sábado, 4 de julio de 2015

MEJORES LAS DE VAQUEROS

Definitivamente a mí me encantan los comentarios que aparecen en las redes, todos me gustan;  es la mejor forma de uno enterarse del grado de conocimiento, preparación, cultura e información que poseemos y lo que se piensa en cuanto a los temas de actualidad,  al igual sobre los que no pasan de moda. Además,  son el canal para disfrutar de la genialidad,  la chispa  de centenares de creadores, los mismos que hubieran pasado tal vez desapercibidos si no existiera la tecnología para compartir en el  mundo de la  virtualidad.

Creyendo que las redes dan cierto anonimato, o tal vez pensando que en ellas se alcanzan altos niveles de tolerancia pues no hay forma inmediata y espontanea de irse a la confrontación física, (menos mal) los comentarios de los grupos de  ciudadanos -que son de rica variedad- permiten  desahogamos  “generosamente” sobre todo tipo de temas utilizando el  lenguaje que cada quien sabe emplear según su  saber y querer,  y en cualquier  tono.

·         Hoy hace 26 años asesinaron al Gobernador Antonio Roldán Betancur. Cómo quisiera volver a abrazarlo y reiterarle toda mi admiración. Su existencia jamás ha generado polémica pues no hubo hechos que desdigan de su recuerdo, ni siquiera frases por él pronunciadas en público o en privado que contraríen  la impecable imagen se ese ser íntegro, bueno, dulce, amante de nuestro Urabá, de corazón noble. Sin duda alguna un político ejemplar.

¿Coherencia en la clase política? Coherentes los partidos políticos, sí, pero como no se actúa conforme a ideologías, no hay tal coherencia tan cacareada. En política como en el fútbol no hay lógica tampoco.
·         Y como no hay  coherencia en las acciones con relación a lo que se expresa cuando de acceder al poder se trata, nos preguntamos: ¿Para dónde va a coger la monita Liliana Rendón, si, aunque salió airosa de las pruebas que les impuso su partido a los pre-candidatos  a la Gobernación de Antioquia, ahora resulta que ni el mismo orientador máximo de esa joven colectividad, el  Centro Democrático,  la respalda públicamente?

·         Uribe Vélez no respondió cuando el periodista Cristian Cartagena le preguntó recientemente, sin rodeos,  por su respaldo a la doctora Rendón. Dadas las circunstancias adversas que hoy descontrolan a quien se hiciera conocer como  concejal de Medellín por el Partido Conservador,  y después de la desaprobación de su nombre en carta  publicada que firman algunos, la mayoría tal vez, de los corporados del CD, se reconfirma que en materia  de decisiones políticas “todo se vale” y nada se sostiene. 

·         Seguidores y opositores de la señora Liliana, han sacado a relucir argumentos de todo tipo para apalancar sus respectivas posiciones.
Se dice que la atractiva candidata terminará en las toldas de Luis Pérez. Se comenta por los pasillos de las entidades públicas y los “tintiaderos” de la Plazoleta de La Alpujarra, que el propio exgobernador y ex Alcalde de Medellín, Luis Alfredo Ramos, le pidió al Senador Uribe que tomara alguna decisión sabia con respecto a esa candidatura pues definitivamente no hay consenso en torno a las condiciones mínimas para esa aspiración.

Igualmente se asegura que - esta hipótesis más creíble- fue exigencia de los “cacaos” al exmandatario de los colombianos y máxima figura del CD, Álvaro Uribe, retirar la candidatura de doña Liliana,  condicionando su apoyo a esa colectividad, si se hace el  “cambio de tercio”.

También en el campo de las cábalas políticas, se comenta que semejante desbarajuste  al interior del CD, impulsará en las encuestas y la decisión de voto a su favor, al candidato del fajardismo  Federico Restrepo. Por otra parte, aunque el exalcalde Luis Pérez tiene inmensa acogida y los potenciales electores que quieren a la monita,   asumen que a ella le va a tocar unirse a Pérez – asegurándose un buen cargo en el gabinete de ganar éste la Gobernación- y  que por  consiguiente ellos irían incondicionales  detrás, un buen número de uribistas ven con mejores ojos a Restrepo y en consecuencia harían campaña por él.

Así las cosas, Federico Gutiérrez y Alonso Salazar como candidatos a la Alcaldía de Medellín estarían apoyando, ambos, a Restrepo para la Gobernación. Liliana Rendón y sus simpatizantes a Luis Pérez para el primer cargo del Departamento.

De aquí al 25 de este mes, deberán acordarse  apoyos que hasta el momento han estado indecisos entre Gabriel Jaime Rico y Eugenio Prieto, quienes buscan ganarse el favor de algunos matices en los partidos tradicionales.

Una vez inscritos los candidatos definitivos el 25 de julio, empezaremos a ver propaganda política y a escuchar  promesas de campaña. Ni lo uno ni lo  otro es malo en sí, lo perverso de cualquier tipo de  propaganda es que sea mentirosa; y de las promesas de campaña lo que hace perder toda credibilidad es que,  desde que se incluyen  en el discurso político  y son parte de los mensajes comunicacionales, ya el candidato para sus adentros tiene claro que no las va a cumplir. Aclaro, hay promesas de campaña que no se cumplen en una curul o en un mandato por impedimentos ajenos a quien las proclamó.

Resulta ser bien distinto,  lo que  no pocas veces hacen los candidatos motivados por  las ansias de poder para beneficio personal exclusivamente, ambición que en nada beneficia a las comunidades. En tal sentido  acuden  a estrategias  engañosas  como prometer  reiterativamente,  lo que el elector quiere oír, sabiendo que no tienen intención de cumplir. 

·         Decía en estos días el Concejal de Medellín Luis Bernardo Vélez Montoya, palabras más palabras menos, que, “El concejo que me tocó en este mi tercer periodo, se mueve entre la mediocridad y la codicia” y lo afirmaba al explicar porqué decidió no medírsele a otra campaña, dado que está decepcionado de sus homólogos. Si eso lo dice el médico Vélez Montoya  ¡qué diremos los ciudadanos!

·         Muy concurrida y animada estuvo la fiesta en homenaje al doctor Bernardo Guerra Serna, en Peque, su  tierra natal; testimonio de la admiración que todavía profesan por él varias generaciones de liberales para quienes su coterráneo sigue siendo uno de los políticos más importantes de Colombia. Y es que no se puede negar que cuando Guerra Serna firmaba, cumplía. Coherencia señores, aunque no le  guste a todo el mundo.

·         Antes los políticos se autoproclamaban “transparentes”;  ya esa palabreja pasó de moda,  ahora  están dichosos  auto-denominándose “coherentes”.

·         Ser coherente es actuar como se piensa y se dice. Coherencia no es decir lo que la gente quiere oír  aunque se piense distinto. ¿Por qué se dicen coherentes si no pueden serlo? Invéntense otra aunque sea de vaqueros, esas eran muy buenas.