• Por experiencia propia sabemos de las grandes bondades de la cirugía bariátrica para solucionar de manera definitiva muchos problemas de salud que son consecuencia de la obesidad. Por ello nos alegra saber que personas de la farándula, legitimadores en muchos casos de causas nobles –no así en cambio quienes se convierten en “modelos” de estupideces- aprovechan su reconocimiento para ayudar a seres desafortunados.
La Gorda Fabiola es un buen ejemplo, ella hace verdaderas obras de caridad. Tal es el caso de la “Operación Rescate” que llevará a cabo con su esposo Polilla y la Fundación Gorditos de Corazón para que se le practique la cirugía bariátrica a un muchacho de la Vereda Tapartó del Municipio de Andes - Antioquia, quién sufre de superobesidad mórbida; el joven, que pesa 150 kilos, será intervenido quirúrgicamente en Medellín para que al bajar de peso recupere la salud y tenga una vida normal.
• Y hablando de salud, qué mala atención presta SURA EPS en sus instalaciones de Almacentro, ¡qué gentío! ¿Por qué tan pocos empleados para semejante demanda? Con tantísima plata que reciben ¿por qué no enganchan más personal? ir a SURA EPS de Almacentro es un martirio. Imposible estar allí gestionando algo sin haber pedido permiso en el trabajo para faltar por lo menos tres horas; de ahí sale uno para donde el Psiquiatra con serios síntomas de irritabilidad severa.
• Estamos totalmente de acuerdo en que se deben respetar las preferencias sexuales de todas las personas, pero tampoco para aceptar que las comunidades LGTB se consideren minorías discriminadas, cuando algunos de sus más destacad@s representantes, ocupando importantes cargos, son precisamente discriminatorios con quienes no tienen su misma orientación en materia de relaciones de pareja.
• Tampoco nos parece acertada la posición de alguna concejala de Bogotá quien aseguraba en un debate radial que era muy inconveniente para los pre adolecentes y adolecentes de la capital colombiana, recibir charlas -que se les están dando- sobre las distintas orientaciones sexuales de las personas, pues, según ella, eso motiva a la homosexualidad y al lesbianismo. La educación sexual debe darse precisamente como parte de la formación integral y el refuerzo de valores tales como el respeto por la diferencia, sin dejar de lado el inculcar el respeto del hombre hacia la mujer y de ésta hacia el hombre.