viernes, 8 de julio de 2011

EN COLOMBIA:RESOLIZACIÒN DE INTERNOS CARCELARIOS

Por Doris Gòmez B.
“Pónganse a estudiar, si no lo quieren hacer por el estudio, háganlo por la rebaja de pena, pero ¡háganlo!”.
Entre propuestas de educación y fiesta, 1500 internos de la Cárcel Bellavista de Bello, pasaron una tarde de relax. La cancha de arenilla que los habitantes del centro penitenciario usan para sus cortas, pero valiosas jornadas de deporte, se convirtió en un espacio de concierto.
A las 2 de la tarde llegaron Germán Vargas Lleras, Ministro del Interior y Justicia, y Andrés Cabas. Luego de saludar a los muchachos de Bellavista, el Ministro subió a la improvisada tarima, y afirmo: “Vengo a lanzar este programa, no me hagan caras que todos ya recibieron el folleto, nadie se puede quedar sin matricularse, son 221 programas que se pueden escoger” ¡qué bueno! grito alguien desde la cancha, ¡sí! fue la respuesta de otro, el Ministro Vargas continuó la oferta educativa que alcanza 80 mil cupos y cuentan con el apoyo de Coldeportes y el Sena.
Vargas Lleras le contó a los internos que ansiosos esperaban a Cabas, que estará pendiente de las denuncias relacionadas con corrupción; ”les dejo el número de teléfono de mi despacho para que me hagan todo tipo de denuncias, yo las voy a recibir personalmente. De ahora en adelante no van al Inpec, van a mi oficina” y por último les dijo: “espero que no me queden mal, matricúlense, pónganse a estudiar, si no lo quieren hacer por el estudio, háganlo por la rebaja de pena, pero ¡háganlo!”.
CON PLATOS, VASOS Y CUCHARAS DE PLÁSTICO SE PRENDIÓ LA FIESTA.
Antes de iniciar el miniconcierto, el cantante habló del programa, agradeció al Ministro por la iniciativa, su decisión de apoyarla, y llevar música y arte a la gente privada de la libertad y la opción de estudio que la considera importante para la sociedad.
Una tarde fresca engalanó el evento; platos, vasos y cucharas de plástico acompañaron los coros que se confundieron con la voz y espontaneidad del cantante. Fue un sentido concierto en el que el artista se entregó a un público que nunca dejó de agradecer y gozar con su música.
Fue una fiesta que sólo mil 500 de los casi 7 mil internos que viven como sardinas en lata disfrutaron, luego de la invitación que Vargas Lleras y el mismo Cabas hicieran: ¡ESTUDIAR!