Estoy plenamente de acuerdo
con el Comunicado expedido por el Presidente de la Asamblea de Antioquia, Jaime
Alonso Cano Martínez, apoyando la gestión del actual gerente de la FLA,
Fernando Restrepo Restrepo.
No había oído en muchos años,
solicitud más graciosa que la de los dos H. diputados del Departamento, ellos piden
la cabeza del gerente Restrepo Restrepo; y en uno de sus apartes, la comunicación
dando a conocer su descontento, señala:
“Los diputados de la Asamblea Departamental Rodrigo Mesa y
Jorge Gómez exigieron al Gobernador de Antioquia la destitución fulminante del
gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia, Fernando Restrepo, en virtud de
que ha quedado plenamente demostrado que el empaque de ron y aguardiente
Tetraprisma, que adoptó su administración desde diciembre del año pasado,
supuestamente para evitar la adulteración, ya se consigue falsificado en el
mercado negro y desde luego en los establecimientos que expenden licor y sus
propietarios no pueden establecer la diferencia entre el legítimo y el falso”.
Yo me acojo a esa solicitud, si destituyen fulminantemente al gerente
del Banco de la República pues circulan millones de billetes falsificados que nos
están perjudicando inmisericordemente a los ciudadanos de bien. Seguramente con destituir
fulminantemente al gerente del primer banco del país, ese problema tan viejo y
pernicioso se va a solucionar ipso
facto.
·
Que el doctor Álvaro Uribe Vélez encabece la
lista para Senado, la que sin lugar a dudas será triunfadora, no quiere decir
que a la hora de las posesiones en la Cámara Alta, él asuma su curul.
Lo interesante del asunto ahora, son
los análisis de alborozados y horrorizados
con la decisión anunciada, tema de debates en medios de comunicación y de moda en “tertuliaderos”.
Tales discusiones, calmadas o eufóricas, generalmente muy acaloradas pues los
apasionados de lado y lado parecen leonas a las que les están amenazando sus
cachorros, son una delicia para quienes disfrutamos de todas las etapas de una campaña. El debate
se pone bueno cuando apenas se preparan en el Centro Democrático para iniciar
la nada fácil tarea de recolección de firmas que permitirá al movimiento convertirse
en partido.
Amigos y enemigos de la famosa
lista, coinciden en que la construcción de ella, con todos sus componentes, evidentes
u ocultos, es una brillante jugada, así como casi todos están de acuerdo con
que José Obdulio Gaviria le hace más daño que bien a las aspiraciones, aparentemente
sinceras, del controvertido exmandatario de los colombianos. A Uribe se le
idolatra o se le teme, y hay quienes dicen tener razones de peso para odiarlo. En
todo caso quienes lo adoran –que son muchos- van a votar por esa lista aunque
les digan que José Obdulio es el mismísimo demonio. No boten corriente.
¿Que la lista está llena de nombres desconocidos? Ese es el mejor piropo para
cualquier aspirante hoy. Aquí ya no cabe que “es mejor malo conocido que bueno
por conocer”; además, no se puede negar que en esa lista están, en renglones efectivos, mujeres muy interesantes,
aunque no estén posicionadas en la opinión pública; y van a inscribirse hombres
que, inteligentes o no, candorosos o maliciosos, tienen clarísima cuál es la esencia del discurso
de campaña: “Somos nuevos, sí, pero vamos a llegar al Congreso para generar el
debate que el país necesita, nosotros no vamos a dejarnos embadurnar de la
mermelada que comparten los congresistas de siempre con el gobierno de Santos,
nosotros haremos oposición, y somos
leales a Uribe, nosotros no vamos a traicionarlo a él y al pueblo que lo
reclama”. He dicho.
Pobres conservadores los que no
saben en este momento, como están las cosas, qué camino coger, porque los que
están muy tranquilos y decididos, son los que no tienen nada que perder y mucho
que ganar; tremendo lío para los de la “U”
que se quieren ir para el CD y no pueden pues están cuidando la curul; a los de
Cambio Radical se les dañó ahora sí, definitivamente, el caminado; en El Polo con
el Partido Verde, se cuecen alianzas interesantes, pero la inmadurez política de
la gran mayoría, sobre todo de los verdes, no los deja consolidar alternativas que pueden funcionar.
Mejor dicho: ¡Viva el glorioso Partido Liberal, Vivaaaaaa!
Nota: Estoy escribiendo en primera persona porque se oye tan,
pero tan mal, que los periodistas en la radio no caigan en cuenta que solamente
cuando opinamos es cuando se nos permite hablar en primera persona y no cuando
informamos, que me di a la tarea –la que
se me dificulta mucho por la costumbre- de olvidarme de la tercera persona y
montarme en la que es –periodísticamente hablando- para el caso de un blog.
(publicado en www.elportaldeclaudiaposada.blogspot.com)