Todos aquellos que despotrican
del gobierno de Fajardo haciendo alusión a su lema “Antioquia la más Educada” creen
que con eso le hacen daño a él, pero resulta que, y muy grave además, le están haciendo
daño a todos los antioqueños, porque la educación, y detrás de ella las oportunidades
por igual, es la único que nos permitirá
salir de la crisis de valores, una entre otras, que nos está tragando vivos y nos está cogiendo
una ventaja pavorosa.
La cultura que se ha venido
arraigando en nuestro medio es la de conseguir
plata como sea y tener poder, así sea el de las armas; los jóvenes de los
barrios populares saben –desde hace muchos años- que en la clase política muchos
se hicieron los de la vista gorda ante la falta de recursos de miles de
antioqueños que se vieron acorralados por la pobreza, mientras ellos se enriquecían,
y enriquecían a sus familias y amigos, aprovechando
las ventajas que les daba el trafico de influencias y las relaciones de poder
en las que no faltaron los negocios sucios en muchos casos.
El gobernador de Antioquia,
Sergio Fajardo, cree en la educación y en la importancia de ofrecer oportunidades
de crecimiento personal y laboral por igual, como herramientas valiosísimas para
disminuir la violencia; y eso es totalmente cierto, por eso se nos hace
imperdonable que sea criticado por un
lema que va mucho más allá de eso pues es un real compromiso de gobierno, y buena falta que nos hace apoyarlo incondicionalmente.
Por otra parte, si seguimos negándoles
las oportunidades a quienes han logrado formarse con tantos sacrificios, pues
continuamos viendo que en materia de empleo la delantera la llevan los menos
aptos según sus perfiles pero mejores candidatos porque son los recomendados de
fulanito, no va a parar la violencia que nos azota. Este no es ningún
diagnostico nuevo, se ha repetido cientos de veces, pero el esquema no cambia
porque los grupos de presión y los individuos que atacan a figuras distintas
como Fajardo, que llegan al poder con otras intenciones, no los dejan sacar adelante
trascendentales cambios pues perjudican sus interesas particulares y funestos.
- Grandes alegrías nos proporcionan nuestros deportistas en los Olímpicos cuando alcanzan alguna medalla, alegrías que nos hacen recordar, en contraste, las lágrimas de tristeza derramadas por algunos –la mayoría- de los deportistas nuestros, pues la pobreza les ha arrebatado muchas oportunidades. ¡Cómo se despilfarra en Colombia para saciar los apetitos de los políticos, mientras escasean los recursos de quienes bien los merecen!!!.