miércoles, 29 de octubre de 2014

Estrategia: columna vertebral de las campañas

Definitivamente cada quien tiene su pasión y habla de ello sin cansancio. A quienes nos apasiona el mundo de la política nos han oído decir un sin número de veces “hablemos entonces de otra cosa”, pero volvemos a caer. Quería esperar a que avanzaran las campañas de los aspirantes a ser elegidos en octubre de 2015, pues está muy temprano para hacer cábalas, pero no me aguanté.

Mencionaba hoy el Dr. Armando Estrada Villa, con toda su sapiencia, en el programa de mi adorado poeta argelino César Pérez Berrio, “En Tertulia”, que los candidatos que aspiran  obtener el favor de los electores, como mínimo deben mostrar  “Discurso”,  y contar con  “Financiación” y  “Equipo”. Cierto.

Por mi parte, agregaría un cuarto elemento que me parece ha faltado considerarse con igual importancia que los tres mencionados por exministro y catedrático;  y aunque sí lo manejan, pero muy al margen,  no le dan la relevancia que tiene  para mantenerla durante todas las etapas de la campaña: Estrategia.

Los diagnósticos “empíricos” con los que  arranca una campaña, o se decide no hacerla, no son ajenos, desde luego,  a los análisis del equipo del candidato, pero muy pocas veces se hacen con el ánimo consciente de diseñar una estrategia que permita superar  las dificultades y aprovechar las oportunidades para ser en cada etapa más eficaces; y mucho menos se estructura esa estrategia como columna vertebral del proceso de persuasión con respecto al potencial elector.

La Estrategia puede variar en cualquiera de las etapas de la campaña por circunstancias coyunturales pero en todo caso no debe dejarse de lado.

Y después de esta pequeña lección  teórica de “seducción de masas”, aquí van mis conjeturas.

Al candidato que aspira hacerse elegir mandatario de los antioqueños el próximo año,  Federico Restrepo, no creo que lo supere en votos otro u otra.  Casi me hago pelar de muchos de mis colegas versados  en temas de campañas políticas, cuando aspiró Sergio Fajardo a la Gobernación de nuestro Departamento, pues les aseguré, sin dudas, que él y su fórmula AMA, Aníbal Gaviria, serían los triunfadores. (Y no se los dije ya en la última etapa de la campaña cuando –tremendo golpe de opinión- aparecieron las vallas con los dos candidatos de camisa blanca, abrazados sobre un fondo blanco; no, se los dije desde el comienzo y lo sostuve hasta el final. Esa valla y demás piezas propagandísticas con la misma imagen fue definitiva para el triunfo de Aníbal Gaviria).

Desde luego, claro, no faltaron actores políticos de alto vuelo, que hasta se burlaron de mí pues su arrogancia no les permitía analizar humildemente sus sueños frente a las realidades.

Creo que la formula esta vez, parapetada en una alianza similar a la de entonces, en la que Claudia Restrepo estaría acompañando al Dr. Federico Restrepo, no va a funcionar. Y no es que desconozca las cualidades de la doctora Restrepo, no, ella tiene condiciones importantes y valiosas para un proceso electoral, pero no es el momento.

En cambio qué interesantes se ponen las cábalas para definir quién tendría más acogida para la alcaldía de Medellín entre Federico Gutiérrez y Gabriel Jaime Rico –para no tocar en este parangón al candidato del Centro Democrático-  porque Gutiérrez y Rico son integralmente preparados, están en el momento propicio y cautivan.

Hace algunos meses decíamos en esta misma columna virtual de opinión, que el expresidente Álvaro Uribe,  se había metido en la grande para escoger su candidato a la Gobernación de Antioquia. Hoy lo reiteramos pues siguen, y con mayor resistencia, los  tropiezos para la decisión definitiva que, muy seguramente,  favorezca la aspiración de Liliana Rendón;  y aunque ya se resolvió la aspiración de Juan Carlos Vélez, que en ese entonces quería gobernación igual que otros del Partido Centro Democrático,  el senador Uribe tomó  una sabia decisión a mi modo de ver  -aunque muchos piensen lo contrario-  pues para el perfil, hoy,  de los electores de Medellín, Vélez es “de todo su gusto”, muy buen candidato,  y está bendecido por el exmandatario de los colombianos que goza de tanto afecto en la capital antioqueña.

