No
voy a repetir lo que nos contaron a los lectores del portal semana.com en el artículo
publicado allí con exclusividad, sobre las estrategias empleadas por algunas
EPS e IPS para reducir gastos, información que confirma lo que más o menos conocíamos,
pero tan suficientemente explícito y documentado
que no deja dudas. Es absolutamente desconcertante descubrir que como usuarios
de los servicios que prestan a través del POS podemos estar expuestos a que no
se nos diagnostique, formule o trate con total responsabilidad y ética médica.
Ante
semejante realidad, simplemente voy a limitarme
a señalar con especial énfasis, que es de la mayor importancia tener claro como
usuarios de los servicios de Salud en
Colombia, cuáles son nuestros deberes y cuáles las obligaciones de las empresas
que administran lo relacionado con la Salud (EPS) e instituciones a las que llegamos para acceder a la atención
que requerimos (IPS).
Puede
sonar innecesario que como pacientes
conozcamos plenamente nuestros deberes y las obligaciones de unos y
otros, pero resulta que esa información es la mejor arma para defendernos de
las prácticas perversas a las que obligan a los médicos en algunas EPS e IPS
que únicamente piensan en su “negocio”.
El
paciente y su familia - pues en algún momento somos lo uno o lo otro- pueden sentirse intimidados por los
profesionales enfundados en la “bata blanca” (que ya no es bata ni es blanca
porque la moda hospitalaria cambió aquel
diseño sobrio tradicional y eliminó el color de la pulcritud imponiendo uniformes de
diversas tonalidades de azul y hasta con muñequitos) cuyos argumentos nos
suenan veraces, pero es posible que nos estén vulnerando derechos.
La intención
entonces de esta nota es recalcar la importancia de estar muy enterados de la
normatividad que rige para el Sistema Nacional de Salud, pues ahí radica la
clave de observar que seamos tratados como corresponde y exigir cumplimento de
lo establecido para el efecto, manejando lo pertinente de manera adecuada.
En
lo concerniente a esa adecuada exigencia
de atención, hay que decir que, no faltan los pacientes que engañan y enredan
para sacar provecho innecesario perjudicándonos a todos; pero aquí de lo que se
trata es de invitar a enterarnos de los derechos que nos amparan, para evitar caer
en las estrategias reprochables diseñadas para beneficiar las finanzas de los negociantes
de la Salud.