Definitivamente
cada quien tiene su pasión y habla de ello sin cansancio. A quienes nos apasiona
el mundo de la política nos han oído decir un sin número de veces “hablemos
entonces de otra cosa”, pero volvemos a caer. Quería esperar a que avanzaran
las campañas de los aspirantes a ser elegidos en octubre de 2015, pues está muy
temprano para hacer cábalas, pero no me aguanté.
Mencionaba hoy
el Dr. Armando Estrada Villa, con toda su sapiencia, en el programa de mi
adorado poeta argelino César Pérez Berrio, “En Tertulia”, que los candidatos
que aspiran obtener el favor de los
electores, como mínimo deben mostrar “Discurso”,
y contar con “Financiación” y “Equipo”. Cierto.
Por mi parte, agregaría
un cuarto elemento que me parece ha faltado considerarse con igual importancia que
los tres mencionados por exministro y catedrático; y aunque sí lo manejan, pero muy al margen, no le dan la relevancia que tiene para mantenerla durante todas las etapas de
la campaña: Estrategia.
Los diagnósticos
“empíricos” con los que arranca una campaña, o se decide no hacerla, no son
ajenos, desde luego, a los análisis del
equipo del candidato, pero muy pocas veces se hacen con el ánimo consciente de
diseñar una estrategia que permita superar
las dificultades y aprovechar las oportunidades para ser en cada etapa más
eficaces; y mucho menos se estructura esa estrategia
como columna vertebral del proceso de persuasión con respecto al potencial elector.
La Estrategia puede variar en cualquiera de las etapas de la campaña por
circunstancias coyunturales pero en todo caso no debe dejarse de lado.
Y después de
esta pequeña lección teórica de “seducción
de masas”, aquí van mis conjeturas.
Al candidato que
aspira hacerse elegir mandatario de los antioqueños el próximo año, Federico Restrepo, no creo que lo supere en
votos otro u otra. Casi me hago pelar de
muchos de mis colegas versados en temas
de campañas políticas, cuando aspiró Sergio Fajardo a la Gobernación de nuestro
Departamento, pues les aseguré, sin dudas, que él y su fórmula AMA, Aníbal
Gaviria, serían los triunfadores. (Y no se los dije ya en la última etapa de la
campaña cuando –tremendo golpe de opinión- aparecieron las vallas con los dos candidatos
de camisa blanca, abrazados sobre un fondo blanco; no, se los dije desde el comienzo
y lo sostuve hasta el final. Esa valla y demás piezas propagandísticas con la
misma imagen fue definitiva para el triunfo de Aníbal Gaviria).
Desde luego, claro, no faltaron actores políticos
de alto vuelo, que hasta se burlaron de mí pues su arrogancia no les permitía
analizar humildemente sus sueños frente a las realidades.
Creo que la formula
esta vez, parapetada en una alianza similar a la de entonces, en la que Claudia
Restrepo estaría acompañando al Dr. Federico Restrepo, no va a funcionar. Y no
es que desconozca las cualidades de la doctora Restrepo, no, ella tiene
condiciones importantes y valiosas para un proceso electoral, pero no es el
momento.
En cambio qué
interesantes se ponen las cábalas para definir quién tendría más acogida para
la alcaldía de Medellín entre Federico Gutiérrez y Gabriel Jaime Rico –para no
tocar en este parangón al candidato del Centro Democrático- porque Gutiérrez y Rico son integralmente preparados,
están en el momento propicio y cautivan.
Hace algunos
meses decíamos en esta misma columna virtual de opinión, que el expresidente Álvaro
Uribe, se había metido en la grande para
escoger su candidato a la Gobernación de Antioquia. Hoy lo reiteramos pues siguen,
y con mayor resistencia, los tropiezos
para la decisión definitiva que, muy seguramente, favorezca la aspiración de Liliana Rendón; y aunque ya se resolvió la aspiración de Juan Carlos
Vélez, que en ese entonces quería gobernación igual que otros del Partido Centro
Democrático, el senador Uribe tomó una sabia decisión a mi modo de ver -aunque muchos piensen lo contrario- pues para el perfil, hoy, de los electores de Medellín, Vélez es “de
todo su gusto”, muy buen candidato, y está
bendecido por el exmandatario de los colombianos que goza de tanto afecto en la
capital antioqueña.
