miércoles, 13 de enero de 2016

LAS METAS NO SON SOLAMENTE "GANAS"

No será nada fácil para la colega y amiga Mábel  López gerenciar a Teleantioquia. Y no es que se trate de la entidad más compleja de las adscritas al gobierno departamental, es que se está esperando mucho de su nueva gerente,  y cuando las expectativas son tan altas el compromiso se torna más que un reto personal,  una exigencia pública.
Mábel es una figura reconocida en nuestro medio, apreciada y admirada por muchos de sus colegas y por la clase política que ha sido su principal fuente noticiosa. Roger Vélez, su cónyuge, comparte con ella además de sus mismos títulos académicos, los espacios personales y profesionales en los que se mueven juntos hace varios años, así que podría decirse que seguramente será,  en esta gran responsabilidad que le ha entregado el gobernador Luis Pérez, también su coequipero, sin sueldo ni cargo en la nómina, pero que, indudablemente,  si a él le toca orientarla en un momento dado, lo hará encantado.
Pero bueno, aquí lo que trato  de hacer, es una reflexión que nace de un  comentario que escuché y que no voy a decir si comparto o no, ese no es el asunto, más bien quiero aprovecharlo para esta columna pues fue mi inspirador.
Al oír “Mábel puede ser muy linda, pero no tiene el perfil para gerente de Teleantioquia”, empecé   a repasar mentalmente el gabinete departamental, pero antes de distraerme volví rápidamente al comentario de marras.
Siempre se ha dicho que gerente es el que sabe administrar cualquier negocio, trátese de una fábrica de yines, una inmobiliaria o una entidad pública. Se ha dicho igualmente que gerente es el que sabe de quién se rodea y qué debe preguntarle a cada inmediato colaborador, cuando se trata de un  gerente que no se las sabe todas pero sabe del  negocio en particular que le encomendaron.
 No sé, ni es del caso, acomodar a mi colega Mábel López en uno de estos dos grupos. Voy a referirme mejor, a lo importante que es trazarnos objetivos y alcanzar las metas soñadas.
Mábel no aterrizó en paracaídas en el cargo que le fue encomendado. Asumo que su preparación académica, su trayectoria en los medios y los caminos que recorrió como independiente, tenían un objetivo: Ser una profesional destacada.  A lo anterior le sumo el rodearse de la clase política (es la que permite, o no, acceder a las posiciones que dan reconocimiento) y cuando lo creyó oportuno se comprometió con una causa de alto vuelo, acompañando a un político de grandes aspiraciones en el que ella cree. Resultado: Confianza mutua para alcanzar las metas.
A lo que quiero llegar. Las metas en la vida se alcanzan,  no solamente “soñándolas”; hay que trazarse propósitos que conducen al logro de ellas, e irlos cumpliendo uno a uno, con dedicación y persistencia en lo personal y en lo profesional.

Conclusión en general para cualquier caso: Los perfiles no nos los señalan los demás, los construimos cada uno de nosotros, pero si queremos que alguien en especial los “evalúe”, hay que acercársele y hacerle “señitas”.