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El cierre de las compuertas de la represa de Hidroituango, que reduce
el caudal del río Cauca, coincide con el aumento de peces en el cuerpo de los
ríos de la cuenca del Magdalena, lo que aumentaría el riesgo para la vida de
estos animales.
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Dicha situación afectaría a especies comerciales como el bagre rayado
del Magdalena –endémica del país que solo existe en esta cuenca– bocachicos y
nicuros, por lo que también se tendrá que evaluar el efecto sobre los
pescadores, quienes dependen de la subienda para el autoconsumo y la
subsistencia.
En este momento los peces, que están concentrados en los cauces de
ríos como el Cauca, se encuentran amenazados ante la drástica reducción del
caudal, que según los cálculos de EPM sería del 20 %, hasta el viernes,
cuando se lograría estabilizar.
“Eso quiere decir que del frente de la presa hacia abajo no va a haber
agua, solo la que se filtre de esta y la que aporten las correntías de los arroyos
de la zona”, asegura el profesor José Iván Mojica, biólogo y curador de las
colecciones científicas de peces del Instituto de Ciencias Naturales de la
Universidad Nacional de Colombia (U.N).
Según el docente, de diciembre a marzo se considera época de aguas
bajas, o de subienda, por lo que las partes bajas del Magdalena y del Cauca
reducen su caudal, ocasionando que algunas especies de peces migren para
evitar el confinamiento y las malas condiciones ambientales.
“Los peces salen de la parte baja y remontan los grandes ríos buscando
aguas frescas hasta abril –cuando nuevamente crecen las aguas porque comienza
a llover– se devuelven y se reproducen antes de llegar a las ciénagas”,
indica el docente, quien afirma que ese es el ciclo biológico general de las
especies de peces del Magdalena, al menos de aquellos de importancia
comercial.
Agrega que “el principal afluente que tendría el río Cauca es el
Nechí, que está unos 150 km abajo. Entonces, en todo ese tramo, el río
se va a secar a niveles que nunca se habían visto. Esta situación ha llevado
a que los peces queden atrapados en charcas, por la falta de agua”.
EPM respondió a esta situación enviando 700 pescadores de la zona y profesionales en
áreas ambientales de la empresa para rescatar la fauna y devolverla al cauce
principal del río. Sin embargo el docente de la U.N. considera difícil
evaluar la efectividad real de esta medida, que considera “desesperada”.
Efectos a largo plazo
Así mismo señala que para calcular el efecto real que tendrá sobre la
fauna del río Cauca la medida tomada el martes por EPM, de cerrar las
compuertas de Hidroituango, se requerirá de trabajo científico y monitoreos a
largo plazo sobre todo el cauce y las ciénagas de la parte baja.
“No solo se trata del cauce del Cauca, sino que este le aporta aguas a
la ciénaga de Ayapel, La Mojana y las ciénagas de la parte baja del
Magdalena, donde va a llegar menos agua, lo que puede desencadenar en una
tendencia de las especies a venirse en subienda, a concentrarse en el río,
donde precisamente no hay agua”, afirma el docente.
Por su parte el profesor Gabriel Pinilla Agudelo, del Departamento de
Biología de la U.N., explica que los efectos dependerán de qué tanto se
prolongue la reducción del caudal: “si es una reducción que ocurre
rápidamente, pero se recupera de igual manera, es posible que no haya mayores
cambios. Si esa reducción se mantiene durante meses es probable que sí
ocurran cambios en el comportamiento, la alimentación, la reproducción y la
migración en algunas especies, mientras que otras seguramente van a perder
hábitat”.
(Fuente: Agencia de Noticias UN)
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