La muerte del constitucionalista
Carlos Gaviria nos pone a reflexionar sobre la falta que hacen en Colombia más
hombres como él en los escenarios públicos. Aunque suene a frases de cajón hay
que decirlo: Todo en él es digno ejemplo para quienes hacen o pretenden hacer
del ejercicio político, la mejor forma de acceder al poder para ponerse al
servicio de la gente, sin discriminaciones ni practicas perversas, como las que nos agobian hoy a los colombianos. Un ser íntegro, un verdadero demócrata.
Lo habíamos insinuado en
distintas notas en este espacio, y lo confirmó
hoy Cristian Cartagena en “Despierta Antioquia”: Luis Pérez va a postularse
para la gobernación pero está esperando el aval de la Unidad Nacional; personalmente se lo dijo al periodista de las
mañanas que acompaña a Luis Fernando Ramírez, Oscar Morales y Luisa Fernanda
Restrepo, en la Cadena Radial Autentica, 1260 AM.
Así que, como en su momento lo
dijimos en nuestro blog, antes de las encuestas : “… Luis Pérez parece que con la paciencia de jugador avezado de
ajedrez, está calculando inteligentemente los movimientos de los otros
para hacer los propios” (16 de marzo). Y mucho antes escribimos esto:
“Luis Pérez para la Gobernación
es un gallo fuerte, tanto así que Eugenio Prieto ante la posibilidad de esa
carta, mejor se decidió por la Alcaldía de Medellín pues según se afirma cuenta
con los Gaviria y seguramente con los poderosos de la Unidad Nacional;
mirando el paisaje electoral desde esa perspectiva, Luis Pérez para la
Gobernación y Eugenio Prieto para la Alcaldía, ambos con el guiño de Bogotá,
serían huesos duros de roer para aquellos que finalmente sean los escogidos
por el Centro Democrático y para Federico Restrepo que es la apreciable
carta del fajardismo”. (31 de enero de 2015).
·
Sin el doctor Juan Gómez encabezando la lista de
Uribe para el Concejo de Medellín, es muy difícil que el Centro Democrático
alcance su objetivo en cuanto número de concejales electos para esa Corporación.
El exalcalde y exgobernador, Gómez Martínez, en principio había dicho que no le chocaba la
idea, sin embargo parece que algo cambió, o le hizo cambiar, aquella intención más
motivada en la buena voluntad, que en el deseo de figurar o tener poder pues él
ha alcanzado todos los honores y con sobrados méritos. Otro gallo cantará para
las aspiraciones uribistas al Concejo, sin su nombre.
Las decisiones de los electores
son impredecibles pues las motivaciones pueden ser tantas como el número de
votantes. Sin embargo se puede afirmar que a la hora de votar influyen en buena
parte las emociones más que los raciocinios, por eso una campaña es tan difícil de hacer si
no parte de la investigación necesaria
para establecer el diagnostico que da línea a la estrategia política y en
consecuencia a las tácticas.
·
Particularmente no nos parece que están quedados
los partidos que no han decidido candidatos a la Alcaldía de Medellín y a la Gobernación
de Antioquia; más bien es que en algunos de ellos están muy enredados con la mecánica
para la declaración del nombre que en definitiva los va a representar. Se les complicó
la toma de decisiones por razones
obvias.
·
En cambio para quienes aspiran por firmas, era
menester salir con el tiempo suficiente para recolectarlas, de manera que una
vez aceptados al cumplir los requisitos,
redoblan la estrategia que los debe
poner a la par frente a los que tienen detrás la maquinaria con la que cuentan los avalados por partidos.
La reglamentación para la propaganda
política exterior, marca tiempos que hay que respetar para no someterse a las
sanciones del caso. Si alguno entre los aspirantes y ya candidatos a la Alcaldía
de Medellín sabe de eso, es Gabriel Jaime Rico. Particularmente me atrevo a asegurar
que cuando Rico acudió a la estrategia de poner un legitimador (Mauricio, el
Chicho Serna) en las vallas que invitan a firmar para respaldarlo en su aspiración,
tenía clarísimo que no iba en contra de la normatividad existente.
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Las distintas modalidades o mecanismos para la exposición
de ideas de cualquier naturaleza, o para la confrontación de las mismas, están fijadas
bajo reglas que operan igualmente en los procesos democráticos del ámbito pre-electoral.
Es extraño entonces que denominen “foros” o “debates”, a escenarios que cumpliendo
con ciertas condiciones pueden denominarse Mesa Redonda. Para expresar posiciones
frente a distintos temas, hay muchos espacios indudablemente efectivos, pero definitivamente
no todos cumplen las características establecidas como para denominarlos como
mejor nos suene, alegremente. (Y no es simple cháchara, ajustarse a reglas que
precisan el tipo de intervención pública que se desea, evita inconvenientes. Cuando no se vayan a
seguir aquellos protocolos, dependiendo del entorno escogido, hablemos entonces
de tertulia, charla, entrevista múltiple, conversatorio, dialogo abierto…).