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La normatividad existente en Colombia, sea para
vallas en espacio público - lo que cada
municipio reglamenta- o bien para vallas
de propaganda política específicamente, consagrado en leyes y decretos, debe
respetarse aunque quienes las monten lo hagan
por orden expresa del mismísimo ex Vice de la Presidencia de la República. Ignorar
la ley y encima irse en contra de las autoridades locales de Medellín, con todo
y su acento tan de alta alcurnia bogotana, se nos antoja atrevido.
Campañas orquestadas en contra
del proceso de paz que se adelanta en La Habana, aduciendo acuerdos
inconvenientes para Colombia que no se han hecho todavía, a los que aún no se
ha llegado, tampoco nos cuadra.
· * Las marchas anuales de cada 9 de abril están
consignadas como obligatorias en una ley de la República y deben ser
organizadas desde el Estado mismo, así que no son un invento de estos días por
grupos al margen de la ley, ni por los gobiernos de turno, ni algo por el
estilo. Lo supimos gracias a los contertulios estudiosos y enterados que
acompañan al colega y amigo del alma César Pérez Berrío. (“En Tertulia” hay
cabida para invitados que no piensan igual al Director del programa y eso nos encanta).
· * Los que piensan distinto a nosotros también
tiene derecho a expresarlo, por eso los periodistas que respetan el deber de
informar con equilibrio, acuden a fuentes diversas para que sus seguidores se
formen sus propias opiniones; además, los formatos periodísticos serios permiten
que el oyente, televidente o lector, pueda percibir sin dudas cuando se está
dando información y cuando se está opinando.
· * No se nos hace raro que la gran mayoría de los
diputados a la Asamblea de Antioquia defienda la gestión del gerente actual de
la FLA, es evidente que irse en contra de una estrategia de mercadeo sana hasta
el punto de pedir la cabeza del funcionario, es pura politiquería. Qué mala
cosa!