Indudablemente, mandatarios arrogantes
y funcionarios de altas posiciones como Secretarios de Despacho y gerentes
igualmente distantes, no es lo que más atrae ni seduce, es molesto desde luego,
pero no afecta –en lo legal y sano- el desarrollo de actividades propias de sus
cargos.
Particularmente preferimos un
Gobernador “pinchao” con todo y sus inmediatos
colaboradores iguales, a un gabinete cuestionado porque supuestamente entre sus mayores intereses estén los de enriquecerse rápidamente
y sacarle tajada a lo que manejan. Si aquellos arrogantes se quedan en su urna
de cristal, convencidos de que son el último repollo de la plaza, gravísimo, si
creen que se las saben todas, gravísimo, pero si están en actitud de oír,
asimilar, aprender y actuar eficaz y eficientemente en beneficio de toda una
comunidad –y no en el propio- está bien;
los defectos de personalidad que no afectan las finanzas públicas se perdonan.
En cambio cómo es de perjudicial para
el Departamento la actitud de los Diputados de Antioquia que no aceptan que
perdieron con su candidato a la Gobernación y que - como muy bien lo dijo el Diputado Guillermo Palacio en el programa
de nuestro muy querido César Pérez Berrío- la campaña ya se acabó. Es hora de trabajar, no de atravesarse y hacer
una oposición absurda, porque sí, (tal vez porque no les gustan los crespos del
mandatario) sin pensar en lo que necesitan los antioqueños por los que quiere trabajar
Fajardo.
Para el lunes 7 de mayo estaban
invitados todos los diputados a un desayuno convocado por el Gobernador Fajardo
y solamente fueron 11 corporados, es decir, creemos nosotros, asistieron los
que tiene intención de trabajar con seriedad por un compromiso con Antioquia y
los antioqueños, pues obviamente el mandatario no los invitó para que le hicieran
venias a él y a sus miembros del gabinete, es natural que esperaban a los
diputados para que a manera de preámbulo a la iniciación de extras, se trataran
las inquietudes que en torno al Plan de Desarrollo se tuvieran.
No asistir a ese desayuno de trabajo demuestra la poca capacidad que tienen los diputados
opositores “per se” para el manejo de
las discrepancias que objetivamente se
puedan tener. A los politiqueros les gusta más el show ante las barras que la
sana discusión en los escenarios propicios.
DOS VERGONZOSAS Y UNA “CHARRITA”
Abuchear al periodista de El Colombiano
en la rueda de prensa de Luís Pérez porque no les gustó lo que él preguntó es simplemente
vergonzoso, muy, muy vergonzoso. ¿Cómo es posible que todos tengamos que estar con
la mente uniformada?
Otra muy vergonzosa: Las palabras
del Diputado Rodrigo Mesa Cadavid frente a la inclusión del tema Antioquia en
el entorno regional, es decir, en lo que toca en el Plan de Desarrollo propuesto
por el Gobernador Fajardo con relación a proyectos que implican trabajo mancomunado con los
departamentos vecinos. El Diputado se refirió en muy malos términos frente al
tema y todo por ensuciarle las buenas intenciones a Fajardo; detestar al
gobernador les está haciendo más daño a los fastidiados que al mismo mandatario tildado de fastidioso.
Muy charro: Al Concejal Jesús Aníbal
Echeverri, ante la pregunta de cuál es para él la solución al grave problema de
la Universidad de Antioquia, azotada por unos cuantos encapuchados, se le
ocurrió responder con esta “brillante”
idea: “Poner un CAI al interior de la Universidad”. No da sino risa.