que necesita Colombia
• Durante la ceremonia de proclamación de beneficiarios del Programa de Créditos Beca de Colfuturo 2019, el Jefe de Estado anunció que este año dicha iniciativa “tendrá 59 mil millones de pesos de aporte del Gobierno Nacional, de la mano con los recursos del sector privado”.
• Dijo que espera que en el año 2022 “podamos duplicar esa cifra”, con el fin de que “sean miles de jóvenes los que tengan esa oportunidad” de especializarse en el exterior.
Bogotá, 29 de mayo de 2019.
El Presidente Iván Duque aseguró este miércoles que “el tema más importante del presente y del futuro de Colombia se llama la equidad, porque la equidad no es darles a todos lo mismo, sino poderles dar las oportunidades en la proporción de las necesidades”.
Añadió que la educación es el mejor instrumento para cerrar brechas, y que, por eso, cree que “si nosotros destinamos más recursos a la educación y los focalizamos mejor, somos capaces de hacer las transformaciones que merece, que necesita Colombia”.
El Jefe de Estado se refirió al tema durante la ceremonia de proclamación de los ganadores del Programa de Créditos Beca de Colfuturo 2019, que este año beneficia a 1.364 profesionales que irán a estudiar sus posgrados y maestrías en las mejores universidades del mundo.
Al evento asistieron la Ministra de Educación, María Victoria Angulo, y la Subdirectora de Colciencias, Sonia Esperanza Monroy Varela, entre otros altos funcionarios.
Al entregar un balance de los logros de su Gobierno, el Mandatario destacó que, “en medio de las dificultades fiscales, logramos el presupuesto más alto para la educación que haya tenido nuestro país, y destinar también los recursos más importantes a la educación superior y empezar a edificar un Plan de Desarrollo que firmamos hace pocos días”.
En cuanto al programa de créditos beca de Colfuturo, el Presidente indicó que “este año tendrá 59 mil millones de pesos de aporte del Gobierno Nacional, de la mano con los recursos que aporta también el sector privado”, y dijo que espera que en el 2022 “podamos duplicar esa cifra”, con el fin de que “sean miles de jóvenes los que tengan esa oportunidad” de especializarse en el exterior.
“Esa meta la queremos alcanzar, y la queremos alcanzar sabiendo que hay dificultades fiscales, pero, también, con la motivación de que seremos capaces de llamar a más empresarios, a más agencias, a más cooperación, porque no hay recurso mejor invertido que el recurso que se invierte en el talento de un país para formar futuro”, concluyó.
• Durante la ceremonia de proclamación de beneficiarios del Programa de Créditos Beca de Colfuturo 2019, el Jefe de Estado anunció que este año dicha iniciativa “tendrá 59 mil millones de pesos de aporte del Gobierno Nacional, de la mano con los recursos del sector privado”.
• Dijo que espera que en el año 2022 “podamos duplicar esa cifra”, con el fin de que “sean miles de jóvenes los que tengan esa oportunidad” de especializarse en el exterior.
Bogotá, 29 de mayo de 2019.
El Presidente Iván Duque aseguró este miércoles que “el tema más importante del presente y del futuro de Colombia se llama la equidad, porque la equidad no es darles a todos lo mismo, sino poderles dar las oportunidades en la proporción de las necesidades”.
Añadió que la educación es el mejor instrumento para cerrar brechas, y que, por eso, cree que “si nosotros destinamos más recursos a la educación y los focalizamos mejor, somos capaces de hacer las transformaciones que merece, que necesita Colombia”.
El Jefe de Estado se refirió al tema durante la ceremonia de proclamación de los ganadores del Programa de Créditos Beca de Colfuturo 2019, que este año beneficia a 1.364 profesionales que irán a estudiar sus posgrados y maestrías en las mejores universidades del mundo.
Al evento asistieron la Ministra de Educación, María Victoria Angulo, y la Subdirectora de Colciencias, Sonia Esperanza Monroy Varela, entre otros altos funcionarios.
Al entregar un balance de los logros de su Gobierno, el Mandatario destacó que, “en medio de las dificultades fiscales, logramos el presupuesto más alto para la educación que haya tenido nuestro país, y destinar también los recursos más importantes a la educación superior y empezar a edificar un Plan de Desarrollo que firmamos hace pocos días”.
En cuanto al programa de créditos beca de Colfuturo, el Presidente indicó que “este año tendrá 59 mil millones de pesos de aporte del Gobierno Nacional, de la mano con los recursos que aporta también el sector privado”, y dijo que espera que en el 2022 “podamos duplicar esa cifra”, con el fin de que “sean miles de jóvenes los que tengan esa oportunidad” de especializarse en el exterior.
