domingo, 29 de noviembre de 2015

¿EN MEDELLÌN RECUPERAMOS LA CONFIANZA?

No somos pocos los esperanzados en que la próxima administración de Medellín,  rompa con algunas prácticas politiqueras que, en ciertos casos más en otros menos, no son aceptadas por la opinión pública y con sobrada razón.

En la última campaña electoral, la que finalizó el 25 de octubre con la elección como nuevo alcalde de la capital antioqueña del ingeniero Federico Gutiérrez, se observaron estrategias que presagiaban vientos renovadores.

En el lenguaje mismo empleado para la construcción del discurso y las piezas propagandísticas,  la escogencia de los escenarios de acercamiento a potenciales electores, incluyendo la definición de tácticas comunicacionales novedosas, fueron evidentes las ganas de modernizar aquellos estándares gastados de gobernantes que cansaron a los gobernados e hicieron perder toda credibilidad, hasta el punto que ya la ciudadanía no acepta ni siquiera lo que es bueno a largo plazo para una urbe como Medellín, pues la desconfianza impide analizar con cabeza fría y objetividad los proyectos de ciudad.

Arranca una administración en el 2016 de muchas expectativas para los ciudadanos de Medellín. Obviamente se espera que, si  Gutiérrez hizo una campaña fresca, más espontanea que rigurosa, y decididamente nada convencional; también su estilo de gobierno siga la misma línea. De ahí que se acepte que nombre a sus amigos de siempre en los cargos que él más que nadie sabe que pueden ser competentes.  

Cae bien el saber que no serán nombrados en cuotas burocráticas - dada la independencia que “Fico” Gutiérrez  reitera- candidatos presentados por equipos políticos para que el nuevo mandatario responda a favores de campaña. Esto imprime credibilidad y devuelve la confianza que se perdió hace años en la clase política tradicional.

Vamos a ver si es verdad que con ganas de hacer las cosas bien, contando con el apoyo de buena parte de la clase dirigente empresarial, el apoyo de la ciudadanía y rodeándose de gente nueva  -salvo excepciones que las habrá-  y académicamente mejor preparada, se logra un mandato más cercano e igualmente sincronizado con lo que las mayorías necesitan.


Retomar una gestión que atienda a prioridades sociales por encima de infraestructura y desarrollo urbanístico - lo que caracterizó el estilo del exalcalde Alonso Salazar-  es lo que se espera de Federico Gutiérrez si nos atenemos al contenido de su comunicación verbal y no verbal,  posturas ideológicas y equipo de campaña.