miércoles, 6 de marzo de 2019

“PESCANDO EN RÍO REVUELTO”



Con el asunto de los percances en la mega obra Hidroeléctrica Ituango, ahora si cabe decir que, casi literalmente, se ha pescado en río revuelto.

Pecar por ignorancia es hasta perdonable. Se viene demostrando desde abril de 2018 que resultamos muchos colombianos creyéndonos ingenieros de alta calificaciones a la hora de lanzar hipótesis; pero mucho peor -y esto sí parece más bien mala leche- algunas figuras públicas aparecieron exigiendo que de inmediato se dieran nombres de los culpables cuyas decisiones ocasionaron la contingencia el 28 de abril de 2018, cuando se produjo un taponamiento en la Galería Auxiliar de Desviación (GAD).

Tal atrevimiento llegó hasta el punto de mencionar nombres precisos y fechas de momentos administrativos, con una ligereza pasmosa. Luego, y para completar el escenario de desconcierto, al que se le fue sumando desconfianza, se lanzaron voces destempladas exigiendo “la verdad”, como si se tratara   así no mas de una cañería que se tapó y la causa se pudiera descubrir con explorar un poco y sacar basura.

No faltaron entonces los “vivos” de todos los estratos que se dieron a la tarea de capitalizar la situación tirando la cuerda a su favor, sin contemplación alguna, para objetivos puramente personales. Y esto persiste.

EPM, por su parte, en cabeza de su gerente general, se mantuvo, como corresponde en esos casos, imperturbable, centrado y concentrado en sus deberes y prioridades; mientras tanto, quienes se consideran -o están- directa o indirectamente relacionados con la hidroeléctrica, su construcción, control o seguimiento, por una u otra razón, dijeron e hicieron cuanto se les ocurrió (sanamente o perversamente) de acuerdo con sus intereses u objetivos.

Entre tanto, EPM contrató a Skava Consulting (SKAVA) para realizar el estudio de causa raíz física del taponamiento de la Galería Auxiliar de Desviación (GAD).  Este ha concluido y se ha publicado en su totalidad. Del resumen ejecutivo, extraemos algunos apartes:

“El trabajo hecho en este estudio ha permitido evaluar múltiples hipótesis, descartando muchas de ellas. Finalmente, se ha determinado la causa raíz física probable y los factores que probablemente contribuyeron al colapso de la GAD, lo cual permite explicar adecuadamente la secuencia de eventos que habrían llevado a la obstrucción de esta, en abril de 2018”. Se infiere de este párrafo que las probables causas de la contingencia son varias y se sucedieron por distintos motivos que, uno tras otro, llevaron al taponamiento.

“La causa física probable que inició el colapso sería la erosión. Esta fue progresiva en una zona donde se conjugan la presencia de discontinuidades geológicas (cizalla) a nivel del piso y el sector de mayor potencial erosivo del agua, inmediatamente después de la curva”. Erosión ¿qué es en términos generales? Es un proceso que se da cuando las rocas y el suelo se van desprendiendo de la superficie.

Más estrictamente: “La erosión es el desgaste que se produce en la superficie de un cuerpo por la acción de agentes externos (como el viento o el agua) o por la fricción continua de otros cuerpos”.

“El túnel, en el sector donde se presentó el colapso, estuvo sometido a distintos tipos de regímenes de flujo en un corto periodo de tiempo. Fluctuó entre flujo libre, en transición y presión más de una vez en pocos días. Dicho comportamiento contribuye a un daño acelerado en la capacidad estructural del túnel y el macizo rocoso circundante. Posteriormente el túnel entra en presión, esta presenta una considerable variabilidad en los días previos al colapso. Estas variaciones en la presión interna también contribuyeron a debilitar el macizo rocoso en la zona colindante al sitio donde se inició el proceso erosivo”.

Podría decirse que quizá hubo fallas adjudicables al diseño o a la construcción, claro que sí, pero de ahí a asegurar enfáticamente que hubo una decisión determinante y única que permita señalar el “culpable” y que por lo demás, se le estuvo mintiendo a la ciudadanía, es inadmisible.

Otro párrafo bastante preciso: “Posteriormente el túnel entra en presión, esta presenta una considerable variabilidad en los días previos al colapso. Estas variaciones en la presión interna también contribuyeron a debilitar el macizo rocoso en la zona colindante al sitio donde se inició el proceso erosivo”.

Recuperar la confianza en la obra, creer en nuestra ingeniería, apoyar la dirigencia que busca generar desarrollo aprovechando las fortalezas que nos acompañan, delegar en quienes nos ganan en experiencia y saberes, seguramente es más conveniente para todos y particularmente para el futuro de Colombia, que dejarnos llevar por pretensiones personales.


(Publicado el 3 de marzo de 2019 en El Reverbero de Juan Paz)