jueves, 26 de abril de 2012

ENTRE MURALLAS Y PROSTITUTAS


Parece que nos falta alguna fibra nacionalista o tal vez feminista, en todo caso no logramos entender cuál es el alboroto y rabia por lo que dijo la Canciller de Colombia a raíz  de la escapada de los gringos con las “prepagos” cartageneras; la prudente dama Ángela Holguín, dijo que “en donde hay hombres hay prostitutas” y eso es verdad; en todas partes y desde siempre ha habido prostitución , y la hay porque los hombres pagan tales servicios, los buscan, si no fuera así no existiría  esa forma de sacarles la plata; de manera que  entendemos la frase de la Dra. Holguín como que el tema no tiene nada de exclusividad de Cartagena, y en ese sentido creemos que quería bajarle el tono al asunto pues es allá, en territorio de Obama, en donde deben manejar sus escándalos.

De ahí que se nos hizo extrañísimo que ayer miércoles 25 de abril, en sesión del Congreso,  una Senadora colombiana  –cuyo nombre no supimos pues no le fue puesto el crédito en pantalla mientras la estuvimos viendo en la trasmisión de televisión -   tomará la palabra para expresar su descontento con la frase de la Canciller, dijo además que le pedía a la Dra. Holguín que ofreciera excusas públicas a las mujeres colombianas, y que ella, la senadora de marras, se sentía muy ofendida pues todas las colombianas no éramos prostitutas. Por nuestra parte  no nos sentimos movidas a apoyar a la Senadora ofendida porque creemos que la cosa no es con nosotras.

Y decimos que tal vez nos falta, además de la fibra feminista, la nacionalista, pues tampoco le encontramos sentido a las voces de protesta de altos funcionarios de la Administración de Cartagena, quienes aseguran que por el escándalo de los gringos y su noche de farra, en el país del Norte están haciendo quedar muy mal a la Ciudad Heroica, tanto que, según ellos, EEUU debe iniciar una campaña turística invitando a conocer las verdaderas bellezas de Cartagena para así limpiarle su prestigio.

Cartagena es espectacularmente divina, pero que tiene prostitución, claro que la tiene y va en aumento hace años, más que en otras ciudades colombianas; así como en Medellín tenemos  más sicarios que en cualquiera de las demás capitales de Colombia. No  nos enredemos entonces rasgándonos las vestiduras frente a temas que son ciertísimos.  

·         Hace 19 años en Bogotá, un agente de la Policía violó, ahorcó, asesinó infame y cruelmente a una niña indefensa de 9 años en el baño de una Estación; la niña era la hija de otro policía a quien metieron a la cárcel como culpable del hecho por testimonios de dos de sus compañeros quienes, según se supo después, parece que  armaron el libreto de común acuerdo con el  autor del aterrador crimen. Gracias a pruebas de laboratorio realizadas en EEUU se comprobó quien fue el verdadero canalla y lo condenaron, después de que el papá de la niña había pagado injustamente dos años de cárcel;   sin embargo el verdadero culpable de la atrocidad, apenas pagó 10 años de reclusión. Para temas tan tristes como éste, no hay despliegues, ni voces airadas, ni reclamos,  y no vemos acciones que a largo plazo - no hay otra forma- trasformen a nuestra sociedad tan enferma.
 

·         Hace 19 años pasó y siguen violando niños y niñas, asesinando a seres indefensos, pero una Senadora de la Republica apenas tiene aliento para reclamarle a la Canciller por algo si se quiere trivial –como frase- y simplemente cierto.


·         Senadora cuyo nombre no sé:  Apréndale a su colega la Dra. Gilma Jiménez y apóyela en su lucha por los derechos de los niños, eso sí tiene sentido.