miércoles, 1 de abril de 2015

Reflexiones Polìticas

La muerte del constitucionalista Carlos Gaviria nos pone a reflexionar sobre la falta que hacen en Colombia más hombres como él en los escenarios públicos. Aunque suene a frases de cajón hay que decirlo: Todo en él es digno ejemplo para quienes hacen o pretenden hacer del ejercicio político, la mejor forma de acceder al poder para ponerse al servicio de la gente, sin discriminaciones ni practicas perversas, como las  que nos  agobian hoy a los colombianos.  Un ser íntegro, un verdadero demócrata.

Lo habíamos insinuado en distintas notas en este espacio,  y lo confirmó hoy Cristian Cartagena en “Despierta Antioquia”: Luis Pérez va a postularse para la gobernación pero está esperando el aval de la Unidad Nacional;  personalmente se lo dijo al periodista de las mañanas que acompaña a Luis Fernando Ramírez, Oscar Morales y Luisa Fernanda Restrepo, en la Cadena Radial Autentica, 1260 AM.

Así que, como en su momento lo dijimos en nuestro blog, antes de las  encuestas : “… Luis Pérez parece que con la paciencia de jugador avezado de ajedrez, está calculando inteligentemente los movimientos de los  otros para hacer los propios” (16 de marzo). Y mucho antes escribimos esto:

“Luis Pérez para la Gobernación es un gallo fuerte, tanto así que Eugenio Prieto ante la posibilidad de esa carta, mejor se decidió por la Alcaldía de Medellín pues según se afirma cuenta con los  Gaviria y seguramente con los poderosos de la Unidad Nacional; mirando el paisaje electoral desde esa perspectiva,  Luis Pérez para la Gobernación y Eugenio Prieto para la Alcaldía, ambos con el guiño de Bogotá, serían huesos duros de roer para aquellos que finalmente sean los escogidos  por el Centro Democrático y para Federico Restrepo que es la apreciable carta del fajardismo”. (31 de enero de 2015).

·         Sin el doctor Juan Gómez encabezando la lista de Uribe para el Concejo de Medellín, es muy difícil que el Centro Democrático alcance su objetivo en cuanto número de concejales electos para esa Corporación. El exalcalde y exgobernador, Gómez Martínez,  en principio había dicho que no le chocaba la idea, sin embargo parece que algo cambió, o le hizo cambiar, aquella intención más motivada en la buena voluntad, que en el deseo de figurar o tener poder pues él ha alcanzado todos los honores y con sobrados méritos. Otro gallo cantará para las aspiraciones uribistas al Concejo, sin su nombre.

Las decisiones de los electores son impredecibles pues las motivaciones pueden ser tantas como el número de votantes. Sin embargo se puede afirmar que a la hora de votar influyen en buena parte las emociones más que los raciocinios,  por eso una campaña es tan difícil de hacer si no parte de la  investigación necesaria para establecer el diagnostico que da línea a la estrategia política y en consecuencia a las tácticas.

·         Particularmente no nos parece que están quedados los partidos que no han decidido candidatos a la Alcaldía de Medellín y a la Gobernación de Antioquia; más bien es que en algunos de ellos están muy enredados con la mecánica para la declaración del nombre que en definitiva los va a representar. Se les complicó la toma de decisiones  por razones obvias.

·         En cambio para quienes aspiran por firmas, era menester salir con el tiempo suficiente para recolectarlas, de manera que una vez  aceptados al cumplir los requisitos, redoblan  la estrategia que los debe poner a la par frente a los que tienen detrás la maquinaria con la que cuentan  los avalados por partidos.  
   
La reglamentación para la propaganda política exterior, marca tiempos que hay que respetar para no someterse a las sanciones del caso. Si alguno entre los aspirantes y ya candidatos a la Alcaldía de Medellín sabe de eso, es Gabriel Jaime Rico. Particularmente me atrevo a asegurar que cuando Rico acudió a la estrategia de poner un legitimador (Mauricio, el Chicho Serna) en las vallas que invitan a firmar para respaldarlo en su aspiración, tenía clarísimo que no iba en contra de la normatividad existente.


·         Las distintas modalidades o mecanismos para la exposición de ideas de cualquier naturaleza, o para la confrontación de las mismas, están fijadas bajo reglas que operan igualmente en los procesos democráticos del ámbito pre-electoral. Es extraño entonces que denominen “foros” o “debates”, a escenarios que cumpliendo con ciertas condiciones pueden denominarse Mesa Redonda. Para expresar posiciones frente a distintos temas, hay muchos espacios indudablemente efectivos, pero definitivamente no todos cumplen las características establecidas como para denominarlos como mejor nos suene, alegremente. (Y no es simple cháchara, ajustarse a reglas que precisan el tipo de intervención pública que se desea,  evita inconvenientes. Cuando no se vayan a seguir aquellos protocolos, dependiendo del entorno escogido, hablemos entonces de tertulia, charla, entrevista múltiple, conversatorio, dialogo abierto…).