sábado, 31 de enero de 2015

ASPIRANTES PARA TODOS LOS GUSTOS

Con respecto a las elecciones del 25 de octubre no hay plena claridad todavía a cuáles precandidatos darán el aval los partidos políticos para competir por la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia.

Lo cierto es que aspirantes de arraigo en los partidos tradicionales y hasta en los movimientos más nuevos, declaran que le darán la bienvenida a los apoyos que vengan desde corrientes distintas, una vez consigan el aval u obtengan las firmas exigidas; lo que está en consonancia con el elector de hoy, pues a la hora de votar, los ciudadanos están prefiriendo  el candidato que les simpatiza, que los mueve, que los seduce, en muchos casos entonces independientemente de qué partido los avala o si van por movimientos significativos de ciudadanos o firmas.

 A excepción tal vez de Federico Restrepo, indiscutiblemente fajardista, es decir, que se ajusta exclusivamente al estilo y posturas de su amigo y quien en ese sentido va en busca de conquistar los votos del actual Gobernador de Antioquia (que son más de los que sus opositores creen) y Bernardo Alejandro Guerra que quiere ser el candidato único del Partido Liberal y salir triunfador con los liberales fieles y sus simpatizantes,  los demás no desprecian oportunidad para decir que están abiertos a recibir apoyos de otras  tendencias llegando el momento. Veamos:

Liliana Rendòn, de extracción conservadora, hoy firme apostándole a la Gobernación de Antioquia y sintiéndose muy segura porque ya ha mostrado que tiene numerosos incondicionales e importantes apoyos, se inscribió como precandidata para  el primer cargo del Departamento por el CD, sin embargo sabemos que ella recoge también tendencias de otras corrientes.

Andrès Guerra Hoyos, quien ostentó curul en la Asamblea de Antioquia por la U, claramente tiene seguidores de ese Partido que ahora lo acompañan en su aspiración como precandidato del Centro Democrático.
El exrector de la Universidad de Antioquia, Jaime Restrepo Cuartas, quien perteneciera en los principios de su vida pública al MOIR y finalmente se convirtiera en convencido uribista, atrae votos de opinión y de un importante sector del CD que no está con la señora Rendón y tampoco con Guerra.

Por su parte el Dr. Luis Fernando Correa Peláez, quien también se inscribió como precandidato a la Gobernación de Antioquia por el CD, es de un corte muy diferente a los antes señalados dentro de  esa corriente, así que sus amigos también son otros muy distintos y no le compiten a los simpatizantes de Rendón, Jaime Restrepo o Andrés Guerra.

En conclusión, por el lado uribista, con aspiraciones a gobernación, todos tienen seguidores propios y no se puede asegurar que son de los que votan en masa, incondicionalmente,  por el candidato que finalmente diga una consulta interna o mecanismo resolutivo para sacar el candidato único.

Federico Restrepo, con todo y los inconvenientes generados por la resistencia que tiene en Compromiso Ciudadano su fórmula Federico Gutiérrez para la Alcaldía, parece que goza del teflón que lo protege frente a esa calentura, su aspiración cuenta con el respaldo de  la clase dirigente antioqueña que pesa tanto, además prácticamente todos los militantes de su movimiento y una importante franja de opinión;  no así Gutiérrez que va perdiendo puntos ante la acogida de Alonso  Salazar que es quien disfruta de las legitimidades de la corriente que nació con él y Fajardo; el exalcalde tendrá entonces que recoger firmas y contar también, según parece,  con el apoyo de Claudia Restrepo que se haría a un lado con su propia aspiración para apoyarlo decididamente.

Lo anterior, sin desconocer que Federico Gutiérrez tiene a favor acogida en la clase dirigente y reconocimiento de la opinión pública. (Se dice que en el fondo es más uribista que los del Centro Democrático, lo que le puede convenir o no,  pues  su postura frente a las conversaciones de paz lo alejan de los amigos del dialogo).