Así que en lo
que respecta a gobernación, siguen existiendo inconformidades al interior del Centro
Democrático, endurecidas mientras más se acerca el momento de arrancar campaña,
porque Andrés Guerra, después de abandonar su curul en la Asamblea de
Antioquia, no va a aceptar que lo dejen
sin el pan y sin el queso; otros tragos amargos ha superado con entusiasmo y
trabajo, como aquel de su curul para el Congreso, “embolatada” en razón de un conteo
como raro en otro Departamento.
Por lo demás, hasta
el más ducho político necesita “padrino” o “patrocinador”. Andrés Guerra tiene seguidores y cualidades, pero su mentor, Andrés Uriel Gallego Henao, quien
nos abandonó por designios Divinos cuando tenía mucho para darnos, pienso que dejó
a su pupilo necesitando todavía mucho de
su orientación y consejos. Aunque los Guerra Hoyos tienen nada más y nada menos
que al curtido y zorro de la política, Bernardo Guerra Serna, quien seguramente
no deja de asistirlos en los trajines que le heredaron, cada uno de ellos tiene
equipo propio.
Andrés Guerra, por
decirlo de alguna manera, quedó desabrigado tras la muerte del ex ministro
Gallego Henao, como desamparados, a mi modo de ver, quedaron los militantes políticos
que él lideró con esa firmeza de carácter, cariño, sensatez, sabiduría y buen
juicio que lo hicieron tan especial ser e incomparable amigo.
En próximas
columnas tocaré lo pertinente a las aspiraciones por el lado de los
conservadores, los liberales y demás partidos; por ahora me limitaré a decir
que el candidato a la Alcaldía de Medellín por el CD, Juan Carlos Vélez, no
solamente por tener la bendición de Uribe sino por su buena imagen, tiene
terreno abonado para resultar triunfador.
·
Acogiéndome a comentarios de
colegas que señalan al Dr. Ramiro Márquez Ramírez, como tentado de aspirar a la Gobernación de Antioquia,
sobre él lo más cierto parece ser que hace rato se le acabó la gasolina para empujar
el Metro de Medellín, pero presumo que no lo asimila. Por su parte la información que
nos presenta Octavio Gómez en su blog, sobre este tema y los problemas en las
operaciones del medio de trasporte que tanto queremos y defendemos en el Valle del Aburrà, estimo que no está nada desenfocada.
Desesperantes las
posturas tendenciosas en contra de la Administración Fajardo, señalando como un
fracaso del mandatario su lema “Antioquia la más Educada”; según parece, porque en nuestro Departamento no “amanecimos”
al otro día de su posesión, con record por
lo alto en los puntajes de las pruebas de conocimientos de los estudiantes
antioqueños y tampoco somos los primeros en calidad de la Educación por sobre otros
departamentos de Colombia mejor calificados.
Pretender que
creamos, que los logros alcanzados como el principio de un cambio muy
importante hacia el mejoramiento de la educación en Antioquia es cháchara del mandatario
Fajardo, es pensar que somos unos completos ignorantes. La posible campaña para
remplazar a quien se le critica de
manera tan despectiva, no va a darles buenos frutos tirando piedra.
Otra cosa es reconocer que aunque hay avances muy valiosos, nos faltan años de
trabajo constante hasta superar falencias muy serias en los distintos
componentes que tocan con la Educación en nuestro medio.
·
Bienvenidos a Colombia extranjeros
importantes, como el Príncipe Carlos de Inglaterra, cuya visita puede beneficiar,
entre otras, gestiones por la protección
del medio ambiente en nuestro territorio. (Me caen súper bien los hijos del Príncipe:
Guillermo y Harry)