jueves, 28 de julio de 2011

¡NADA DE GUARO POR COPAS!

Muy queridos nuestros legisladores se inventaron la norma, recientemente puesta en marcha, que restringe la venta al menudeo de cualquier marca de cigarrillo; adorados ellos con los industriales de las tabacaleras que van a incrementar notablemente sus ingresos por cuenta de la venta, si no de paquetes por 20 unidades, muy seguramente del empaque por 10.

Semejante adefesio, tal vez único en el mundo, busca dizque reducir el consumo de tabaco, especialmente en menores de edad, quienes, según los padres de la Patria, compraban cigarrillos menudeados por su bajo costo.

La realidad es otra bien distinta. Aquel ciudadano, por ejemplo, que se compraba un cigarrillo para fumárselo por ahí de paso para la casa, ahora tiene que comprar mínimo medio paquete y entonces va a encontrarse siempre con cigarrillos en el bolsillo para fumar con mayor frecuencia. Si una señora se antojaba de fumarse un cigarrillo para acompañar un tinto mientras espera a alguien en un sitio público (al aire libre desde luego) ahora para quitar la gana y matar el tiempo se va a fumar 6, 7 u 8 pues tiene que comprar “de una” mínimo el mismo paquetito por 10, y si no lo hay le toca comprar el paquete por 20.

Decenas de hombres y mujeres que no encuentran empleo - por múltiples razones que nuestros congresistas no logran reducir- vivían hasta hace pocos días, del “rebusque” representado en la venta de chicles y cigarrillos “sueltos”; a los pobres ya se les dañó el entable por obra y gracia de la entupida ley. Y las tabacaleras “van en coche”.

Se nos antoja que, con el mismo argumento de prevenir el consumo de tabaco en menores de edad, saquen una ley que impida la venta de trago por copas, así se evita que los menores ingresen a las estadísticas de los bebedores; entonces solamente se permitiría la venta de medias, botellas, cajas y garrafas de toda bebida etílica. ¡Nada de guaro por copas!!!

Nos gustaría saber qué piensa de tal restricción el fumador fiel a las cajetillas rojas aquellas, nuestro muy apreciado colega Jorge Carvalho, el de las “chivitas” famosas; él, quien nunca ha comprado cigarrillos menudeados, él sí debe saber cuanto daño hace a los pulmones y al bolsillo, comprar el paquete entero, ese que deja pocas ganancias a los rebuscadores y muy buenos ingresos a las tabacaleras.