lunes, 27 de noviembre de 2017
LOS ANTIOQUEÑOS DESCONFIAN DE LA CLASE POLITICA Y NO QUIEREN BOTAR SU VOTO
Estuvimos en la presentación de las conclusiones que se desprenden de los análisis a las respuestas consignadas en la encuesta realizada en nuestro Departamento, en busca de un diagnóstico que permitiera entender las razones que llevan a los antioqueños a relacionarse con la actividad política, al igual que comprender las razones para el desánimo ciudadano en procesos electorales. Un trabajo muy serio e interesante que da cuenta del pensamiento “paisa” y sus motivaciones a la hora de decidir su voto, o abstención, y entender otros comportamientos en comicios.
Este valioso aporte para la clase política principalmente, se le debe al Centro de Análisis y Entrenamiento Político (CAEP) cuyo director es el doctor Carlos Andrés Pérez, consultor y analista con destacado reconocimiento nacional e internacional, en cooperación con la Fundación alemana Konrad Adenauer, que promueve en Colombia principios demócrata-cristianos.
De acuerdo con lo expuesto en la socialización de los resultados de la encuesta aplicada en las nueve subregiones de Antioquia, a manera de síntesis de lo consignado en la cartilla “Radiografía Política de Antioquia” y más en detalle en la web: www.caep.co, es evidente que nos falta cultura política y mucha formación ciudadana.
Dejarse comprar en vez de votar a conciencia; o confundir “política” con “políticos”. A mi modo de ver, pues hay respuestas a la encuesta que señalan, por ejemplo, que “la política no sirve para nada” cuando obviamente no es la política en sí misma la que podríamos decir que es inútil, sino el aprovechamiento deshonesto, corrupto y mañoso del ejercicio de la política por parte de los políticos, lo totalmente reprochable; y si, muy útil, para los inmorales que la hacen para conseguir sus beneficios personales, de manera ilícita; cuando la política en sí misma es la organización del poder al servicio de los ciudadanos y un colectivo como pueblo que elige.
Lo mismo es un mal síntoma el que se concluya que muy poco interés tienen los potenciales electores en la política. Esto demuestra lo poco formados que estamos políticamente, pues de lo contrario, daríamos mucha importancia a estar al tanto del acontecer político, dado que este es trasversal a todos los componentes socioeconómicos, de progreso y equidad de una sociedad.
También encontraron los analistas de la encuesta que, en porcentajes mayores o menores, en todas las subregiones es una constante el que los políticos ofrezcan dinero u otro tipo de coimas por darle el voto a tal o cual personaje postulado a cargos públicos de elección popular.
En cuanto al interés en la política, casi a la par hombres y mujeres, están poco interesados en el tema político. Así mismo, votar es medianamente importante casi por igual para mujeres y hombres.
Hay un resultado que confirma la importancia de la formación en el concepto de participación ciudadana y alcance del poder político, el que podemos delegar mediante un voto responsable y libre. Las personas con niveles más altos de educación dan mayor importancia al voto (aunque no votan porque también son conscientes de los malos resultados que muestran aquellos en el ejercicio del poder) mientras la gente de menos nivel de escolaridad, no cree importante votar.
Estas son grosso modo las conclusiones de la encuesta que seguramente será una herramienta valiosa para definir estrategias de campañas, en el entendido de que la poca votación de los ciudadanos es una clara confirmación de la desconfianza que se tiene en la clase política.