“Esa meta la queremos alcanzar, y la queremos alcanzar sabiendo que hay dificultades fiscales, pero, también, con la motivación de que seremos capaces de llamar a más empresarios, a más agencias, a más cooperación, porque no hay recurso mejor invertido que el recurso que se invierte en el talento de un país para formar futuro”, concluyó.
viernes, 24 de mayo de 2019
¿Seguiremos aguantando campañas improvisadas?
Posted on 14 Mayo, 2019 by juanpaz in Edición 778
Por Claudia Posada
Una campaña política es como una mesa de cuatro patas, la concordancia entre estas asegura firmeza, por lo tanto, si alguna cojea es necesario repararla. Así es en cuanto a los soportes de una organización electoral: Financiación, Equipo, Estrategia y Discurso. En ese orden, cuando está la plata se consolida el equipo, se proyecta la estrategia con la planeación de las respectivas tácticas, y según estas, se nutre el discurso. Si en el proceso hay desajustes, habrá que afinarlos.
Las promesas de campaña, las mismas que deben estar en plena sintonía con la estrategia electoral para conquistar votos, siguen siendo un componente muy importante en el discurso de todo candidato sea cual sea el cargo por elección popular al que aspira. Digamos entonces que las promesas electorales son como el mantel que arropa la mesa.
El equipo de campaña, si acaso no es de la absoluta confianza del candidato, pondrá en aprietos la aspiración. Cualquier desacuerdo que no se supere correcta y oportunamente, puede tirarse en una candidatura. Un refuerzo muy importante para que haga parte del equipo es un comunicador que sepa utilizar la herramienta relacionística para darle el adecuado tratamiento a cada uno de los públicos objeto de tal o cual acción o mensaje; es el profesional que interpreta los contenidos políticos para reproducir adecuadamente los mensajes.
Transmitirle justamente lo necesario, al manejador de las redes sociales, a la vez que precisar mensajes de respuesta en estos mismos canales, son tareas de los comunicadores de campaña que deben sumarse a las tradicionales. Si no hay presupuesto para tener estos dos colaboradores, entonces sométase a llegar con mensajes erróneos; o mejor, a no llegarle, en buena parte, a sus potenciales electores.
Como los discursos y promesas de campaña siguen sonando iguales, generalmente no nos sorprenden, mucho menos nos “enganchan”. En cambio, con una novedosa estrategia nos atrapan si, precisamente, la saben plantear. Al aplicarla adecuadamente, al traducirla en sus variables para cada uno de los otros soportes, no va a desdibujarse y tampoco va a fracasar. Otra cosa es cambiarla en el camino si se prueba a tiempo que fue desacertada.
Independiente de quién sea al final el candidato único a la alcaldía de Medellín, entre los tres del Centro Democrático, hay que reconocerle a la hoy diputada Ana Cristina Moreno que su estrategia de acercamiento a las comunidades fue, como la del académico Rodolfo Correa, novedosa e inteligente para la primera etapa de una campaña de reconocimiento, ajustada a lo más apremiante en esa fase. La diputada, al igual que sus dos contrincantes al interior del Centro Democrático, llegaron a ocupar curules por “arrastre” pues en su momento eran desconocidos en el ámbito político, así que los favoreció, indudablemente, el estar en una lista cerrada encabezada, o legitimada, por Uribe. Ahora deben sobresalir por sí mismos.
¿Cómo se dio a conocer en este momento Ana Cristina entre comunidades desprevenidas? Se hizo a un grupo amplio de personas que se identifica con ella, caminando y acercándose para promover una fundación que dice ella, es de iniciativa ciudadana y busca “Respuestas por Medellín”; así, atrae ciudadanos que expresan sus opiniones en un formulario, y registran sus datos de localización.
Ahí tiene entonces, de ser ella la candidata escogida este vienes 17 de mayo entre los del CD, una buena lista para convocarlos a trabajar por su aspiración, pues los inscritos en el formulario de “Respuestas por Medellín” van a sentirse partícipes de lo que la candidata Ana Cristina haría por la ciudad. Eso es estrategia.
El profesor Correa, por su parte, al aspirar a la Gobernación de Antioquia, decidió darse a conocer entre otro tipo de ciudadanos que no son de su ámbito cotidiano, construyendo un equipo de apoyo y colaboración en todo el departamento. De manera estratégica, adelantó un reality político para seleccionar entre los concursantes, aspirantes a las alcaldías de Antioquia, candidatos que estarán, obviamente, alineados con él durante todas las etapas de su campaña.
Ambos, Ana Cristina Moreno y Rodolfo Correa, saben cuáles son sus fortalezas y las aprovechan; acercarse a la gente para buscar aliados, resulta ventajoso para aspirantes con carisma, agradables; sin posturas arrogantes o provocadoras que son, desde luego, muy inconvenientes.
