Bien interesante la columna de Álvarez Gardeazabal
publicada en ADN de este 6 de julio. Sugerencias como la suya vale la pena que
se ventilen en estos tiempos de indecisiones, esperanzas y fracasos.
Indudablemente es mucho mejor hacer conjeturas aportantes a un debate que se ha
reducido al absurdo: Los buenos son los “uribistas” y los malos son los
“santistas”; amarrando inmisericordemente a la ciudadanía a semejante
polarización tan desatinada, cuando el asunto va muchísimo más allá.
No se puede permitir que a los amigos de la
concertación se les satanice. Hemos llegado a extremos tales que hasta
inclusive se insulta a quienes no son de la misma línea ideológica que
defendemos, todos los días observamos muestras de intolerancia frente a la
diferencia, como si la libertad de pensamiento y expresión esté reservada en
exclusividad para los seguidores incondicionales del exmandatario Álvaro Uribe
Vélez.
El señor José Obdulio Gaviria, por ejemplo, se
refirió a la Ministra Parody en términos desobligantes señalando su
condición de homosexual de manera despectiva, al referirse a
las declaraciones en las que ella, entre otras, se pregunta por qué, el defender
el proceso de paz, es estar al lado de los guerrilleros. Señora Ministra, usted
es una mujer sumamente inteligente y sabe la respuesta: De tanto
repetir una mentira termina creyéndose que es una verdad, y hasta el mismo que
la inventa finalmente está convencido de que es cierto.
Semejante arremetida en un Senador de la
Republica distinguido con los atributos de brillante pensador como lo es el
"uribista" Gaviria, es vergonzoso. ¿Qué podemos esperar entonces de
los ciudadanos del común que no gozan de ser considerados encumbrados
intelectuales? Es lamentable tener que reconocer que se están asumiendo
posiciones rudimentarias excluyentes. Limitar tan delicado y
trascendental asunto para la vida del país y de todos los
colombianos, a dos señores igualmente respetables por su condición de
Presidente de la Republica, uno, y exmandatario de los colombianos el otro,
visibiliza el atraso político que padecemos. Lo dijo el mismo
candidato del “uribismo” en campaña para la presidencia, Oscar Iván Zuluaga:
“Santos no es la paz”.
Aportar ideas, locas o sensatas, es mucho más
valioso que repetir como loros sandeces. A mí en particular, no me
choca la idea de que se le imprima el dinamismo en su mayor grado,
al cargo de Vicepresidente de Colombia. Asumir la Presidencia es la
opción más significativa que contempla nuestra Constitución para una
responsabilidad tan alta como la que detenta un hombre de la talla de Vargas
Lleras, hoy dedicado a menesteres que si bien son importantes, no sacan de la
aparente inutilidad a tan digna representación.
- Me declaro "franciscana", no por la humildad de los
Franciscanos (que estoy muy lejos de practicar infortunadamente) sino por
la profunda admiración que le profeso al Papa Francisco.
Me encantan su oportunidad y claridad de pronunciamientos; para mí,
el mejor político del planeta. (Si, político) Quisiera que
los hombres y mujeres que ostentan cualquier nivel de poder e injerencia
sobre otros, le copiaran.
- (Publicado en www.elportaldeclaudiaposada.blogspot.com)