Luis Pérez para la Gobernación es un gallo fuerte, tanto así que Eugenio Prieto ante la posibilidad de esa carta, mejor se decidió por la Alcaldía de Medellín pues según se afirma cuenta con los  Gaviria y seguramente con los poderosos de la Unidad Nacional; mirando el paisaje electoral desde esa perspectiva,  Luis Pérez para la Gobernación y Eugenio Prieto para la Alcaldía, ambos con el guiño de Bogotá, serían huesos duros de roer para aquellos que finalmente sean los escogidos  por el Centro Democrático y para Federico Restrepo que es la apreciable carta del fajardismo.

Para analizar las preferencias que se van perfilando y  visualizar más claramente el panorama,  habrá que esperar que los militantes del  Centro Democrático tomen decisiones, y la dirigencia de otras colectividades resuelva el asunto de sus respectivos avales.  Por su parte Juan Carlos Vélez le lleva distancia en muchos sentidos a Juan Fernando Jaramillo Galvis, quien aunque ha estado vinculado a varias campañas de manera intensa, además muy activo en las del CD,  aparte de haber sido cuota burocrática de Ramos Botero como su puente directo con los diputados,  no goza del grado de recordación de Vélez, así su señor padre, el gran intelectual Jaime Jaramillo Panesso, no dude en prestarle todo su respaldo.

El Partido Liberal deberá decidir cuanto antes entre sus precandidatos a la Alcaldía de Medellín, Bernardo Alejandro Guerra, Eugenio Prieto,  Aura Marleny Arcila y Libardo Álvarez, para el correspondiente aval. Aparece entonces  la inquietud entre los electores inamovibles del PL: ¿cómo resuelven  por ejemplo, una candidatura de Eugenio Prieto quien fuera Senador gracias al liberalismo, para que ahora aparezca representando a todos los partidos de la Unidad Nacional? De ahí que los liberales de raca mandaca reclamen la candidatura de Guerra como la mejor opción de su partido,  sin alianzas oportunistas según ellos, pues el hijo de Guerra Serna recoge a los rojos y una favorable opinión que se ha ganado por su trabajo.

Esa misma pregunta se hacen los conservadores  puros a quienes hay que decirles que los candidatos por el Partido Conservador y por el PL, tendrán que hacer alianzas pues es muy difícil alcanzar el triunfo sin recoger otras vertientes; una cosa es el aval y otra las  uniones que le siguen a la proclamación de candidatos definitivos por cada partido.

Entre los matices  conservadores –que no pertenecen abiertamente al uribismo- se postulan los nombres de Carlos Mario Montoya, César Eugenio Martínez y Marta Ramírez, para la Gobernación. Parece que esta última es la más apegada a su partido y principios, aseguran sus simpatizantes; los mismos señalan a César Eugenio como cercano a los uribistas y a Montoya como afecto a  la Unidad Nacional. Indudablemente es el exdirector del Área Metropolitana quien más apoyos cuenta en su haber por el lado de los azules. Según comentarios que recién circulan,  Carlos Alberto Zuluaga se une al abanico de conservadores con vocación de poder, pero no para la gobernación sino para la Alcaldía de Medellín. 

A Gabriel Jaime Rico se le reconoce su preparación para el primer cargo de la capital antioqueña, sus capacidades  demostradas para proyectar la ciudad y la construcción de una propuesta seria;  sin embargo, parece que la dirigencia política, por alguna razón extraña que sus amigos señalan como el prurito que levanta por su correcto y decente proceder (¡increíble!) lo sacan de sus abanicos electorales.

Rico por firmas, y Luis Bernardo Vélez por la ASI, no aparecen hasta la fecha  en alianza con ningún candidato para Gobernación, lo que los pone en desventaja según los entendidos; así se trate de dos candidatos con impecable hoja de vida, trabajo destacado desde sus frentes de desempeño público que son bien distintos pero igualmente valioso, y sinceras ganas de gobernar de cara a la ciudad y sus habitantes y no según dictámenes de las clases dominantes.


No se puede negar que en este momento hay aspirantes y precandidatos para todos los gustos.