El Ingeniero y ex ministro
Andrés Uriel Gallego Henao, marinillo enamorado de Antioquia y conocedor de la
historia nuestra con lujo de competencia, pasa por la más dura agudización de
su penosa enfermedad; se entregó a la reciente campaña del uribismo con sorprendente
entusiasmo a pesar de sus serios quebrantos de salud, cargado de optimismo y
fe. Cabe recordar cómo, en los 8 años que acompañó el mandato presidencial de Álvaro
Uribe, no abandonó su importante y fatigante cargo, aunque ya presentara los síntomas
de la grave enfermedad que en ese entonces se gestaba.
Recuerdo que, siendo Gobernador de Antioquia Uribe
Vélez, el Dr. Andrés Uriel, como su Secretario de Obras Públicas –hoy Secretaría
de Infraestructura- presentó al gobierno
seccional los mega-proyectos de sus sueños, entre estos, Pescadero –Ituango,
bautizado así por él mismo cuando sus colaboradores le diseñaron el gran aviso
para la prensa con el que se anunciaba la mega obra.
De suerte que fue Gallego Henao
quien con el apoyo decidido del gobernador de ese momento, Álvaro Uribe, arrancó
y dio todo el impulso al gigantesco proyecto generador de energía, hoy Hidroeléctrica
Ituango. Fue a esa administración, a la del Ingeniero y gran maestro de varias
generaciones en la Facultad de Minas de la U. Nacional, Andrés Uriel Gallego, a quien le correspondió
nombrar el primer gerente que tuvo Pescadero-Ituango;
lo sé de manera precisa porque en aquel momento me desempeñaba como su comunicadora
en la dependencia que él presidía.
Recuerdo que al finalizar la
administración de Álvaro Uribe, los periodistas le preguntaron al mandatario
seccional, ya en los últimos días de su gobernación,
quién era su mejor Secretario de
Despacho, y Uribe respondió que había tenido un excelente gabinete, pero que su
Secretario estrella era, sin duda, Andrés
Uriel Gallego Henao.
Dios quiera que se recupere
de esta fuerte recaída, es el deseo de sus seres queridos; al igual que es el anhelo
de quienes le admiramos profundamente, y
el de tantos que guardamos por él especial
cariño.