jueves, 9 de agosto de 2012

LA VIOLENCIA NO VA A PARAR


Todos aquellos que despotrican del gobierno de Fajardo haciendo alusión a su lema “Antioquia la más Educada” creen que con eso le hacen daño a él, pero resulta que, y muy grave además, le están haciendo daño a todos los antioqueños, porque la educación, y detrás de ella las oportunidades  por igual, es la único que nos permitirá salir de la crisis de valores, una entre otras,  que nos está tragando vivos y nos está cogiendo una ventaja pavorosa.

La cultura que se ha venido arraigando en nuestro medio es la  de conseguir plata como sea y tener poder, así sea el de las armas; los jóvenes de los barrios populares saben –desde hace muchos años- que en la clase política muchos se hicieron los de la vista gorda ante la falta de recursos de miles de antioqueños que se vieron acorralados por la pobreza, mientras ellos se enriquecían, y enriquecían a sus familias y amigos,  aprovechando las ventajas que les daba el trafico de influencias y las relaciones de poder en las que no faltaron los negocios sucios en muchos casos.

El gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, cree en la educación y en la importancia de ofrecer oportunidades de crecimiento personal y laboral por igual, como herramientas valiosísimas para disminuir la violencia; y eso es totalmente cierto, por eso se nos hace imperdonable que sea criticado  por un lema que va mucho más allá de eso pues es un real compromiso de gobierno, y  buena falta que nos hace apoyarlo incondicionalmente.

Por otra parte, si seguimos negándoles las oportunidades a quienes han logrado formarse con tantos sacrificios, pues continuamos viendo que en materia de empleo la delantera la llevan los menos aptos según sus perfiles pero mejores candidatos porque son los recomendados de fulanito, no va a parar la violencia que nos azota. Este no es ningún diagnostico nuevo, se ha repetido cientos de veces, pero el esquema no cambia porque los grupos de presión y los individuos que atacan a figuras distintas como Fajardo, que llegan al poder con otras intenciones, no los dejan sacar adelante trascendentales cambios pues perjudican sus interesas particulares y funestos.

  •   Grandes alegrías nos proporcionan nuestros deportistas en los Olímpicos cuando alcanzan alguna medalla,  alegrías que nos hacen recordar, en contraste,  las  lágrimas de tristeza derramadas por algunos –la mayoría-  de los deportistas nuestros,  pues la pobreza les ha arrebatado muchas oportunidades. ¡Cómo se despilfarra en Colombia para saciar los apetitos de los políticos, mientras escasean los recursos de quienes bien los merecen!!!.