Sabemos a ciencia cierta que electores del montón y también muchos representantes de la clase política no quisieron votar por Mockus en las pasadas elecciones presidenciales que dizque porque era “amigo “ de Chávez, e incluso algunos “uribistas” tenían esto como caballito de batalla para adornar su discurso proselitista asegurando que con Mockus se fortalecerían las FARC pues Chávez tendría las puertas abiertas. Bueno, ¿qué dirían ahora entonces cuando –al mejor estilo de alta diplomacia- el Presidente Santos hace buenas migas con el vecino de marras? O dirán que esa estrategia diplomática –bien mirada por los más objetivos- también es señal de la rebeldía supuesta de Santos en contra de Uribe? O, tal vez que, es otra muestra de la deslealtad del actual Presidente de los colombianos con relación a su exjefe el Presidente de los dos cuatrienios?