En
el tema de lo que significa ser burócrata mejor no nos metemos pues para ese
tipo de “profesionales” que ejercen en
todos los campos, hay un dicho que describe su saber perfectamente y ratifica
aquello que se observa entre la clase política, en donde existen algunos (o muchos) testimonios vivos, pues son
exponentes por excelencia de que poseen “Un
mar de conocimientos con un centímetro de profundidad”.
Mejor
me refiero a algo más grato y por lo tanto menos molesto que señalar a los
burócratas de oficio. Quiero destacar en los gabinetes del Alcalde Federico
Gutiérrez y el gobernador Luis Pérez los nombramientos de sus respectivos
Secretarios de Educación.
Sobre el sacerdote Néstor David Restrepo, ya dijo
lo esencial que demuestra las condiciones favorables de esa designación, El Reverbero
de Juan Paz en su edición 263 del 5 de enero; así que me permito reproducir
algunos apartes:
“Indudablemente uno de los grandes retos del
gobernador Luis Pérez es mejorar los índices de la educación. Según el
Ministerio del ramo, pese a los grandes esfuerzos económicos, Antioquia quedó
ubicada en la casilla 14. Un fracaso total. Luis Pérez como educador, sabe cómo
va a cumplir esa meta. Por eso una de las sorpresas de su gabinete la
constituye el nombramiento de un sacerdote educador de carrera, Néstor David
Restrepo Bonnett”.
“El secretario es filósofo y teólogo, con maestría
en Filosofía y estudios doctorales en Filosofía Política en la Universidad
Gregoriana en Roma, Italia. Así mismo es experto en filosofía política y de la
historia, resolución de conflictos urbanos, filosofía contemporánea, historia
de los conflictos en Latinoamérica, especialmente para Colombia. Un hombre de
muchos reconocimientos, cuya meta es erradicar el analfabetismo en Antioquia”.
“Restrepo cuenta con experiencia docente e
investigación en diversas universidades de la ciudad de Medellín, como la
Universidad Pontificia Bolivariana, Eafit y Corporación Universitaria
Remington. Ha sido profesor invitado a varias universidades de ámbito nacional
e internacional y miembro del grupo de investigación “Religión y Cultura” de la
UPB”.
Sobre
el doctor (no tengo claro si ya se doctoró,
pero si acaso no, está muy próximo a ser Doctor en Ciencia Política de
la Bolivariana) Luis Guillermo Patiño Aristizàbal, lo mejor para decir de él, a
mi modo de ver, es que no ha parado de estudiar en sus 42 años (próximos a
cumplir) de existencia.
Después
de ser Licenciado de la U. de A. en Ciencias Sociales Geografía e Historia
(estos estudios se me hacen una delicia) hizo un posgrado en UNAULA sobre
Cultura Política Pedagógica de los Derechos Humanos, luego en la UPB, adelantó
la maestría que todo amante de la vida pública –léase, político de profesión- debería
llevar a cabo: Estudios Políticos. (El problema es que muy pocos de ellos son
profesionales con una trayectoria educativa que les arroje la solvencia académica necesaria para aspirar
a maestrías).
Como
si fuera poco, y para no alargarme mucho, resumiendo, Patiño Aristizabàl ha pertenecido a grupos de
investigación, ha publicado libros, ha sido Decano en Bolivariana del pregrado
y posgrado de Ciencias Políticas y ha sido asesor de políticos buenos (porque
estos son escasos pero los hay). Y de reconocimientos merecidos (léase bien:
merecidos, no los detallemos pues son muchos, pero eso sí, bien cosechados).
Mejor
dicho, el asunto educativo en Antioquia y Medellín ha quedado en buenas manos, y estoy segura de que los encargados de tan
importante tema, no se van a dedicar a rajar de las acciones anteriores adelantadas en otras administraciones, sino más bien a aprovechar lo que dejaron, mejorarlo o complementarlo.