La señora Ana Cristina, mujer joven, conciliadora, que no grita como algunas otras de su partido para hacerse oír, que jamás vocifera ofensas o frases destempladas para agudizar rencores, y menos utiliza discriminaciones odiosas, características de otras dirigentes del CD muy sonadas en Antioquia y en el ámbito nacional, si no es ahora, alguna vez será. En la clase política se necesitan más mujeres como ella, que inspiren confianza. Mujeres de argumentos expuestos con respeto y desde el conocimiento, con inteligencia, sin veneno.
Los ciudadanos son reacios al tema electoral porque generalmente los pronunciamientos de los políticos son altaneros, soberbios, despectivos; no dan ejemplo de mesura, ni valoran el pensamiento ideológico y la participación democrática de los ciudadanos, como fundamental para un país socialmente organizado. Cambien y profundicen el discurso, y no se tuerzan a la hora del té, pidiendo y recibiendo mermelada en los sectores públicos y privados.
Posted on 14 Mayo, 2019 by juanpaz in Edición 778
Por Claudia Posada
Una campaña política es como una mesa de cuatro patas, la concordancia entre estas asegura firmeza, por lo tanto, si alguna cojea es necesario repararla. Así es en cuanto a los soportes de una organización electoral: Financiación, Equipo, Estrategia y Discurso. En ese orden, cuando está la plata se consolida el equipo, se proyecta la estrategia con la planeación de las respectivas tácticas, y según estas, se nutre el discurso. Si en el proceso hay desajustes, habrá que afinarlos.
Las promesas de campaña, las mismas que deben estar en plena sintonía con la estrategia electoral para conquistar votos, siguen siendo un componente muy importante en el discurso de todo candidato sea cual sea el cargo por elección popular al que aspira. Digamos entonces que las promesas electorales son como el mantel que arropa la mesa.
El equipo de campaña, si acaso no es de la absoluta confianza del candidato, pondrá en aprietos la aspiración. Cualquier desacuerdo que no se supere correcta y oportunamente, puede tirarse en una candidatura. Un refuerzo muy importante para que haga parte del equipo es un comunicador que sepa utilizar la herramienta relacionística para darle el adecuado tratamiento a cada uno de los públicos objeto de tal o cual acción o mensaje; es el profesional que interpreta los contenidos políticos para reproducir adecuadamente los mensajes.
Transmitirle justamente lo necesario, al manejador de las redes sociales, a la vez que precisar mensajes de respuesta en estos mismos canales, son tareas de los comunicadores de campaña que deben sumarse a las tradicionales. Si no hay presupuesto para tener estos dos colaboradores, entonces sométase a llegar con mensajes erróneos; o mejor, a no llegarle, en buena parte, a sus potenciales electores.
Como los discursos y promesas de campaña siguen sonando iguales, generalmente no nos sorprenden, mucho menos nos “enganchan”. En cambio, con una novedosa estrategia nos atrapan si, precisamente, la saben plantear. Al aplicarla adecuadamente, al traducirla en sus variables para cada uno de los otros soportes, no va a desdibujarse y tampoco va a fracasar. Otra cosa es cambiarla en el camino si se prueba a tiempo que fue desacertada.
Independiente de quién sea al final el candidato único a la alcaldía de Medellín, entre los tres del Centro Democrático, hay que reconocerle a la hoy diputada Ana Cristina Moreno que su estrategia de acercamiento a las comunidades fue, como la del académico Rodolfo Correa, novedosa e inteligente para la primera etapa de una campaña de reconocimiento, ajustada a lo más apremiante en esa fase. La diputada, al igual que sus dos contrincantes al interior del Centro Democrático, llegaron a ocupar curules por “arrastre” pues en su momento eran desconocidos en el ámbito político, así que los favoreció, indudablemente, el estar en una lista cerrada encabezada, o legitimada, por Uribe. Ahora deben sobresalir por sí mismos.
¿Cómo se dio a conocer en este momento Ana Cristina entre comunidades desprevenidas? Se hizo a un grupo amplio de personas que se identifica con ella, caminando y acercándose para promover una fundación que dice ella, es de iniciativa ciudadana y busca “Respuestas por Medellín”; así, atrae ciudadanos que expresan sus opiniones en un formulario, y registran sus datos de localización.
Ahí tiene entonces, de ser ella la candidata escogida este vienes 17 de mayo entre los del CD, una buena lista para convocarlos a trabajar por su aspiración, pues los inscritos en el formulario de “Respuestas por Medellín” van a sentirse partícipes de lo que la candidata Ana Cristina haría por la ciudad. Eso es estrategia.
