viernes, 6 de noviembre de 2015

SE ANUNCIA CAOS PARA LA MOVILIDAD

Lo reitero (pues hace varios meses opiné igual) Aníbal Gaviria el Alcalde de Medellín le cumplió a la ciudad en muchos aspectos, no fue inferior a sus deberes y mostró su habilidad gerencial para el manejo de lo público.  No todo lo suyo son aciertos, como cualquier mandatario, por él mismo o por alguien del equipo de inmediatos colaboradores, comete errores.

Creo que en materia de movilidad se rajó y se me hace que desde el primer día de su administración, cuando nombró al Secretario de ese asunto, un político de buenas pues varias veces ha resultado premiado con altos cargos en la burocracia local, estábamos destinados a sufrir el estrés que genera el tráfico vehicular en Medellín.

¿Quién duda de que todo gobernante trabaja en su mandato? eso es indiscutible; pero no todos se atreven a comprometerse con grandes realizaciones. ¿Por qué? porque son muy cómodos y del poder solo les gustan los gloriosos, lo que no presenta tropiezos. Por su parte los que se empecinan en sacar adelante grandes promesas, precisamente son aquellos que encuentran mayor oposición y menos aceptación.

Las últimas administraciones de la capital antioqueña han enfrentado duros opositores, lo que confirma que son los “Dios me lleve y Dios me traiga” los que menos contradictores consiguen. Gaviria Correa puede en cambio, a mi modo de ver, entregar el cargo con la satisfacción del deber cumplido. No la tuvo fácil, pero entre compromisos políticos y oposición, se fue defendiendo y hay resultados positivos.

Ahora la gran expectativa se centra en cuáles serán las decisiones del alcalde electo, Federico Gutiérrez, en cuanto a la conformación de su gabinete. Particularmente tengo mis propios intereses y en ellos hay una prioridad: quiero un Secretario de Movilidad estudioso, conocedor, de trayectoria en el tema y de criterio firme. Ese cuento de que un buen administrador lo es en cualquier cargo, cuando del manejo de lo público se trata, no me convence.

Hay dependencias muy técnicas que exigen habilidades específicas y vastos conocimientos; eso de ir aprendiendo mientras se ostenta el cargo,  se me hace una falta de respeto con la ciudadanía, un atrevimiento muy censurable que nos hemos soportado toda la vida ignorando el daño que nos hacemos a nosotros mismos como parte de un colectivo que para el caso somos los gobernados, y deberíamos hacer valer unos derechos elementales que adquirimos cuando elegimos al gobernante.


La indisciplina de los conductores de todo tipo de vehículos - especialmente de los motociclistas -  la agresividad en las vías, la falta de respeto por normas y señales, y la alta ocurrencia de accidentes fatales, anuncian el crecimiento de un caos que se volverá incontrolable.