Así que en lo que respecta a gobernación, siguen existiendo inconformidades al interior del Centro Democrático, endurecidas mientras más se acerca el momento de arrancar campaña, porque Andrés Guerra, después de abandonar su curul en la Asamblea de Antioquia, no va a aceptar  que lo dejen sin el pan y sin el queso; otros tragos amargos ha superado con entusiasmo y trabajo, como aquel de su curul para   el Congreso, “embolatada” en razón de un conteo como raro en otro Departamento.

Por lo demás, hasta el más ducho político necesita “padrino” o “patrocinador”.  Andrés Guerra tiene seguidores y cualidades,  pero su mentor, Andrés Uriel Gallego Henao, quien nos abandonó por designios Divinos cuando tenía mucho para darnos, pienso que dejó a  su pupilo necesitando todavía mucho de su orientación y consejos. Aunque los Guerra Hoyos tienen nada más y nada menos que al curtido y zorro de la política, Bernardo Guerra Serna, quien seguramente no deja de asistirlos en los trajines que le heredaron, cada uno de ellos tiene equipo propio.

Andrés Guerra, por decirlo de alguna manera, quedó desabrigado tras la muerte del ex ministro Gallego Henao, como desamparados, a mi modo de ver, quedaron los militantes políticos que él lideró con esa firmeza de carácter, cariño, sensatez, sabiduría y buen juicio que lo hicieron tan especial ser e incomparable amigo.

En próximas columnas tocaré lo pertinente a las aspiraciones por el lado de los conservadores, los liberales y demás partidos; por ahora me limitaré a decir que el candidato a la Alcaldía de Medellín por el CD, Juan Carlos Vélez, no solamente por tener la bendición de Uribe sino por su buena imagen, tiene terreno abonado para resultar triunfador.

·          Acogiéndome a comentarios de colegas que señalan al Dr. Ramiro Márquez Ramírez,  como tentado de aspirar a la Gobernación de Antioquia, sobre él lo más cierto parece ser que hace rato se le acabó la gasolina para empujar el Metro de Medellín, pero presumo que no  lo asimila. Por su parte la información que nos presenta Octavio Gómez en su blog, sobre este tema y los problemas en las operaciones del medio de trasporte que tanto queremos y defendemos  en el Valle del Aburrà, estimo que  no está nada desenfocada.

Desesperantes las posturas tendenciosas en contra de la Administración Fajardo, señalando como un fracaso del mandatario su lema “Antioquia la más Educada”; según parece,  porque en nuestro  Departamento  no  “amanecimos” al otro día de su posesión,  con record por lo alto en los puntajes de las pruebas de conocimientos de los estudiantes antioqueños  y  tampoco somos los  primeros en calidad de la Educación por sobre otros departamentos de Colombia mejor calificados.

Pretender que creamos, que los logros alcanzados como el principio de un cambio muy importante hacia el mejoramiento de la educación en Antioquia es cháchara del mandatario Fajardo, es pensar que somos unos completos ignorantes. La posible campaña para  remplazar a quien se le critica de manera  tan despectiva,  no va a darles buenos frutos tirando piedra. Otra cosa es reconocer que aunque hay avances muy valiosos, nos faltan años de trabajo constante hasta superar falencias muy serias en los distintos componentes que tocan con la Educación en nuestro medio.


·          Bienvenidos a Colombia extranjeros importantes, como el Príncipe Carlos de Inglaterra, cuya visita puede beneficiar, entre otras, gestiones por  la protección del medio ambiente en nuestro territorio. (Me caen súper bien los hijos del Príncipe: Guillermo y  Harry)