El profesor Correa, por su parte, al aspirar a la Gobernación de Antioquia, decidió darse a conocer entre otro tipo de ciudadanos que no son de su ámbito cotidiano, construyendo un equipo de apoyo y colaboración en todo el departamento. De manera estratégica, adelantó un reality político para seleccionar entre los concursantes, aspirantes a las alcaldías de Antioquia, candidatos que estarán, obviamente, alineados con él durante todas las etapas de su campaña.
Ambos, Ana Cristina Moreno y Rodolfo Correa, saben cuáles son sus fortalezas y las aprovechan; acercarse a la gente para buscar aliados, resulta ventajoso para aspirantes con carisma, agradables; sin posturas arrogantes o provocadoras que son, desde luego, muy inconvenientes.
La señora Ana Cristina, mujer joven, conciliadora, que no grita como algunas otras de su partido para hacerse oír, que jamás vocifera ofensas o frases destempladas para agudizar rencores, y menos utiliza discriminaciones odiosas, características de otras dirigentes del CD muy sonadas en Antioquia y en el ámbito nacional, si no es ahora, alguna vez será. En la clase política se necesitan más mujeres como ella, que inspiren confianza. Mujeres de argumentos expuestos con respeto y desde el conocimiento, con inteligencia, sin veneno.
Los ciudadanos son reacios al tema electoral porque generalmente los pronunciamientos de los políticos son altaneros, soberbios, despectivos; no dan ejemplo de mesura, ni valoran el pensamiento ideológico y la participación democrática de los ciudadanos, como fundamental para un país socialmente organizado. Cambien y profundicen el discurso, y no se tuerzan a la hora del té, pidiendo y recibiendo mermelada en los sectores públicos y privados.
Botemos el “bombón de trapo” y aterricemos

Por Claudia Posada (foto)
¿Cuántos intereses execrables se ocultan en Colombia tras cortinas de humo? Muy difícil saberlo. Lo cierto es que nos mantienen enfrascados en la irritante discusión que remueve y machaca lo mismo: Santos tiene la culpa de…, eso fue Petro que…, Uribe en su gobierno esto…, que Venezuela aquello, que si EEUU lo de más acá. Tan patética manipulación de estos temas por parte de dirigentes y líderes que pertenecen a las clases dominantes, ahogan en falacias sus verdaderas intenciones. Mientras el pueblo adopta posturas ajenas, creyéndolas diáfanas, en las esferas de poder y decisión se burlan con prácticas y ejecutorias nefastas.
Todas esas posiciones supuestamente ideológicas que entalegamos en la denominada polarización del país, no son más que “bombones de trapo”. Nos han sumido maliciosamente en discusiones para entretenernos mientras hacen de las suyas.
No es porque Uribe, Santos, Maduro o Petro nos hayan o no revolcado el país, por lo que debamos seguir respaldando posturas que nada aportan a la necesidad urgente de que responda el Estado a las obligaciones que tiene. La dirigencia colombiana, por su parte, con respecto a todos los males que padece Colombia y que se derivan del narcotráfico, de igual forma parece ignorar o desestimar que, el almendrón de las violencias que anulan la tranquilidad de urbes y pueblos, es el narcotráfico.
No nos desgastemos más en enfados, recelos, odios, posturas y rencores que no tenemos, como pueblo, porqué padecer, imbuidos en la polarización. Entendamos que somos manejados como monigotes, con los hilos que tejen los que dicen “amar la patria por sobre todas las cosas”. Los contenidos en discursos de campañas electorales y de la cotidianidad política, son los mismos de hace cincuenta, veinte, o cuatro años: Que los campesinos, que la educación, que la corruptela… Y todo sigue igual o peor.
¿Qué es lo que de verdad pasa? Pues que desde finales de los años setenta, fortalecido en los ochenta y aterrador en los noventa hasta hoy, el narcotráfico mueve lo inimaginable, y sus tentáculos, como “enfermedades degenerativas”, afectan las estructuras de la institucionalidad, e igualmente dañan “organismos” que empeoran con el tiempo.
El narcotráfico echó raíces muy fuertes en Colombia, a toda escala, y cogió ventaja desmesuradamente; pero a pesar de ello y así como es, una realidad irrefutable, cuando la señora Angela María Robledo – sin despelucarse o exaltarse- recordó “…la herencia que nos dejó Pablo Escobar”, no faltaron las voces compungidas, y hasta furiosas en su contra, porque dizque ella nos maltrató como antioqueños. ¿Cortinas de humo? ¿O la intención de hacer que nos pongamos a favor de un planteamiento que no es inocente, es un sofisma?
Así, como a pueblo ingenuo al que le chantan libretos abstraídos, en los que nos meten con argucias, así nos mantendrán si no despertamos y cambiamos el “bombón de trapo” por la exigencia de respuestas descollantes, altamente significativas y eficaces, frente a la peor desgracia que padece Colombia: El narcotráfico.
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